La empresa eléctrica se lanza a la venta con la luz verde de los entes reguladores. El precio definitivo de las acciones tendrá fecha de cierre para el 9 de junio, y posteriormente tendrá lugar la privatización.

La administración de Jair Bolsonaro avanza para cumplir sus promesas electorales y su campaña para la privatización y la apertura económica en Brasil. Con el visto bueno del Tribunal de Cuentas de Brasil, el Estado dejará de tener el 72% de las acciones de la gigante energética Eletrobras, y bajará su participación a un 45% en una primera instancia. El Gobierno perderá su posición como accionista mayoritario y permitirá que los servicios se administren de una forma más eficiente.

El modelo de privatización elegido determina que cada accionista privado tendrá un poder de voto no mayor al 10% dentro de la empresa, mientras que el Estado conservará la “acción de oro”, una estrategia muy común para las privatizaciones de gran envergadura. Entre otras cosas, la acción de oro le permite al Estado mantener el poder de veto para las decisiones estratégicas de la compañía, en ciertas circunstancias y de ser necesario.

Se trata sin lugar a dudas de la privatización más importante en lo que va de la gestión de Bolsonaro, la más grande en magnitud en toda historia de la región, y de una vital importancia estratégica como no se veía en Brasil desde los años 90.

La posición estratégica de la empresa queda en evidencia si se considera que genera el 33% de la energía eléctrica de Brasil, con más de 70.000 kilómetros en tendido eléctrico distribuido por todo el país y una capacidad instalada de 50.000 megavatios. Estas características la convierten en la eléctrica más importante de Latinoamérica.

Los entes reguladores de Brasil finalmente dieron luz verde para que la empresa lanzara su oferta pública de venta (OPV) por un paquete de 697,5 millones de acciones. Según el cierre más reciente cierre bursátil de las acciones de la empresa, la eventual privatización podría significar una acreencia de hasta 35.000 millones de reales, el equivalente a los US$7.400 millones.

El precio definitivo por acción para la venta de la empresa será determinado en un valor fijo a partir del 9 de junio, después de un período de reserva entre el 3 y el 8 de ese mes. Los títulos de la empresa que respaldan depósitos de bancos en Estados Unidos (los ADRs) comenzarán a cotizar al día siguiente de la fijación del valor por acción, y comenzarán a negociarse a partir del 13 de junio.

Fuente: La Derecha Diario

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