Redacción BLes – Un tema de enorme calado que parece pasar inadvertido es la censura imparable que se está implementando en gigantes de las redes sociales como Facebook, quien anunció recientemente que usará el “seguimiento de la Unidad de Investigación Digital del Consejo Atlántico durante las elecciones y otros momentos delicados”.

Esta organización de monitoreo pertenece al multimillonario globalista George Soros —considerado persona “non grata” en un número creciente de países por su probada injerencia económica y política—, para garantizar que no se produzcan intromisiones durante el próximo período electoral estadounidense. 

Muchos medios alternativos e independientes están observando como sus canales de noticias y sus cuentas en las redes sociales se cancelan de la noche a la mañana —sin recibir explicaciones—, lo que consideran un indiscutible anticipo de la hoja de ruta que seguirán las BIG TECH —como YouTube o Twitter— en su intento por “amañar las elecciones” a toda costa, “prohibiendo páginas, grupos e individuos” que publiquen contenido a favor del actual presidente de los EE.UU. Donald Trump.

“Facebook está invirtiendo mucho para evitar que se abuse de nuestro servicio durante las elecciones. Estamos duplicando el número de personas que trabajan en seguridad y protección y utilizando tecnología, como la inteligencia artificial, para bloquear de manera más efectiva las cuentas falsas, la fuente de muchos anuncios malos y de ‘Noticias Falsas’”, comunicó oficialmente el gigante de las redes sociales.

Asimismo la red social advierte que el “Consejo Atlántico” de Soros trabajará “en estrecha colaboración con nuestros equipos de seguridad, políticas y productos para obtener información en tiempo real de Facebook y actualizaciones sobre las amenazas emergentes y las campañas de desinformación por todo el mundo”.

El especulador George Soros mundialmente conocido por sus múltiples injerencias políticas.

“Esperamos con interés trabajar juntos para proteger unas elecciones libres y justas en todo el mundo”, concluye el documento. 

Sin embargo, la opinión compartida por bloggers y otros medios alternativos como Infowars, es: “En lenguaje sencillo, se van a entrometer en las elecciones para asegurarse de que nadie más lo haga”.

Todo parece indicar que el especulador judeo húngaro George Soros, máximo patrocinador de una derrotada Hillary Clinton en las presidenciales de 2016, está dispuesto a poner “toda la carne en el asador” para intentar desbancar a Donald Trump en las elecciones de 2020.

Para ilustrar el previsible “modus operandi” de censura de las BIG TECH tomaremos referencias de los cuatro puntos principales de un detallado compendio publicado por Mike Adams en colaboración con el medio Infowars.

1. ¿A merced de los algoritmos?

Los algoritmos, algo a primera vista inofensivo, son la forma más perniciosa de censura ya que no hay forma posible de probar que uno está siendo víctima de la censura, a pesar de sentirse bajo sus efectos.

Como Robert Epstein ha documentado: “El algoritmo de búsqueda de Google puede cambiar fácilmente las preferencias de voto de los votantes indecisos en un 20 por ciento o más -hasta un 80 por ciento en algunos grupos demográficos- sin que prácticamente nadie sepa que están siendo manipulados”.

Epstein afirma que Google tiene el poder de voltear el 25% de las elecciones en todo el mundo y que “los algoritmos del gigante de las búsquedas están manipulando a la gente cada minuto de cada día”.

Al favorecer ciertos resultados de búsqueda sobre otros, Epstein y su equipo descubrieron que Google podía “aumentar la proporción de personas que favorecían a cualquier candidato entre un 37 y un 63 por ciento después de una sola sesión de búsqueda”.

Una censura imparable se está implementando en gigantes de las redes sociales como Facebook, propiedad de Mark Zuckerberg.

“Más alarmante aún, también demostramos este cambio con los votantes reales durante una campaña electoral real —un experimento llevado a cabo con más de 2.000 votantes oficiales e indecisos en toda la India durante las elecciones de Lok Sabha en 2014— considerada como la elección democrática más grande de la historia, con más de 800 millones de votantes oficiales y 480 millones de votos finalmente emitidos. Incluso aquí, con votantes reales que estaban muy familiarizados con los candidatos y que estaban siendo bombardeados con la retórica de la campaña todos los días, demostramos que los rankings de búsqueda podrían aumentar la proporción de personas a favor de cualquier candidato en más del 20 por ciento, más del 60 por ciento en algunos grupos demográficos”.

En otras palabras, es totalmente posible que Google determinara el ganador de las elecciones democráticas más grandes de la historia y pudiera hacerlo una y otra vez.

“Trabajamos duro para encontrar el equilibrio adecuado entre el fomento de la libertad de expresión y la promoción de una comunidad segura y auténtica, y creemos que rebajar el rango de contenido ‘falso’ logra ese equilibrio”, manifestó Lauren Svensson, portavoz de Facebook.

En el informe, Mike Adams, deja constancia de que Facebook ya ha expulsado de su plataforma a innumerables canales políticos conservadores y de salud natural que gozaban de cierta prominencia.

2. Google intensifica su represión

Google ha empezado a clasificar contenidos que se consideran “molestos” u “ofensivos”, con el objetivo de “mejorar” la calidad de sus resultados de búsqueda.

“La nueva bandera ‘perturbadora-ofensiva’ sirve a los evaluadores de calidad para señalar todos los resultados web que contengan contenido perturbador u ofensivo desde la perspectiva de los usuarios de su localidad, incluso si el resultado satisface la intención del usuario”, según un informe de Associated Press.

Es totalmente posible que Google determinara el ganador de las elecciones democráticas más grandes de la historia y pudiera hacerlo una y otra vez.

