El 4 de Julio la estatua de Cristóbal Colón cercana a Little Italy en la ciudad de Baltimore fue derribada y arrojada al puerto en medio de una protesta interracial. El alcalde Bernard C. Young con sus declaraciones se manifestó a favor de los hechos. 

En la ciudad de Baltimore, mientras los fuegos artificiales por los festejos del Día de la Independencia brillaban el pasado sábado, una estatua de Cristóbal Colón cerca de Little Italy fue derribada y arrojada al puerto interior de la ciudad. Este acto vandálico se produjo en medio de una manifestación alineada a las múltiples protestas desencadenadas luego del asesinato de George Floyd en Minnesota. 

Según un volante, la protesta “exigía la reasignación de fondos del departamento de policía a los servicios sociales, una reevaluación del sistema de educación pública, reparaciones para los negros, viviendas para personas sin hogar y la eliminación de todas las estatuas honrando a los supremacistas blancos, propietarios de personas esclavizadas, perpetradores de genocidio y colonizadores”.

Los manifestantes enmascarados usaron una cadena para arrastrar la estatua tallada en mármol que había sido dedicada el 8 de octubre de 1984 por el ex alcalde William Donald Schaefer y el presidente Ronald Reagan.

El alcalde demócrata Bernard C. Young brindó su apoyo a estos actos vandálicos, argumentando que hay una “re-evaluación que tiene lugar a nivel nacional y global en torno a algunos de estos monumentos y estatuas que pueden representar diferentes cosas para diferentes personas… Lo que la ciudad quiere hacer es servir como modelo nacional, particularmente con la forma en que hemos hecho las protestas. Hemos visto personas que han salido a las calles, las hemos apoyado. Vamos a seguir apoyándolo. Eso es un punto final“, dijo a través del portavoz Lester Davis, según informó Baltimore Sun.

La policía se mantuvo al margen de la protesta. “Nuestros oficiales en la ciudad de Baltimore, que son algunos de los mejores del país, se preocupan principalmente por la preservación de la vida… Eso es sacrosanto. Todo lo demás es secundario a eso, incluidas las estatuas”, agregó Davis.

El mes pasado otras estatuas de Cristóbal Colón también fueron derribadas en las ciudades de Richmond, Virginia y Boston, Massachusetts. 

En una conferencia de prensa el mes pasado, los delegados estatales republicanos y los activistas italoamericanos habían pedido al gobernador Larry Hogan y Young que preserven y protejan los monumentos conmemorativos.

Por su parte, el presidente Trump firmó recientemente un decreto con el objetivo de proteger monumentos y estatuas en todo el país de actos vandálicos cometidos por “anarquistas y extremistas de izquierda”.

Al anunciar la medida, el presidente Trump aseguró vía Twitter que la ley “combate la violencia criminal reciente”, y agregó: “¡Largas penas de prisión por estos actos ilegales contra nuestro Gran País!”.