Conformada por más de 350 buques y respaldada tanto diplomática como económicamente por el Partido Comunista Chino (PCCh), la flota de pesca ilegal de China es acusada a lo largo del mundo por decenas de países y organizaciones por la esclavización de la tripulación, el robo de pescados y la destrucción de la biodiversidad marina regional.

La flota de pesca ilegal del país asiático representa los peores métodos extractivistas para el saqueo de los recursos marítimos: movimientos a escondidas de los satélites, violación de las zonas económicas exclusivas y pesca intensiva a gran escala en áreas específicas por periodos que pueden superar el año destruyendo ecosistemas enteros.

Además, sus prácticas laborales emparentadas con la esclavitud han generado denuncias de cientos de organizaciones por el mundo: sin contar al capitán y los oficiales, todos chinos, el resto de la tripulación de estas embarcaciones son ciudadanos del sudeste asiático o africanos sometidos a los tratos más inhumanos.

Entre las evidencias más crudas de estas denuncias realizadas podemos encontrar marcas de grilletes en los tobillos de 28 tripulantes desembarcados en Montevideo en 2014, como así desnutrición, deshidratación y torturas físicas. Demás está decir que las pagas son inexistentes y se les retira toda la documentación al subir al barco.

Estas flotas china son promovidas directamente por el Partido Comunista Chino, que ordenan el subsidio de combustible para todas las compañías de este rubro pesquero.

Situación actual: Ecuador

Con una estrategia repetitiva y bien definida, la flota de pesca ilegal de China en la región está actualmente saqueando los mares ecuatorianos en torno a las Islas Galápagos.

Actualmente, el gobierno de Ecuador ha enviado a las fuerzas armadas marítimas a la zona encontrándose con una situación preocupante: barcos que apagan sus dispositivos de ubicación y maniobran para entrar y salir de aguas internacionales cuando llega la Armada ecuatoriana.

Para entender el movimiento de estos barcos hay que descifrar la disponibilidad de calamar en los mares. Entre junio y septiembre, la concentración se da principalmente entre el norte de Chile y Ecuador, y al agotar los recursos rentables de la zona los barcos comienzan a navegar hacia el sur. 

A finales de noviembre, la flota comenzará a trasladarse hacia el Atlántico sur estableciéndose en el Mar Argentino en diciembre.

Tan solo en unos meses y solamente con el negocio del calamar en la Zona Económica Exclusiva de Argentina, la flota pesquera ilegal captura alrededor de 300.000 toneladas con un valor total de más de 700 millones de dólares.

Pesca ilegal en Argentina

Estas maniobras y recorrido es parte de lo que se conoce como la “flota mayor” de 325 barcos. Pero además, otros 25 barcos, se quedan en territorio argentino durante todo el año, quienes realizan pesca intensiva y emplean tácticas agresivas contra los pesqueros locales. El Ejército argentino, ni durante el gobierno de Macri ni durante el gobierno de Alberto Fernández se ha dignado a hacer nada al respecto.

Esto sin contar la temporada de noviembre y diciembre, cuando la “flota mayor” desciende sobre el Mar Argentino y no deja nada para los argentinos. Ninguno de estos barcos tiene permisos para pescar en aguas argentinas ni son parte de ningún acuerdo, al menos oficial, realizado entre el gobierno argentino y el chino.

Fuente: Derecha Diario.