A raíz de una evaluación acústica realizada al último informe transmitido por el ARA San Juan el 15 de noviembre, un especialista de la Inteligencia Naval Estadounidense sugiere a través de un comunicado que la catástrofe que podría haber enfrentado el submarino se dio en menos de un segundo.

La señal que fue registrada el 15 de noviembre por la Organización del Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares, fue valorada por Bruce Rule, analista acústico adscrito al órgano de inteligencia.

El especialista determinó que el colapso en el que se vio comprometido el submarino fue letal y que la energía liberada tras la reacción a 830 metros de profundidad, fue equiparable a una explosión de 57 kilos de TNT.

En el mismo sentido en el informe sugiere que la destrucción del casco del submarino se produjo en aproximadamente 40 milisegundos, una fracción de tiempo equivalente a la mitad que representa “el tiempo mínimo requerido para el reconocimiento cognitivo de un evento”.

Expone: “la energía liberada por el colapso fue producida por la conversión casi inmediata de la presión del mar en energía cinética”, de acuerdo a lo que recoge La Nación.

En el informe también se aclara que el Submarino ARA San Juan se hundió verticalmente con una velocidad de 18 – 24 kilómetros por hora (10 a 13 nudos).

“Aunque la tripulación pudo haber sabido que el colapso era inminente, nunca supieron qué estaba ocurriendo. No se ahogaron ni experimentaron dolor. La muerte fue instantánea”, indica el especialista.

En el último informe emitido a las 6 a.m. por el capitán Pedro Martín Fernández se avisó a través de radio frecuencia que “la entrada de agua de mar por el sistema de ventilación al tanque de batería N° 3 provocó un cortocircuito y el comienzo de un incendio en el balcón de las barras de la batería”.

En el informe que se dio a conocer el pasado miércoles por parte de la armada, el comandante añadía que “las baterías de proa están fuera de servicio, en el momento de la inmersión” y que por ende el submarino avanzaba por medio de un circuito dividido.

Ante el informe presentado por el analista acústico del órgano de inteligencia estadounidense, la Armada Argentina se pronunció: “No descartamos nada. No deja de ser un informe de un analista, especialista en ruido” aseguró Enrique Balbi en medio de una rueda de prensa llevada a cabo en la mañana del día de hoy.

La búsqueda del submarino en el lecho marino del Atlántico Sur continúa a cargo de buques de Argentina, Estados Unidos, Rusia y el Reino Unido, varios de ellos con vehículos sumergibles robotizados (ROV) que pueden descender a las profundidades del océano para verificar algunos indicios detectados.

“Para que se den una idea, es como tratar de encontrar un cigarrillo de seis centímetros en una cancha de fútbol de 100 metros por 40”, indicó el vocero de la Armada dos días atrás en su parte diario, para hacer un paralelismo con la dificultad inherente a hallar el submarino que desapareció hace casi un mes y tiene en vilo a casi todo el mundo.