El Banco Mundial otorgará desembolsos que serán destinados al sistema sanitario y la provisión de servicios en esta área. El crédito forma parte de un compromiso mayor por parte del organismo internacional, previsto para este año en torno a los US$ 2.000 millones.

A pesar de una retórica en contra del endeudamiento del Estado, incluso asegurando que investigaría al ex presidente Macri por su irresponsable toma de préstamos internacionales, Alberto Fernández continúa tomando deuda, esta vez del Banco Mundial.

El Gobierno kirchnerista aprobó un nuevo endeudamiento por US$ 330 millones que supuestamente será destinado al sistema de salud estatal y la provisión de sus servicios a lo largo del país. 

El crédito está divido en dos tramos: un monto por US$ 250 millones que será destinado íntegramente al sistema sanitario a lo largo del país, mientras que los US$ 80 millones restantes se concentrarán para “mejorar la eficiencia de los servicios digitales en el sistema“. 

El Banco Mundial adiciona este proyecto a los muchos otros que fueron aprobados este año para Argentina. En total para el 2021, Alberto Fernández autorizó un endeudamiento en torno a los US$ 2.000 millones por parte del banco internacional, que serán desembolsados en los próximos meses. 

Estos 2.000 millones de dólares forman parte de un crédito destinado a objetivos múltiples, como el desarrollo de infraestructura, financiación de gastos corrientes que el Estado no puede cubrir y financiación de gastos extraordinarios por la pandemia, entre muchos otros. 

Hasta el momento, del monto total pactado fueron aprobados en la práctica los primeros US$ 420 millones en el pasado mes de febrero, y el resto de los desembolsos serán consensuados a partir del segundo trimestre de este año. 

Contrario a su propio discurso, el presidente Fernández ratificó el endeudamiento con el Banco Mundial en una reciente videoconferencia con el presidente titular de la institución, David Malpass

Al mismo tiempo, tanto Fernández como la vicepresidente Cristina Kirchner pusieron en duda la sostenibilidad de la deuda que se contrajo anteriormente con el Fondo Monetario Internacional (FMI), un monto de una envergadura considerablemente mayor. 

La deuda que el Gobierno busca reestructurar con el FMI ronda los US$ 45.000 millones, aunque denota una mala señal para los acreedores los dichos desafortunados del Gobierno, y la prima de Riesgo País tradujo el malestar de los mismos con un aumento considerable en las últimas semanas

Actualmente la prima de riesgo se estabilizó en los 1.600 puntos básicos, el valor más elevado desde la reestructuración a mediados del año pasado. Los bonos soberanos vuelven a cotizar en cifras típicas de un default abierto, aun cuando el país no tiene obligaciones de pagos por intereses en el corto y mediano plazo. 

Ante las críticas por un nuevo endeudamiento, el ministro de Economía Martín Guzmán salió a respaldar la política del Gobierno y aseguró que no existe ningún tipo de endeudamiento en el Sector Público Nacional y la Administración Nacional, que son de su competencia. 

Sin embargo, fue desmentido en múltiples oportunidades. Se estima que la deuda bruta en la Administración Nacional pasó de los US$ 313.299 millones en noviembre de 2019 a US$ 334.861 en febrero de este año, un aumento del casi 7% en poco más de un año. 

Se concluye que, al contrario de lo que dijo Guzmán, no existe ningún desendeudamiento para el sector público

Por su parte, la deuda en moneda extranjera (con organismo internacionales como el Banco Mundial por ejemplo) aumentó en US$ 26.451 millones en lo que va de la gestión de Alberto Fernández.  

 

Fuente: LaDerechaDiario.com.ar