La alcaldesa demócrata Lori Lightfoort no permitirá que periodistas que no sean “de color” le entrevisten. Irónicamente, alega que sus acciones obedecen a que “es una lástima” que la prensa en el municipio siga siendo “abrumadoramente blanca”.

Inclusión, en teoría, significa que todos participen. Sin embargo, pareciera que en la agenda política, ideológica y discursiva de la izquierda «progresista» implica excluir a algunas personas. De acuerdo con patrones detectados, esto no lo hacen sus promotores debido a malas conductas, sino por el aspecto.

La «discriminación positiva» ha permitido un racismo flagrante y censura contra la prensa, si los periodistas son blancos, al menos un caso reciente que tuvo como protagonista a la alcaldesa demócrata Lori Lightfoort, encajó para robustecer estas afirmaciones.

En la ciudad de Chicago, la burgomaestre Lightfoort —quien cumple con todas las cuotas que exige el progresismo, siendo negra, mujer, lesbiana y de izquierda— no permitirá acceso al municipio a periodistas que no sean «de color».

Es decir, Lightfoort asegura que en una ciudad donde más de la mitad de la población se identifica como negra, latina, asiáticos, de las islas del Pacífico o nativoamericana, «es una lástima» que la prensa en el municipio siga siendo «abrumadoramente blanca».

«La diversidad y la inclusión son imperativas en todas las instituciones, incluidos los medios de comunicación. Para progresar debemos cambiar», exclamó la alcaldesa en redes sociales, tras comentar que ella se lanzó a la candidatura para romper con el status quo que estaba fallando a tantas personas.

Un usuario en redes sociales destacó la frase de Martin Luther King Jr, luchador por los derechos civiles que buscaban poner fin a la segregación racial:

Yo sueño con que un día mis hijos serán juzgados no por su color de piel, sino por el contenido de su carácter.

Sin embargo, la izquierda «progresista» está promoviendo convertir a ese sueño en una pesadilla. No solo que están juzgando a las personas por su color de piel, sino que además están excluyendo sistemáticamente a unos y privilegiando a otros.

Alegando que la forma de combatir la discriminación del pasado es implementando «discriminación positiva» en el presente.

Un periodista hispano protestó esta medida negándose a entrevistarla por discriminar a sus colegas

Más allá del color de piel de las personas, reclama que los políticos no tienen derecho a elegir quién cubre noticias sobre ellos.

Por lo cual Gregory Platt pidió al municipio que quite esta restricción. Pero respondieron que no. Entonces él tampoco la entrevistará.

La «discriminación positiva» no lucha contra la violencia real

En lugar de combatir la violencia real que sufren las minorías étnicas, se quedan en la superficie.

Mientras la alcaldesa de Chicago excluye a los periodistas blancos, en su ciudad es elevada la violencia en la población negra, sobre todo por la presencia de pandillas.

Apenas la última semana de abril dos hombres negros, jóvenes, Demond Goudy, de 21 años, y Marion Lewis, de 18, fueron arrestados y acusados ​​de asesinato por la muerte de Jaslyn, una niña de apenas 7 años, asesinada a plena luz del día por error. Iba junto a su padre en el automóvil. Las balas eran para otra mujer negra, de 19 años, y su acompañante, ambos fueron heridos pero sobrevivieron.

En una nota para Chicago Sun Times la periodista Mary Mitchell destaca que esta escena es común.

Resaltó el caso de Swaysee Rankin de tan solo 13 años. Está siendo aclamado como un héroe por salvar la vida de La’Mya Sparks, de 10 años.

Swaysee usó su camisa para aplicar presión sobre la herida de bala, algo que uno esperaría que supiera hacer un niño de 13 años que vive en una zona de guerra, no un adolescente de un vecindario de Chicago.

A solo una cuadra de donde La’Mya resultó gravemente herida, Swaysee y un primo de 14 años también recibieron disparos cuando unos desconocidos dispararon desde un vehículo que huyó del lugar.

Con Lightfoot la violencia aumentó en la comunidad negra

Bajo la administración de Lightfoot la violencia en la comunidad negra llegó a la cifra más alta en su historia, en medio de las protestas por la muerte de George Floyd.

Al menos 18 personas murieron el domingo 31 de mayo de 2020, según el Laboratorio de Crímenes de la Universidad de Chicago, que opera desde 1961.

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Desde el viernes 29 de mayo hasta las 5:00 a.m. del lunes 1 de junio, 25 personas murieron en la ciudad y otras 85 resultaron heridas por disparos, según datos mantenidos por el Chicago Sun-Times.

La violencia se vio agravada frente al hecho que se agotaron los recursos policiales que ya eran escasos debido a las protestas y los saqueos.

«Nunca habíamos visto nada parecido», dijo Max Kapustin, director senior de investigación del laboratorio de criminalística. “Ni siquiera sé cómo ponerlo en contexto. Va más allá de todo lo que hayamos visto antes».

Mamela Fiallo Flor – PanamPost.com