Redacción BLes– Una investigación de la Sociedad Thomas More reveló que una entidad financiada por el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, aportó dinero para pagar a los jueces electorales que deciden sobre cuestiones de integridad de las boletas de votación, en Filadelfia, Pensilvania, EE. UU.

La Sociedad Thomas More tomó conocimiento de estos aportes al recibir la información que solicitó a la administración de la ciudad. Previamente había demandado ante la corte federal para que la ciudad informara sobre estas subvenciones obtenidas por los funcionarios electorales, de acuerdo con Just the News del 21 de octubre. 

Las subvenciones fueron aportadas por el Centro de Tecnología y Vida Cívica (CTCL, por la sigla en inglés), financiado por Zuckerberg, para abrir 800 centros de votación y aumentar la votación supuestamente hasta 800.000 votos en la elección general del 3 noviembre.

De este modo se cuadruplicarían los 190 colegios electorales que se utilizaron durante las votaciones primarias. Los votos registrados en el 2016 fueron 680.000, luego se promoverían 120.000 votos adicionales. 

Por esta razón, la Sociedad Thomas More, a través de su consejero principal Phill Kline, demandó a varias jurisdicciones que recibieron dinero del CTCL, acusándolas de privatizar funciones electorales que corresponden al gobierno.

“Esta privatización de las elecciones socava la integridad de las mismas usando al gobierno para favorecer a los favoritos”, señaló Kline.

Luego agregó: “El gobierno que apunta a un grupo demográfico para aumentar la participación es la cara opuesta de la misma moneda en la que el gobierno apunta a un grupo demográfico para suprimir el voto”. 

“Además, esto ocurre porque los gobernadores de los estados azules [demócratas] han hecho más difícil votar con las nuevas restricciones de COVID [virus del Partido Comunista de China] sobre el voto en persona”, añadió.

Por otro lado, descubrió que las subvenciones estarían generando interferencia electoral al dirigirse principalmente a los demócratas.

Kline ilustró su acusación explicando que de las 20 principales subvenciones de CTCL, que suman en total 63 millones de dólares, tan solo una de 289.000 dólares, menos del 1%, se otorgó a un condado en el que Trump ganó en el 2016.

Las gigantes tecnológicas como Facebook y Twitter están bajo escrutinio federal por las atribuciones que se han tomado arbitrariamente para interferir en la libertad de expresión de los ciudadanos y aún en el proceso electoral.

Por su parte el Wall Street Journal criticó en una editorial a la red social Twitter por haber censurado la historia del New York Post sobre los emails de Hunter Biden que implican al candidato demócrata presidencial, Joe Biden, en un gran escándalo de corrupción.

Facebook también censuró la distribución de esta noticia, lo que fue considerado como un flagrante caso de interferencia electoral, al tratar de favorecer al candidato demócrata, ocultando y demorando los mensajes que lo incriminaban, emitidos por sus plataformas. 

Jose Hermosa – BLes.com