Redacción BLesLa administración Biden, a través del Departamento de Justicia (DOJ, por la sigla en inglés), despide a 54 de los 56 fiscales nombrados por el expresidente estadounidense, Donald Trump, como parte de su consolidación del poder. 

Se espera que hoy se les solicite que pasen sus respectivas cartas de renuncia, excepto a dos de ellos a quienes el fiscal general interino, Monty Wilkinson, pidió permanecer al frente de las investigaciones que venían desarrollando, de acuerdo con la Agencia Reuters del 9 de febrero. 

Uno de los fiscales que no será despedido todavía es John Durham, designado como abogado especial en el caso de los orígenes de las investigaciones iniciadas fraudulentamente, por los supuestos vínculos de la campaña Trump con Rusia para obtener el poder en el 2016.

Luego de que esta investigación impuesta por los demócratas resultara un engaño, en el que se falsificaron documentos para desarrollarla, se siguió con el intento de asignar responsabilidades, pero los resultados que se esperaban para el año pasado aún no se conocen. 

El otro fiscal que continuará en el cargo es el fiscal federal de Delaware, David Weiss, que supervisa una investigación fiscal sobre irregularidades fiscales en los multimillonarios  ingresos recibidos desde el exterior por Hunter Biden, el hijo del presidente Biden.

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Sobre Hunter Biden recaen muchas sospechas de graves casos de corrupción, desde el 2015 el FBI recibió documentos que los probarían, pero tampoco ha revelado hallazgos sobre el tema.

Luego, en diciembre de 2019, al FBI también le entregaron copias de los documentos almacenados en una computadora abandonada por Hunter en un taller de reparación, conteniendo miles de pruebas que le involucran no solo a él sino a varios miembros de su familia, incluido el presidente Biden, según publicaciones del New York Post. 

Ahora se crea expectativa sobre los nuevos fiscales que reemplazarán a los nombrados por Trump, dados los polémicos vínculos del especulador internacional George Soros, uno de los mayores donantes de fondos a la campaña de Biden, con el sistema judicial estadounidense. 

Soros financia a fiscales progresistas estadounidenses que durante el ejercicio de sus funciones propician el crimen, según el exfiscal y alto miembro de la Fundación Heritage, Cully Stimson.

“Lo que han hecho y lo que practican es una abrogación total de sus deberes, tomando toda clase de crímenes y reclasificándolas como no crímenes. Donde han tomado el cargo, ha habido una ruptura institucional de las normas cívicas y profesionales”, señaló Stimson, según el Washington Times del 20 de agosto. 

En las grandes ciudades a cargo de autoridades demócratas se observa el aumento de la criminalidad, la que se atribuye a la gestión de los fiscales financiados por Soros.

José Hermosa  – BLes.com