El operativo militar inconstitucional que se mantenía en el corazón de la ciudad de Washington D.C. fue finalmente autorizado a retirarse el pasado 23 de mayo en un comunicado del Pentágono.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos lanzó un comunicado confirmando que el despliegue efectuado en Washington D.C. entorno al Capitolio son “innecesarias”. Casi 5.000 soldados de la Guardia Nacional habían sido ubicados en la capital estadounidense bajo estado de sitio, luego de las protestas realizadas en el edificio del Congreso Nacional luego del fraude electoral contra Donald Trump.

El vocero del Pentágono, John Kirby, anunció que unas 2.149 tropas de la Guardia Nacional volverían a sus respectivas bases en sus respectivos Estados el pasado domingo 23 de mayo.

En este contexto, Kirby aseguró que ”no se recibió un requerimiento por parte del gobierno para extender dicho despliegue”, por lo que se inició el retorno de las tropas. “No hubo una orden directa de que se ordene la desmovilización”, aseguró, pero su estadía “caducó”.

Las 2.200 tropas restantes que se encontraban todavía en el Capitolio, emprenderían su regreso al cuartel a partir del día lunes 24 de mayo, y Washington D.C. quedaría vacía de presencia militar hacia fin de mes.

En enero, por pedido de la Presidente de la Cámara de Diputados, Nancy Pelosi, al gobierno federal, se movilizaron miles de soldados de la Guardia Nacional hacia la capital, luego de que los simpatizantes de Trump entraran en el edificio legislativo.

La constitucionalidad de su incursión es aún debatida, ya que en su momento el presidente Trump no dio la orden para movilizar a las tropas, y fue el gobernador demócrata de Virginia (Estado aledaño a Washington D.C.), Ralph Northam, quien dio la orden de movilizar 650 soldados de la Guardia Nacional de Virginia sobre la capital de Estados Unidos.

Algunos constitucionalistas aseguran que esto podría haber sido tomado por Trump como un acto de guerra, del Estado de Virginia al Estado federal, y que al día de hoy su estadía en el Capitolio es un fracaso de la institucionalidad del país.

Finalmente, la alcalde de Washington D.C., Muriel Bowser, declaró el estado de sitio, y con la asunción de Joe Biden a la presidencia, se intensificaron los controles en la capital, y se llegaron a movilizar casi 7.000 soldados en los 177 km2 que delimitan al distrito federal.

Bajo la excusa de que había un “peligro inminente” por posibles ataques de “grupos de extrema derecha” contra el Congreso Nacional, Joe Biden mantuvo por 125 días a la Guardia Nacional en la ciudad, con muros, vallas, y puntos de control en cada cuadra.

En estos casi 5 meses, Texas, Florida, y otros Estados fueron ordenando el regreso de las tropas, en contra de la directiva del gobierno federal. Pero la desmovilización total inició el 23 de mayo.

Esta decisión tomada por el Pentágono de no mantener a las fuerzas federales en la capital estadounidense se da en medio de una batalla legislativa en el Congreso, donde los demócratas están tratando de crear una Comisión de Investigación de los hechos ocurridos el 6 de enero, utilizando el mismo protocolo que se tomó luego del atentado a las Torres Gemelas.

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En esta comisión, lo que se busca es encontrar al ex presidente Donald Trump culpable de haber incitado violencia terrorista contra la nación, y quitarle sus derechos políticos, prohibiéndole de volver a ser candidato a la presidencia.

Los líderes republicanos de ambas cámaras, el senador Mitch McConell (R-KY) y el diputado Kevin McCarthy (R-CA) anunciaron la semana pasada que no están de acuerdo con la creación de dicha comisión y que no apoyarían el supuesto “esfuerzo bipartidario” para establecerla.

Los demócratas dicen que la Comisión tiene el apoyo de ambos partidos, porque hay 35 diputados republicanos que votaron en contra de Trump en el segundo impeachment y habrían dado el visto bueno para formar esta Comisión.

Por derechadiario.com.ar