Redacción BLesEl Departamento de Trabajo publicó el martes una actualización de la reglamentación laboral con el propósito de proteger el salario de los graduados estadounidenses frente al abuso de algunos empresarios que emplean a trabajadores con visas H-1B buscando pagar salarios más bajos, generando en consecuencia una competencia desleal en el mercado de trabajo con los jóvenes profesionales. 

Mediante un comunicado oficial publicado el día martes, el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos anunció una nueva reforma de la reglamentación laboral que busca ayudar a proteger los salarios y las oportunidades laborales de los trabajadores estadounidenses, utilizando nuevas fórmulas para determinar las tasas salariales vigentes y así evitar posibles abusos por parte de empleadores ligados principalmente a la contratación de trabajadores con visas de inmigrantes como la H-1B.

“El Departamento de Trabajo de Estados Unidos está tomando estas medidas para fortalecer las protecciones salariales, abordar los abusos en los programas de visas y proteger a los trabajadores estadounidenses de ser socavados por mano de obra extranjera más barata”, dijo el secretario de Trabajo de Estados Unidos, Eugene Scalia, en un comunicado del 12 de enero.

Scalia también aseguró que con estas modificaciones se espera lograr que este tipo de programas funcionen como lo pretendía el Congreso y para los motivos que fueron diseñados.

Es decir, los sistemas de visas deben funcionar para insertar de manera legal a los inmigrantes en el mercado laboral, sin provocar alteraciones en las oportunidades de los trabajadores estadounidenses para obtener trabajos estables y bien remunerados. 

Actualmente en los Estados Unidos existen aproximadamente 900 mil trabajadores extranjeros contratados a través del programa H-1B, a lo que se le deben sumar 150 mil cónyuges contratados en trabajos administrativos como parte del mismo programa. 

La nueva reglamentación del Departamento de Trabajo establece los salarios mínimos para los trabajadores H-1B, buscando impedir que las empresas contraten trabajadores extranjeros por montos menores que un joven profesional estadounidense. 

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La disposición dice:

“Un propósito principal de las restricciones a la inmigración creadas por la Ley de Inmigración (INA), tanto cuantitativas como de otro tipo, es ‘preservar los empleos para los trabajadores estadounidenses’. Las salvaguardias para la mano de obra estadounidense y el papel del Departamento en su administración han sido un elemento fundamental del esquema legal desde que se promulgó la INA en 1952”.

Durante el 2020 ya se había modificado la reglamentación, pero tras una serie de reclamos por parte de los empresarios se procedió a realizar una serie de modificaciones hasta la versión final que se presentó ahora.

La disposición anterior requería que las empresas pagaran a los trabajadores H-1B de nivel inicial, el mismo salario que el percentil 45 de los graduados estadounidenses. La nueva regla reduce ese piso salarial a solo el percentil 35, que es mucho más alto que el piso actual en el percentil 17.

Mientras tanto, los trabajadores extranjeros calificados, que se describen en los niveles 2, 3 o 4, deberán recibir un pago por encima del nivel de salario medio ganado por los graduados estadounidenses calificados, de acuerdo con la nueva reglamentación. 

Según informó la Administración de Empleo y Formación de los Estados Unidos, el objetivo final es ayudar a los trabajadores estadounidenses a seguir siendo competitivos en el mercado laboral. Promoviendo que los extranjeros que sean contratados por este tipo de visa sea por sus capacidades y no simplemente para reducir los costos del empleador. 

Cada año, Estados Unidos admite alrededor de 1,3 millones de inmigrantes legales con visa de residencia para asentarse permanentemente en el país. 

Si bien, gracias a las políticas de la administración Trump, la economía se ha recuperado a pasos considerables luego de los meses de encierro, las políticas estatales de los demócratas aún tiran la economía hacia atrás y demoran el proceso normal de crecimiento. 

Esto implica que aún hay una gran cantidad de estadounidenses en búsqueda de fuentes laborales que no deberían ser reemplazadas por inmigrantes, por el solo hecho de que los empleadores paguen más barato por sus servicios.

Andrés Vacca – BLes.com