Redacción BLesLa Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, está avanzando con la iniciativa de la administración Trump que pretende crear herramientas legales que presionen a las empresas del régimen chino que cotizan en bolsa estadounidense, a aceptar auditores contables supervisados por el gobierno federal.

De concretarse las nuevas disposiciones, las empresas chinas que poseen acciones negociadas en Estados Unidos tendrán que utilizar auditores supervisados ​​por reguladores estadounidenses o se enfrentarían a ser expulsadas ​​de las bolsas de valores bajo un plan que se está terminando de elaborar, según informaron a Fox Business personas familiarizadas con el asunto.

La propuesta apunta a abordar el trato desigual que se aplica a las empresas chinas que participan en la bolsa de valores de los Estados Unidos respecto a otras firmas internacionales y locales. Teniendo en cuenta que muchas de estas empresas chinas han podido vender acciones aquí durante mucho tiempo, pero sus auditores no permiten que se inspeccione correctamente su trabajo por autoridades locales.

Habitualmente los auditores son supervisados por un organismo de control especial, la Junta de Supervisión Contable de Empresas Públicas, sin embargo la SEC viene denunciando fuertes reticencias por parte de las firmas chinas para ser supervisados por la Junta.

Con las nuevas disposiciones se busca que la SEC ponga la responsabilidad en la Bolsa de Valores de Nueva York y el Mercado de Valores Nasdaq, para exigir el cumplimiento de las inspecciones de auditoría, de lo contrario se procederá a prohibir la cotización de la empresa china en cuestión.

Los movimientos de la SEC siguen las recomendaciones emitidas luego que el propio presidente Trump encargara en agosto a un grupo de asesores clave, incluido el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, y el presidente de la SEC, Jay Clayton, la redacción de un informe con recomendaciones para proteger a los inversores estadounidenses de las firmas chinas, cuyos documentos de auditoría se han ocultado durante mucho tiempo a los reguladores estadounidenses, Informó Reuters al respecto.

Según las acusaciones de la administración Trump, durante muchos años se ha permitido que las empresas chinas se aprovechen de los mercados de capital estadounidenses, sin que se les exija cumplir con las reglas locales, las cuales deben enfrentar incluso sus competidores locales.

En la misma línea, el presidente Trump junto con su equipo, estarían planificando también otras medidas apuntadas a bloquear el avance del régimen chino en el mundo comercial y militar, según aportaron recientemente fuentes cercanas al gobierno reportadas por Axios. Las medidas serían promulgadas por Trump en las próximas 10 semanas para cimentar su legado frente a los abusos del régimen chino. 

Las acciones bajo consideración incluyen, proteger la tecnología estadounidense de la explotación por parte del ejército del régimen chino, contrarrestar la pesca ilegal y más sanciones contra funcionarios o instituciones del Partido Comunista que provoquen abusos en Hong Kong o en la región occidental de Xinjiang, dijo el funcionario, sin proporcionar mayores detalles.

La noticia sobre nuevas acciones contra el régimen chino se dio a conocer a menos de una semana de que la administración Trump, mediante una orden ejecutiva, tomara medidas enérgicas contra las inversiones estadounidenses en empresas chinas. 

Las cuales apuntan a prohibir que empresas civiles chinas, con conexiones con el ejército del Partido Comunista Chino (PCCh), puedan cotizar en la bolsa de valores de los Estados Unidos. 

El objetivo de este nuevo golpe de la administración Trump al régimen comunista chino, es que la gran cantidad de empresas chinas conectadas a su ejército y aparato de inteligencia, no sean financiadas por capitales privados estadounidenses.

El presidente Trump fue determinante cuando presentó su reciente Orden ejecutiva: “la República Popular China (RPC) está explotando cada vez más el capital de los Estados Unidos para obtener recursos y permitir el desarrollo y la modernización de sus aparatos militares, de inteligencia y de seguridad. Provocando que la República Popular China amenace directamente a la patria de los Estados Unidos y a las fuerzas estadounidenses en el extranjero”.

Andrés Vacca – BLes.com