BRASILIA (Reuters) – La ex senadora y ministra de Medio Ambiente brasileña Marina Silva dijo el sábado que buscará la nominación de su partido para postular a la presidencia en la elección del próximo año.

Silva afirmó en una reunión de su Partido Rede Sustentabilidade (REDE) que buscará ocupar el máximo cargo del país, pero que sólo será oficial tras la convención nacional del partido que tendrá lugar en abril de 2018.

La ambientalista de 59 años, nacida en una comunidad recolectora de caucho en la selva amazónica y que ministra durante el Gobierno del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, ha postulado en las últimas dos elecciones presidenciales, pero nunca ha pasado a segunda vuelta.

Silva afirmó que buscará la nominación de su partido porque “los brasileños quieren un país libre de corrupción” y que ella tiene el comportamiento ético para conseguirlo.

En el más reciente sondeo electoral realizado en octubre por la respetada encuestadora Ibope, Silva obtuvo el tercer lugar, con un 8 por ciento de las preferencias. Pero ese sondeo incluyó a Lula como posible candidato.

Lula fue condenado en un juicio por corrupción en julio. Si esa condena es confirmada en una corte de mayor jerarquía antes de la elección de octubre de 2018, no podrá postular a la presidencia.

Si Lula no es candidato, de acuerdo al sondeo de Ibope Silva empata en la primera preferencia con el candidato de derecha Jair Bolsonaro, un legislador federal, cada uno con un 15 por ciento.

En la elección de 2010, Silva, que entonces militaba en el Partido Verde, obtuvo un sorprendente 20 por ciento en primera vuelta, pero eso no fue suficiente para llevarla a disputar el balotaje con Dilma Rousseff, que posteriormente se convirtió en presidenta y sucesora de Lula.

En 2014, postuló a la vicepresidencia como compañera de fórmula del candidato del Partido Socialista Brasileño, Eduardo Campos, quien falleció cuando su avión de campaña se estrelló sólo dos meses antes de la elección. Silva ocupó su puesto y obtuvo un 21 por ciento de las preferencias en primera ronda, pero nuevamente no pasó al balotaje.

Sus partidarios la han elogiado como la política con más principios de Brasil, lo que podría jugar un papel importante en la próxima elección.

Desde comienzos de 2014, los fiscales y la policía brasileña han realizado operaciones anticorrupción sin precedentes que han revelado niveles increíbles de corrupción política en todos los grandes partidos políticos, pero no en el de Silva.