Redacción BLesLa agrupación de extrema izquierda Black Lives Matter (BLM) les pide a los demócratas que presenten en el Congreso la cuestionada “Ley Breathe”, un polémico proyecto de ley que busca reducir drásticamente el presupuesto del Departamento de Defensa, abolir todas las prisiones federales y quitarle autoridad y recursos a las fuerzas policiales.

Los representantes demócratas Rashida Tlaib y Ayanna Pressley, miembros del “Escuadrón Demócrata” anunciaron la ley en julio, pero aún no ha sido presentada ante el Congreso. 

Según trascendió, miembros de BLM estarían presionando a sus aliados demócratas para que el proyecto sea presentado con urgencia en el Congreso, con la intención de que sea aprobado en los próximos 100 días. 

Patrisse Cullors, cofundadora de BLM y coautora de la ley Breathe, dijo el jueves según informó Fox News, “La Ley BREATHE es una carta de amor legislativa para los negros”. 

En medio de una fuerte interna entre los demócratas más tradicionales y el ala de izquierda radical del Partido, Cullors le escribió una carta al candidato demócrata Joe Biden y a su compañera de fórmula Kamala Harris, pidiendo una audiencia para conversar sobre su agenda política y los reclamos de su agrupación. 

De aprobarse el polémico proyecto, modificaría radicalmente el sistema de justicia y seguridad penal de la nación. En principio se eliminarían las cadenas perpetuas, la expulsión retroactiva de delitos de drogas y al mismo tiempo planifica el cierre de todas las agencias penitenciarias federales y el cierre de los centros de detención de inmigrantes.

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El proyecto de ley se divide en cuatro secciones, la primera de las cuales específicamente busca desviar recursos federales hoy destinados a encarcelamiento y la vigilancia, hacia las comunidades negras.

Las otras secciones presentan un plan detallado para lograr un futuro que dice ser equitativo, exigiendo cambios radicales para eliminar los programas y agencias federales utilizados, supuestamente, “para financiar y expandir el sistema penal de los Estados Unidos”.

La eliminación apuntaría principalmente a agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas

El proyecto de ley también busca terminar con las bases de datos de pandillas, establecer programas piloto para un ingreso básico universal y otorgar derechos de voto y “educación de por vida” a todos los inmigrantes ilegales y criminales encarcelados.

Al leer el contenido del proyecto, realmente cuesta creer que haya sido creado a partir del interés en mejorar el sistema judicial y penitenciario. Realmente denota una lógica dominada por el resentimiento y el odio, disfrazado por un discurso de “igualdad racial” y “justicia social”.

“Como no podemos detener el sistema de justicia criminal, tenemos que empezar el trabajo de desmantelar todo el sistema de opresión donde lo encontremos”, dijo Ilhan Omar hablando sobre la Ley Breathe, en una entrevista a Fox News.

Sin embargo, y como era de esperar, entre los sectores conservadores y republicanos el proyecto fue duramente criticado. 

El senador republicano por Louisiana, John Kennedy, habló en el programa televisivo “The Story” de Fox News y fue categórico al ser consultado por el proyecto de ley presentado por las representantes demócratas: “Como estadounidense que siente gratitud, no odio por mi país, la única forma que conozco de mejorar el proyecto de ley, es con la trituradora”.

El senador Kennedy, como cualquier persona que defienda la ley y el orden, asegura que una nación para ser civilizada debe tener reglas, y gente que se dedique a hacerlas cumplir. Por este motivo argumenta que el polémico proyecto de ley, que entre otras cosas propone reducir los fondos hacia las fuerzas de seguridad, atenta contra la defensa de las normas y por lo tanto contra la propia civilización. 

Andrés Vacca – BLes.com