El ejecutivo presentó el proyecto de ley de ampliación del alcance del IVA a las plataformas digitales.

Ya han pasado quince años desde la nacionalización de la industria petrolera —una estatización, en realidad—, y el fruto de ese supuesto éxito de Evo Morales es la reducción de los volúmenes de exportación desde el año 2005 y con mayor énfasis en las gestiones de 2014 a 2019. De hecho, varios expertos afirman que para el año 2025 el país se verá forzado a importar diésel, gasolina y gas natural.  Fue exactamente lo mismo que sucedió en Venezuela —la nación con las reservas petroleras más grandes del mundo— cuando el chavismo se atornilló en el poder.

Pues, a pesar del fracaso de Morales y Arce Catacora en materia energética, hoy con el litio se maneja la misma narrativa de la «soberanía» nacional y el «futuro» del país.

Ya que la semana pasada el Gobierno de Bolivia lanzó una convocatoria internacional para la extracción directa de litio en Uyuni. En el acto de lanzamiento, Arce Catacora afirmó que: «Así como en el tema petrolero recorrimos un largo camino de nacionalizaciones, de gestión de los recursos naturales para beneficio de los bolivianos, hoy es imperioso dar también un salto cualitativo a la administración de nuestro litio».

Sin embargo, desde que en agosto del 2019 el grupo Xinjiang TBEA anunció una inversión de 2390 millones dólares en el litio boliviano, no se volvió a saber del tema. Incluso Arce Catacora anunció que el Gobierno de Jeanine Añez tumbó un proyecto para producir baterías de litio con una empresa de Alemania. Pero para los alemanes incluso la destrozada Argentina resulta mejor opción que Bolivia. Por ejemplo: BMW invertirá más de 300 millones de dólares en la extracción de litio en la provincia argentina de Catamarca.

Pero el fracaso del litio es sólo un factor agravante de la débil salud de la economía boliviana.

Ya que, y a consecuencia del frustrado intento de conseguir 3000 millones de dólares mediante la emisión de bonos soberanos, el gobierno nacional aplicó la reducción del límite de ingreso y salida de divisas del país por vía bancaria de 50.000 a 20.000 dólares. Que junto con el Impuesto a los grandes patrimonios convierten a Bolivia en uno de los países que peor trata a los inversionistas.

Pero los improperios no terminan ahí. Pues en días pasados, el ejecutivo presentó el proyecto de ley de ampliación del alcance del IVA a las plataformas digitales (NETFLIX, AMAZON, GOOGLE y DISNEY+). Medida que encarecerá los servicios de internet en un momento que el 100 % de las clases se llevan a cabo de manera virtual. Paradójicamente, el régimen masista dice que su prioridad es la educación, pero pone trabas para acceder a libros y revistas digitales.

Si señores, Arce Catacora cumple seis meses de gestión sin gas ni litio, pero con muchos impuestos.

Mucha razón tenía Milton Friedman cuando decía que: «Si uno pone a los socialistas a cargo del desierto del Sahara en cinco años habrá escasez de arena». Pues donde los socialistas se hicieron con el poder las poblaciones padecieron hambre, miseria y muerte.