Redacción BLes– El viernes 18 de septiembre los medios estadounidenses dieron a conocer la muerte de Ruth Bader Ginsburg, una juez de la Corte Suprema de 87 años conocida por ser abiertamente defensora del feminismo así como de otras ideas de izquierda como el matrimonio igualitario o la inmigración.

La vacante que deja Ginsburg podría representar un cambio que podría favorecer al presidente Donald Trump y al Partido Republicano en la Corte Suprema.

De acuerdo con el Washington Examiner, el pasado 11 de agosto durante una entrevista con el comentarista conservador, Hugh Hewitt, el presidente confirmó que no dudaría en reemplazar una vacante de la Corte Suprema si se produjera antes de las elecciones.

“Primera pregunta importante: En los últimos cinco meses de este mandato, si lo consigue, ¿haría una nominación para llenar una vacante en la Corte Suprema?”, cuestionó el periodista. A lo que el presidente Trump replicó: “¿Quieres decir que si algo pasara como ahora?”

El periodista respondió afirmativamente, por lo que el presidente Trump contestó: “Absolutamente. Yo lo haría. Claro que sí”.

“Ya sabes”, dijo el presidente, “no sé de qué estás hablando, de momento, pero si estás hablando de que si algo pasara ahora, me movería rápidamente. ¿Por qué no? Quiero decir, lo harían. Los demócratas lo harían si estuvieran en esta posición”, agregó.

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, anunció el viernes por la noche que el nominado por el presidente Trump a ocupar la vacante de Ginsburg, estaría próximo a recibir una votación en el Senado de los Estados Unidos.

“En las últimas elecciones intermedias antes de la muerte del juez Scalia en 2016, los estadounidenses eligieron una mayoría republicana en el Senado porque nos comprometimos a controlar y equilibrar los últimos días del segundo mandato de un presidente dudoso. Cumplimos nuestra promesa”, expresó McConell.

“Por el contrario, los estadounidenses reeligieron a nuestra mayoría en 2016 y la ampliaron en 2018 porque nos comprometimos a trabajar con el Presidente Trump y a apoyar su agenda, en particular sus destacados nombramientos en el poder judicial federal”, añadió el senador, según lo informado por Fox News.

Ante el deceso de Ginsburg, la exsecretaria de estado, la demócrata Hillary Clinton, instó a los demócratas del Senado para que empleen todos los posibles obstáculos de procedimiento para evitar que el líder de la mayoría del Senado, Mitch McConell, reemplace a la jueza de la Corte Suprema.

En el año 2019 McConell dejó claro que si se materializaba una vacante en la Corte Suprema durante el ciclo electoral de 2020, el Senado de mayoría republicana lo llenaría.

“Los demócratas que están en el Senado tendrán que usar todas las maniobras que estén disponibles para dejar en claro que no van a permitir que Mitch McConnell promulgue la mayor parodia, un monumento a la hipocresía que surgiría de él intentando ocupar este puesto”, expresó Clinton, de acuerdo con Breitbart News.

Este mes la Casa Blanca publicó una actualización de la lista de posibles candidatos a la Corte Suprema, entre los cuales se encuentran incluidos los senadores Tom Cotton de Arkansas, Ted Cruz de Texas y  Josh Hawley de Missouri.

El pasado 9 de septiembre, durante una conferencia de prensa el presidente expresó: “Nuestros preciados derechos están en peligro, incluyendo el derecho a la vida y nuestra gran Segunda Enmienda. En los próximos cuatro años, el presidente de Estados Unidos elegirá cientos de jueces federales y, con toda probabilidad, uno, dos, tres e incluso cuatro”.

En el año 1993 Ginsburg fue nombrada como miembro de la Corte Suprema por el entonces presidente demócrata Bill Clinton. Ella habría luchado contra dos formas de cáncer, sin embargo su salud comenzó a deteriorarse en diciembre del 2018 luego de someterse a una lobectomía pulmonar. 

César Munera – BLes.com