WASHINGTON — El gobierno de Estados Unidos no participó en la explosión de drones del sábado en un evento militar en el que el presidente venezolano, Nicolás Maduro, estaba dando un discurso, dijo el domingo el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton.

“Puedo decir inequívocamente que no hay participación del gobierno de Estados Unidos en esto en absoluto”, dijo Bolton a “Fox News Sunday” en una entrevista.

Bolton sugirió que el gobierno de Maduro podría estar detrás de la explosión, citando la corrupción y la opresión generalizada en Venezuela.

“Podría haber muchas cosas desde un pretexto establecido por el propio régimen de Maduro a otra cosa”, dijo Bolton, y agregó que no hubo estadounidenses heridos en la explosión.

“Si el gobierno de Venezuela tiene información difícil que quieren presentarnos que muestre una posible violación de la ley penal de los EE. UU., la analizaremos seriamente”, agregó.

Maduro resultó ileso de lo que su gobierno afirma fue un ataque con drones cargados con explosivos durante un discurso el sábado en Caracas, y en sus primeras declaraciones acusó del incidente a la derecha colombiana y al presidente Juan Manuel Santos, así como a financistas en Florida.

El gobernante venezolano a menudo culpa a Estados Unidos, que ha impuesto sanciones contra los funcionarios de su gobierno, y culpó a los políticos estadounidenses de fomentar planes para derrocarlo para poner fin a casi dos décadas de socialismo en Venezuela.

Un grupo poco conocido llamado “Movimiento Nacional de Soldados en Camisetas” se atribuyó la responsabilidad del ataque del sábado. Maduro no resultó herido durante la explosión.

Venezuela está sufriendo ya su quinto año de crisis económica que ha desatado la desnutrición y la hiperinflación, además de éxodo masivo de decenas de miles de personas que huyen a través de la frontera hacia Colombia y Brasil.

En Caracas, el domingo, la policía científica se trasladó al lugar de la explosión, para recolectar evidencias, según informa la corresponsal de la VOA, Adriana Núñez.

También el ministro para la Defensa, Vladimir Padrino López, se dirigió al país se pronunció sobre los hechos del sábado, calificando el supuesto atentado a Maduro como “un magnicidio”.

“Si no pudieron con el comandante Hugo Chávez hace 18, 20 años, no podrán ahora cuando la conciencia colectiva del pueblo de Venezuela está mucho más fuerte”, dijo López durante una transmisión en vivo por VTV.

El Ministro de Defensa venezolano señaló que el “ataque” iba a destruir a todo un Estado. “Estaban todos los representantes de los poderes públicos, del alto mando militar”, indicó.

​Posible purga

Un experto en Venezuela dice que es probable que el presidente Nicolás Maduro utilice el presunto intento de asesinato del sábado para purgar a funcionarios desleales y tomar más medidas contra las libertades.

David Smilde, de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA), dijo que el ataque de aficionados no pareció ser organizado por el gobierno de Maduro para obtener ganancias políticas, reporta The Associated Press.

Sin embargo, Smilde dice que provocó vergonzosas imágenes de televisión de Maduro interrumpido en medio de un discurso con decenas de soldados huyendo con miedo, haciendo que el presidente parezca vulnerable.

A pesar de la óptica, Smilde dice que Maduro lo usará para concentrar el poder, restringiendo aún más la libertad mientras purga al gobierno y las fuerzas armadas.

La idea de una purga fue también expresada por el opositor Frente Amplio Venezuela Libre, el cual rechazó las acusaciones del presidente Nicolás Maduro sobre las explosiones del sábado durante el acto conmemorativo de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

En un comunicado el sábado, el FAVL calificó de irresponsable al mandatario nacional debido a que no presenta prueba alguna tras sus acusaciones. Consideraron que lo más prudente sería esperar las investigaciones pertinentes al hecho.

 

Varios países han condenado el presunto ataque contra el presidente Nicolás Maduro, entre otros: Rusia, Siria, Turquía, Bolivia, Venezuela, Cuba y El Salvador.

A través de VOA