YouTube, cuyo propietario —según afirma Infowars— es Google, también ha diferenciado “deliberadamente” los vídeos producidos por los principales medios de comunicación de los producidos de forma independiente.

Robert Thompson, director ejecutivo de News Corp. la rama editorial del imperio mediático de Rupert Murdoch, admitió que las grandes corporaciones están presionando a empresas como Google y Facebook, para que censuren a los medios alternativos y así ganar más dinero, según se desprende de una noticia de la agencia AFP.

3. La tiranía de los ficticios “verificadores de hechos”

Google también ha contratado a los llamados “verificadores de hechos” del Centro Jurídico de la Pobreza del Sur (SPLC, por sus siglas en inglés) para vigilar los contenidos de YouTube. El cual se declara imparcial, y declara con total solemnidad si los rumores que circulan por Internet son “definitivamente” verdaderos o falsos.

Dicha organización, no parece contar con ningún otro crédito que su propia clasificación de “grupos que incitan al odio” en el país, que abarca desde grupos del KKK y neonazis hasta organizaciones católicas, siempre en salvaguardia de los derechos del colectivo LGBT (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales), de los inmigrantes… 

El presentador de la Fox, Tucker Carlson, criticó a Google por permitir que “un grupo que incita al odio totalmente desacreditado”, como es el Southern Poverty Law Center, censure contenidos.

Casi con seguridad, Carlson, aludía a incidentes como el ocurrido en 2012 para lanzar tal afirmación, cuando se produjo un tiroteo en las instalaciones del Consejo de Investigación Familiar en Washington (FRC, por sus siglas en inglés) que se saldó sin víctimas mortales.

El terrorista convicto Floyd Lee Corkins II incidió en que se enfocó en FRC, porque el SPLC los identificaba como un grupo que incita al odio “anti-gay”, debido a que mantiene puntos de vista tradicionales sobre el matrimonio, detalló el Washington Examiner.

“El Centro Jurídico de la Pobreza del Sur enumera a los grupos anti-gay”, describió Corkins a los interrogadores en un video, que FRC obtuvo del FBI. “Los encontré en Internet, investigué un poco, entré a su sitio web, cosas así…”. 

Además existe numerosos informes del otro “verificador de hechos” que está utilizando Google, llamado Snopes.com, que a pesar de presentarse como una organización no partidista, ha demostrado ser un portavoz del Partido Demócrata y defensor incondicional de Hillary Clinton en numerosas ocasiones, como reportó el Daily Caller.

Además, Kim Lacapria, la principal “investigadora” política de Snopes, se describe a sí misma como “abiertamente izquierdista” y liberal, equiparando a los conservadores del Tea Party con los yihadistas.

Lo que aún hace menos “confiable”, si cabe, a este verificador de “noticias falsas” independiente, es el escándalo que lo sacudió en diciembre de 2016. Un informe de investigación reveló cómo Snopes fue acusado de utilizar el dinero de la compañía para pagar por prostitutas.

Facebook y sus “verificadores de hechos” en el centro de la polémica.

Como explica Mike Adams, “Lo que Robert Mueller acusó a los rusos de hacer —interferir con las elecciones de EE.UU.— lo están llevando a cabo en este momento los gigantes de la tecnología, los medios de comunicación del ‘establishment’ y los ‘verificadores de hechos’ de terceros”.

4. La farsa de las “Noticias Falsas”

No es ningún secreto, que aunque los medios de comunicación tradicionales no dejan de publicar rutinariamente noticias engañosas y dañinas, no se empleó la narrativa de las “Noticias Falsas” hasta que Donald Trump no ganó las elecciones, en un intento por desacreditar y deslegitimar no solo al mandatario sino también a los movimientos populistas que están surgiendo por toda Europa, apunta Infowars.

Sin embargo, no son más que una clase de “histeria moral” creada artificiosamente por las élites en un vano intento por silenciar y censurar las voces de disidencia, incluyendo las plataformas mediáticas, que se oponían a la campaña presidencial de Hillary Clinton, que se les ha vuelto en su contra.

Y decimos vano, porque según una encuesta realizada en abril por el Instituto de Encuestas de la Universidad de Monmouth: “3 de cada 4 estadounidenses creen que los principales medios de comunicación tradicionales de televisión y periódicos reportan ‘Noticias Falsas’”.

Trump ha denunciado que la CNN es una de las principales propagadoras de “Noticias Falsas -Fake News-“, de ahí la caricatura del mandatario reemplazando el slogan de la cadena: “Breaking News -Noticias de Última Hora-” por “Faking News -Falsificando Noticias-“.

Para concluir, solo mencionar que la última llamada de atención de que la censura en las redes sociales (Facebook, Youtube, Google y Twitter) se encuentra completamente fuera de control, se produjo recientemente cuando Facebook prohibió la publicación de un extracto de la Declaración de Independencia, la Carta Magna de los Estados Unidos, por considerar que “incitaba al odio”, algo que puede llegar a sonar ciertamente simbólico. 

Facebook, no deja de suprimir canales mayoritarios porque cuestionan la “inmigración sin control” o que versan sobre salud natural en cantidades enormes, prácticamente llevando a cabo una especie de “limpieza étnica en línea” contra nutricionistas, herbolarios, médicos holísticos y profesionales de la medicina china en un último esfuerzo tiránico para evitar el acceso a las terapias naturales, la nutrición y la información de medicinas alternativas, advirtió Vicky Batts del medio alternativo Natural News.

Cómo Facebook y Google planean acabar con la libertad de expresión
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