El Presidente de Brasil sancionó un proyecto para que la iniciativa privada tenga mayor participación en la producción y comercialización del gas. Petrobras, la empresa estatal, hasta ahora manejaba el monopolio de este negocio.

La Secretaría General de la Presidencia confirmó la sanción del proyecto para reformar la Ley de Gas que autoriza al sector a tener una mayor participación de la iniciativa privada.

La ley fue aprobada el mes pasado por el Congreso Nacional y, a pesar de la resistencia de ciertos sectores de la izquierda, finalmente el presidente Jair Bolsonaro la firmó el pasado 9 de abril.

El documento había sido consensuado con los partidos de centro del Congreso, pero promovido por el mismo Bolsonaro, quien pretende desarticular el poder monopólico que tiene la estatal Petrobras en el sector del gas.

Al tener tanta centralización se impedía que otras empresas puedan ingresar al mercado y desarrollar ventajas comparativas que beneficien al sector tanto en precio como en calidad.

Lo que se busca entonces es permitir que otras empresas puedan actuar en todas las fases de explotación del recurso, tanto de producción como de comercialización. Esto permitirá romper con el monopolio que tiene Petrobras y favorecer la libre competencia. 

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El diputado Jessé Lopes dijo en su cuenta de Twitter: “El presidente Bolsonaro firmó una nueva ley de gas que facilita el ingreso de nuevas empresas al mercado y brinda certeza jurídica para la ruptura del monopolio de Petrobras, lo que reducirá el precio del gas natural.”
 
 

Petrobras posee un 100% de la importación y procesamiento, y es responsable en todo lo que respecta a la producción del gas en un 80%.

A partir de cálculos realizados por la Empresa de Pesquisa Energética (EPE), el Gobierno brasileño espera que las nuevas estimulaciones al sector privado en este mercado provoquen inversiones por entre 50.000 y 60.000 millones de reales (9.000 y 11.000 millones de dólares) y se triplique la producción de gas natural en un lapso de 8 años.

Paralelamente a la estimulación del mercado, estas modificaciones traerían cerca de 4 millones de nuevos empleos y un crecimiento del 0,5% del PBI en los siguientes 10 años.

De la misma forma, los inversionistas de Petrobras vieron peligro para su negocio y las acciones de la empresa cayeron conforme se espera la ruptura del monopolio y la apertura de los mercados en favor de los consumidores brasileños. 

El Gobierno tuvo una producción de 3,74 millones de barriles de petróleo y gas en 2020, un volumen récord, y 5,22% superior a las cifras del 2019, de acuerdo a lo que indica la Agencia Nacional de Petróleo.

La producción de gas natural tuvo un incremento de 770.000 barriles equivalentes por día en 2019, a 800.000 diarios en 2020, es decir, un 4% más, a pesar de la pandemia. Bajo la apertura petrolera y gasífera, se espera profundizar el alza en la producción total en los próximos diez años. 

Fuente: derechadiario.com.ar