Redacción BLes– Operaciones conjuntas a lo largo del continente americano y la redirección de recursos militares para monitorear, detectar y detener barcos cargados de drogas han sido las claves de la estrategia para luchar contra el narcotráfico en la era de Trump la cual en solo siete meses sacó más de 33 toneladas de marihuana y 216 de cocaína de las calles de los Estados Unidos, reportó Washington Examiner.

En abril, en medio de la crisis del virus PCCh, el presidente Trump ordenó redirigir recursos militares al Comando del Sur (SOUTHCOM) para combatir el ingreso de narcóticos que provienen desde todo del continente americano hasta los Estados Unidos.

Los recursos militares para duplicar las operaciones antinarcóticos en la región incluyeron destructores de la Armada y buques de combate del litoral, guardacostas, aviones de patrulla P-8 y partes de una brigada de asistencia de la Fuerza de Seguridad del Ejército.   

En estos siete meses, SOUTHCOM secuestró drogas por el valor de 5.7 mil millones de dólares y detuvo a más de 1000 traficantes del gobierno venezolano de Maduro a quien el gobierno estadounidense acusa de manejar un cartel de drogas en vez de un gobierno.

Le recomendamos:

“Venezuela es un narco-estado”, dijo el asesor de seguridad nacional Robert O’Brien. “Durante años, Venezuela ha inundado a los Estados Unidos con cocaína”, agregó O’Brien, quien dijo que Trump le pregunta casi a diario sobre Venezuela.

En Estados Unidos mueren 70.000 personas por sobredosis por año y esta cifra tuvo un ligero aumento debido a la cuarentena. “Lamentablemente, las interrupciones causadas por el virus de China han provocado un aumento reciente de las muertes por sobredosis”, dijo Trump.

Otro elemento clave de la lucha contra el narcotráfico en la era de Trump, es el Grupo de Tareas Interinstitucional Conjunto Sur en Key West, encargado de coordinar el entrenamiento y la comunicación de sus pares a lo largo del continente americano.

A través de Key West, los Estados Unidos ayudó a sus 22 oficiales de enlaces del Caribe, Centro y Sur de América a construir su capacidad para monitorear y efectivamente actuar cuando un barco traficante es identificado.

“Cuando tenemos información de que hay una embarcación ilícita en el agua y no disponemos de un activo en el lugar, entonces trabajamos a través de esos oficiales de enlace de cualquier país que sea el más apropiado para que su país responda”, explicó el vocero del Grupo, Ajamian.

La clave de esta cooperación es la rápida comunicación entre estos países lo que les permite actuar apenas se detecta un barco del cual se sospecha carga con drogas.

“Aquí existe la posibilidad de una rápida velocidad de intercambio de información entre los socios”, dijo Ajamian. “No tenemos que enviar información de nuestra sede a otra sede a otro país que tiene que pasar por una embajada y luego a otra embajada antes de que pueda conseguir a alguien de los suyos.”

Otro sobresaliente logro más de la administración de Trump que los medios de comunicación principales no reportaron.

Álvaro Colombres Garmendia – BLes.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.