Redacción BLesAcorde al conteo de votos realizado hasta el momento, el apoyo al presidente Trump entre las comunidades negras y latinas, lejos de haber disminuido como pronosticaban las encuestas opositoras, aumentó considerablemente respecto a las elecciones de 2016.

Según los informes electorales reportados por AP News y analizados por Fox News, el presidente Trump consiguió un 8% de apoyo entre los votantes negros, frente al 6% obtenido en 2016. Y entre los votantes hispanos el aumento fue cerca de 7 puntos porcentuales, del 28% de votos conseguidos en 2016, pasó a superar el 35%.

Los votantes latinos y negros son históricamente un voto cautivo para cualquier candidato demócrata, sin embargo el presidente Trump, a pesar de todas las mentiras que los medios hegemónicos reprodujeron sobre sus supuestas e infundadas políticas racistas, lejos de disminuir la cantidad de votantes, aumentaron.

Durante los meses de pandemia, y a partir de la muerte de George Floyd bajo custodia policial, las protestas raciales incrementaron exponencialmente trayendo además una ola de violencia sin precedentes en todo el país. 

Los demócratas, con el candidato a presidente Joe Biden a la cabeza, buscaron instalar el discurso acerca de que toda persona que esté en contra de la violencia racial bajo ningún punto podría brindar su apoyo al presidente Donald Trump. Argumentando, sin fundamentos, que Trump defiende los ataques perpetrados por los supremacistas blancos y racistas contra las minorías raciales, cosa que el presidente jamás dijo. 

A pesar de los esfuerzos de sus opositores, el presidente Trump logró disminuir la brecha existente entre los latinos y negros que apoyan a los demócratas, logrando un aumento considerable de votos hacia él.

Los cambios no son casuales, la administración Trump realmente ha cumplido con sus promesas pasadas para con las minorías étnicas y concentró especial atención a oír sus reclamos. 

El presidente Trump logró acercarse a la comunidad latina, a través de su condena constante hacia las políticas socialistas y comunistas que gran parte de los latinos estadounidenses han sufrido en sus lugares de origen. La violencia, la corrupción y la pobreza de regímenes totalitarios como el de Castro en Cuba y el de Chávez y Maduro en Venezuela son ejemplos de ello.

En un reciente acto de campaña del vicepresidente Pence en Florida, recordó a los presentes el historial antisocialista del presidente Trump, en un esfuerzo por reunir el apoyo de los votantes hispanos. 

“Cuando Joe Biden era vicepresidente, Estados Unidos apaciguó al régimen de Castro con concesión tras concesión”, dijo Pence acorde a lo reportado por AP News y también señaló que Obama “literalmente estuvo de la mano de Raúl Castro”, lo que provocó abucheos de la audiencia. “El presidente Trump puso fin a ocho años de apaciguamiento y el presidente Donald Trump estará de la mano con usted”.

En un comunicado oficial de la Casa Blanca publicado en julio, el presidente Donald Trump manifestó nuevamente su fuerte rechazo hacia el socialismo en Latinoamérica. Fue tajante al momento de afirmar que “El pueblo venezolano sufre bajo un régimen ilegítimo y tiránico que intenta destruir las instituciones democráticas, abusar de los derechos humanos, involucrarse en la corrupción desenfrenada y explotar la peor crisis económica y humanitaria de la historia reciente”.

Además, el auge económico sin precedentes generado por las políticas implementadas durante los últimos años hasta la irrupción de la pandemia por el virus del PCCh, lograron niveles récord de empleo tanto en la comunidad negra como latina.

La Oficina del Censo de Estados Unidos anunció en un reciente informe que desde 2016, las políticas económicas que apuntaban al bienestar de los sectores más postergados, lograron sacar de la pobreza a 1,2 millones de estadounidenses de raza negra, la mayor reducción registrada en los primeros 3 años de cualquier presidencia.

La administración Trump durante su campaña 2020, anunció el desarrollo del Plan Platino, el cual incluye promesas de marcar al KKK y Antifa como organizaciones terroristas, aumentar la seguridad en los barrios predominantemente afroamericanos y crear 3 millones de puestos de trabajo para la comunidad negra fortaleciendo las políticas de inmigración de Trump para proteger los empleos estadounidenses, entre otras cosas. Se prometió la inversión de casi 500 mil millones de dólares destinados a políticas del plan.

Andrés Vacca – BLes.com