La dictadura de Maduro le agradeció a Argentina haber retirado la denuncia por violación a los derechos humanos contra Venezuela, por medio del Fiscal General de la dictadura, Tarek William Saab.

El régimen de Nicolás Maduro agradeció este jueves en carácter oficial a la República Argentina por haber retirado la denuncia hecha en 2018 en la que se pedía a la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya que investigue al régimen chavista por la sistemática violación de derechos humanos en Venezuela

Tiene un valor simbólico importante”, destacó uno de los máximos jerarcas de la dictadura socialista, Tarek William Saab, durante una rueda de prensa esta tarde.

Hay que destacar que Argentina se retiró de esa denuncia, diciendo que no tenía sentido ni asidero esa acción realizada en el pasado por otros funcionarios del Estado argentino”, dijo Saab en referencia al notorio cambio de postura entre el gobierno de Mauricio Macri y de Alberto Fernández respecto a los derechos humanos en la región.

La demanda, que había sido interpuesta por CanadáChileColombiaParaguayPerú Argentina en 2018 para que se investigara a Maduro y al resto de la jerarquía venezolana por delitos de lesa humanidad, fue la primera vez que un grupo de Estados demandó a un tercero ante ese tribunal, cuya misión es juzgar a las personas acusadas de cometer crímenes de genocidio, guerra, agresión y lesa humanidad.

En aquél entonces la acción legal había sido tomada en conjunto por el Grupo de Lima, del cual Argentina era un miembro activo, pero hoy el país no está más en el bloque, luego de que Alberto Fernández lo retirara el 24 de marzo último.

Profundizando esta postura a favor del socialismo chavista, a última hora del miércoles y tratando que la noticia no repercuta mucho en los medios, la Cancillería argentina anunció que se retiraba de la denuncia, que todavía está en pie y en plena etapa de investigación.

El Gobierno de la República Argentina se retira de dicha remisión como así también de toda presentación realizada en ese marco, incluyendo la Nota OI 48/2019 del 30 de septiembre de 2019 vinculada a un informe elaborado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Argentina”, decía la misiva oficial enviada a la Fiscal de la Corte Penal Internacional, Fatou Bensouda.

En la carta de renuncia, Argentina subrayó que su retiro es “sin perjuicio de las acciones que la Fiscalía lleva a cabo relativas a la situación de Venezuela conforme a lo establecido en el Estatuto de Roma, respetando la independencia judicial”.

Luego de trascender el rumbo que encaminó Fernández con este último movimiento en su política exterior, Santiago Cantón, uno de los expertos convocados por la Organización de Estados Americanos (OEA) para redactar la denuncia, analizó que “el retiro de Argentina en el caso contra Venezuela en la CPI significa que al gobierno no le importan ni las desapariciones, ni las torturas, ni las violaciones a mujeres comprobadas en la demanda”.

El informe redactado por Cantón, el canadiense Irwin Cotler y el costarricense Manuel Ventura Robles, consta de 489 fojas y analiza, además de las violaciones de derechos humanos, las agresiones contra dirigentes opositores al régimen, “patrones sistemáticos , y generalizados de persecución política, acoso de estudiantes, civiles y miembros de las fuerzas armadas”.

El documento incluye 26 testimonios de testigos que prestaron declaración en cinco audiencias públicas organizadas por la OEA; decenas de relatos de testimonios de víctimas y familiares de víctimas e informes entregados por más de 40 organizaciones no gubernamentales venezolanas e internacionales. 

 Entre sus conclusiones, el informe señala que hubo 131 víctimas de asesinatos que tuvieron lugar durante las protestas de 2014 y 2017, perpetrados por miembros de las fuerzas de seguridad del Estado y las milicias chavistas; se identifican 8.292 ejecuciones extrajudiciales ocurridas desde 2015; más de 12 mil venezolanos que fueron arbitrariamente detenidos, encarcelados o sujetos a otras severas privaciones de libertad física a partir de las elecciones de 2013, con la llegada de Maduro al poder luego de la muerte de Hugo Chávez.