Redacción BLes– Las autoridades electorales del estado de Pensilvania, EE. UU. rechazaron 307.000 solicitudes de boletas de votación, el 90% porque eran repetidas, poniendo a prueba el sistema electoral y desconcertando a los votantes.

Estas solicitudes repetidas junto con la información confusa que se presenta en el sitio web del estado y la oleada de solicitudes de boletas de voto por correo que hacen los partidos políticos, aumentan significativamente los riesgos de la votación por correo, informó ProPublica el 16 de octubre. 

Las oficinas de los condados estatales contrataron más personal temporal, y se han sometido a jornadas extenuantes los siete días a la semana para atender la desbordada situación. 

“El volumen de llamadas que hemos estado recibiendo ha sido abrumador”, dijo la directora de elecciones en el condado de Armstrong, Marybeth Kuznik, al noreste de la ciudad de Pittsburgh. 

“Ha sido casi como un ataque de denegación de servicio porque parecía que a veces todo lo que se podía hacer era contestar el teléfono!”, reiteró. 

El comportamiento de los votantes en este periodo electoral es fuera de lo común, ya más de 2.7 millones de residentes de Pennsylvania han solicitado boletas de voto por correo.

ProPublica también denunció que los grupos no gubernamentales han inundado a los votantes de Pensilvania con solicitudes de boletas por correo, propiciando una gran cantidad de duplicados.

Por su parte, muchos de los votantes creen que las boletas repetidas son enviadas por la entidad oficial, la oficina de elecciones, y tienden a llenarlas de nuevo.  

Estos grupos han creado “confusión para los votantes y la probabilidad de que no se den cuenta de que su solicitud ha sido procesada y no necesitan presentar otra”, declaró el Departamento de Estado de Pensilvania.

En otras irregularidades que atentan contra la integridad del proceso electoral, funcionarios de la división de elecciones dijeron que cerca de 29.000 residentes del condado de Allegheny, Pensilvania, recibieron boletas que no les correspondían.

También, dos trabajadores postales fueron acusados de dejar una gran cantidad de correspondencia en la basura, entre ella dos solicitudes de boletas por correo.

El sistema electoral estadounidense es considerado obsoleto y arbitrario, en el sentido de que cada estado puede modificarlo como le resulte conveniente, resultando en muchas regulaciones para elegir a los gobernantes.

Un ejemplo de ello lo dio la Corte Suprema de Pensilvania cuando aumentó la confusión dictaminando que si una boleta no se envía por correo en un sobre “secreto” debe ser rechazada, lo que añade un paso adicional al recuento de las boletas.

Por su parte, la administración Trump percibe una gran amenaza de fraude en el voto por correo, razón por la cual se espera que muchos de los votantes republicanos acudan masivamente a las urnas el próximo tres de noviembre.  

Jose Hermosa– BLes.com