El presidente Jair Bolsonaro prometió una agenda de privatizaciones que parece dispuesto a cumplir. Desde 2019 se concretó la privatización de autoridades portuarias, parques nacionales, aeropuertos, Eletrobras y próximamente la gigante estatal Correios pasará a manos privadas.

El Gobierno de Brasil inauguró una agenda dispuesta a privatizar las enormes empresas deficitarias del sector público y desregular los mercados. Jair Bolsonaro envió la licitación de 115 activos del Estado para agrandar el dominio de la sociedad sobre los sectores estratégicos de la economía.

Hasta el momento la más grande de las privatizaciones de Bolsonaro es sin lugar a dudas Eletrobrasla mayor empresa eléctrica de América Latina. En el pasado mes de julio Bolsonaro promulgaba la ley que habilitaba la privatización de la empresa. Las autoridades aseguran que las medidas permitirán desregular el mercado y reducir el precio de la tarifa cobrada a los usuarios hasta un 7,4%.

La ley promulgada permite que el Estado de Brasil deje de tener un 60% del capital accionario de la empresa para retener un 40%. Eletrobras mantendrá una gestión autónoma en manos privadas y el Estado seguirá recibiendo dividendos por el paquete accionario que permanezca en su poder, aunque se impulsará una reducción gradual con el tiempo.

Actualmente el ministro de Economía Paulo Guedes pretende avanzar con la privatización de la empresa Correios, la más grande de la región en su rubro. De concretarse, significaría la privatización más grande de la historia del país y todo indica que el Gobierno de Bolsonaro se anotará otra victoria para su agenda reformista.

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó la privatización de la empresa, por 286 votos afirmativos contra 173 negativos, por lo que la propuesta avanzará hacia el Senado. Con el visto bueno en esta última instancia, la empresa podría subastarse completamente para mediados del 2022.

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El avance de las privatizaciones fue formidable desde 2019. Bolsonaro concretó la exitosa concesión de 30.400 hectáreas pertenecientes a parques nacionales. El Ministerio del Medio Ambiente brasileño resolvió la privatización de los parques Aparados da Serra y Serra Geral. Las medidas permitirán atraer turistas y recursos, preservando el Medio Ambiente y generando miles de puestos de trabajo.

En el pasado mes de abril el Ministerio de Infraestructura posibilitó la privatización de 28 aeropuertos distribuidos a lo largo y ancho de Brasil. Se establecieron plazos de concesión de hasta 30 años para garantizar la seguridad jurídica de los inversores sobre los derechos de propiedad. Se calcula que las medidas suponen una inversión de R$ 6.100 millones, equivalente a US$ 1.160 millones.

Como si todo esto fuera poco en junio el Gobierno de Bolsonaro allanó el terreno para concretar la privatización de las autoridades portuarias. El Ministerio de Economía anunció en los lineamientos para las subastas, ofreciendo contratos de concesión de hasta 35 años, aunque incluso se estudia garantizar una extensión máxima de 40 años.  

El aumento de la carga transportada por puertos a partir del boom comercial generó los incentivos necesarios para que una gran cantidad de inversores estén dispuestos a administrar el sector. A diferencia de Argentina, Brasil propone una agenda comercial aperturista que podría abrir enormes oportunidades de negocios para el transporte marítimo. Se calcula que la privatización de los puertos generará inversiones por US$ 5.100 millones y más puestos de trabajo formales.

Al momento de llegar a la presidencia, Brasil tenía 138 empresas estatales y casi 400 activos públicos, de estos, Bolsonaro había prometido vender a manos privadas por lo menos 147. Hasta el momento, inició los trámites para privatizar 115 de estos, en casi 3 años de gobierno.

Esta hazaña es aún más merituosa cuando se considera que el Presidente jamás contó con mayoría propia en el Congreso, y debió negociar proyecto por proyecto con partidos políticos que históricamente defendieron la agenda izquierdista del ex presidente Lula da Silva.

Fuente: La Derecha Diario.

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