El pasado martes 7 de septiembre el Tribunal Constitucional de Cabo Verde habilitó la extradición de Álex Saab a Estados Unidos, dejando a la defensa del empresario colombiano cada vez menos recursos para evitar que sea entregado a las autoridades estadounidenses.

Por esta razón el régimen de Nicolás Maduro está experimentando días de gran nerviosismo.

La revista Semana refiere que desde que asumió la presidencia de Venezuela, Nicolás Maduro transformó a Álex Saab en su principal contratista.

Es el hombre que orquestó operaciones por cientos de millones de dólares para el suministro de alimentos de mala calidad, destinados al programa estatal conocido como Clap.

Álex Saab obtuvo el millonario contrato de suministro para el programa de los Clap, con el que Maduro vende alimentos subsidiados a la población a cambio de un mayor control político y social.

Además, por cuenta de Maduro, Saab transó por el mundo el oro venezolano, comercializó el petróleo y hasta importó gasolina iraní.

En definitiva, se convirtió en su ministro de Finanzas en la sombra y en el vehículo para esquivar las sanciones financieras que Donald Trump impuso al régimen chavista desde 2018.

Pese a todo, labraron millonarios negocios con relativa calma y bajo el cobijo de la pareja presidencial venezolana hasta 2017.

En los primeros años de la presidencia de Maduro, la trama de empresas de Saab acumuló unos 120 millones de dólares provenientes de las asignaciones de dólares preferenciales en las denominadas ‘subastas Sicad’; otros 125 millones de dólares con contratos para la venta de materia prima a granel, como maíz, trigo o soya, en lo que hoy luce como la ‘precuela’ de los Clap.

También, un acuerdo por 4.000 millones de dólares para la explotación petrolera con la fantasmal Tenaco, domiciliada en Colombia y Suiza, al frente de la cual estuvo el empresario colombiano Carlos Gutiérrez Robayo.

Por ahora, el viaje del barranquillero a cantar frente a los estrados judiciales de EE. UU. no está 100 por ciento seguro.

Aunque el gobierno de Cabo Verde autorizó su extradición, falta que un juez de apelaciones de ese país avale esa decisión. Si la justicia le da luz verde, muchas cosas estarán en juego.

Álex Saab figura en los Pandora Papers

Una investigación de El Tiempo dio a conocer que el FBI ya está indagando la mención del barranquillero Álex Saab, señalado testaferro de Nicolás Maduro, en los Papeles de Pandora, informó Semana.

Esto tras encontrar uno de sus pasaportes en los documentos de aperturas de empresas y cuentas por parte de un reconocido banquero que se mueve por Panamá y por República Dominicana.

A Saab ya se le venía investigando desde 2010 por abrir una una cuenta en un banco de Andorra. Además de tener cuentas en bancos en al menos tres países, donde se le han congelado 700 millones de dólares, según fuentes federales.

Es de hacer notar que Saab es un cercano colaborador del presidente Nicolás Maduro, que le dio la nacionalidad venezolana, título de embajador y tacha su detención de “secuestro”.

Extradición inminente

“Yo creo que es inminente que lo traigan a Estados Unidos”, opinó desde Miami el periodista colombiano Gerardo Reyes sobre su libro “Alex Saab. La verdad”, en el que revela detalles desconocidos del enigmático empresario barranquillero que pasó de caer casi en desgracia a convertirse en un “ministro plenipotenciario” del dictador Nicolás Maduro, reportó Infobae.

El jefe de investigaciones de la cadena Univisión cuenta cómo Saab, de ascendencia libanesa, se benefició de una red de empresas fantasma dedicadas a las importaciones ficticias, al tiempo que manejó diversos asuntos comerciales del régimen bolivariano, logrando amasar una fortuna valuada en -al menos- mil millones de dólares.

“Resolvía el día a día de los problemas más urgentes del gobierno de Venezuela. Cuando se necesitaba resolver el problema de los alimentos porque no había leche, lo llamaban a él; cuando no había combustible, él se iba y negociaba el envío de tanques de combustible de Irán”.

De esa forma entabló estrechos lazos comerciales y diplomáticos con países como Turquía, Irán y Rusia, con el primordial objetivo de ayudar al dictador venezolano a burlar las sanciones internacionales.

Fueron decenas de empresas fantasma las que desarrolló en varios países de América Latina, Europa, e incluso Estados Unidos. Pero el principal vínculo de Saab con Maduro se da a través de Group Grand Limited (GGL), señalada de vender al régimen alimentos a precios subsidiados para distribuir en barrios humildes.

No obstante, ambos han sido acusados en distintas oportunidades de usar ese programa, conocido como CLAP, para hacerse de cientos de millones de dólares de manera ilegítima. Incluso han sido denunciados de entregar comida en mal estado.

Por esa causa Saab, junto a tres hijastros de Maduro y otras nueve personas, fue sancionado en julio de 2019 por Washington.

Si bien al principio logró mantenerse alejado del radar de las agencias federales de Estados Unidos, su vínculo con el narcotraficante colombiano Álvaro Pulido hizo que las autoridades estadounidenses comenzaran a indagar cada vez más en sus negocios, hasta considerarlo una pieza fundamental en la extensa red de corrupción del régimen venezolano.

Detenido en Cabo Verde desde el 12 de junio de 2020 cuando su avión hizo escala para cargar combustible en el Aeropuerto Internacional Amilcar Cabral de la isla de Sal, Saab aseguró recientemente en un comunicado que no va a “traicionar” a Maduro y, pese a que muchos consideran inminente su extradición, confió en regresar a Venezuela para las próximas elecciones regionales de noviembre.

Desde la llegada de Saab al entorno de Maduro de la mano de la senadora colombiana Piedad Córdoba, hasta sus esporádicos contactos con la DEA, Reyes expone los pormenores del meteórico ascenso del empresario de 49 años en la estructura criminal chavista.

Saab y la familia presidencial

A Cilia Flores, esposa de Maduro, y a tres de sus hijos, la justicia de Estados Unidos los considera parte del entramado de Saab para lavar más de 350 millones de dólares.

Álex Saab fue la ficha usada por el régimen de Maduro para comprar diputados, entonces de oposición, para que se voltearan y le dieran la espalda a Juan Guaidó, como en efecto sucedió.

La imagen de su captura se propagó a gran velocidad y desató un estruendo que apenas comienza a llegar a Venezuela y Colombia.

La Cancillería de Caracas cerró rápidamente filas con el empresario. Lo calificó de “ciudadano venezolano”, lo ascendió a “agente del Gobierno bolivariano” y reclamó para él “inmunidad diplomática”.

Lo hizo solo horas después de la captura y ante el temor de una rápida extradición a Estados Unidos, donde enfrenta cargos por lavado de dinero desde 2019.

Debido a condiciones de salud, se habría aprobado el traslado del testaferro del chavismo Álex Saab hasta la ciudad de Praia (Cabo Verde).

Desde el pasado junio de 2021, el colombiano de nacimiento está en prisión domiciliaria en la Isla de Sal. Saab se encuentra en este lugar mientras se afinan los últimos detalles para su extradición a los Estados Unidos.

Según una nota de Primer Informe, el traslado del testaferro del chavismo a territorio estadounidense, se espera que se produzca más temprano que tarde.

El equipo legal que defiende al colombiano se ampara en presuntas deterioradas condiciones de salud de su representado.

Fuente: Miami Diario

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