Un estudio reciente desarrollado en el Reino Unido demuestra cómo el alcohol daña el ADN en células madre de ratones y explica por qué su consumo aumenta el riesgo de cáncer.

Aunque previamente se había demostrado que el alcohol es causante de cáncer, esos estudios se habían realizado a partir de tejidos celulares, en cambio el nuevo trabajo llevado a cabo por científicos del Laboratorio de Biología Molecular del Consejo de Investigación Médica de Reino Unido utilizó ratones para estudiar el efecto del alcohol en organismos vivos y creen haber encontrado la explicación concreta de cómo se produce un daño genético permanente en las células.

Durante la investigación, se utilizaron ratones a los cuales les dieron alcohol diluido, que químicamente se le conoce como etanol.

Cuando el cuerpo metaboliza el alcohol, produce un químico muy dañino llamado acetaldehído, el cual puede dañar y causar roturas de la cadena doble en el ADN dentro de las células, alterándolas permanentemente.

Y en efecto encontraron, mediante el análisis cromosómico y la secuenciación del ADN, que el acetaldehído rompía y dañaba el ADN dentro de las células madre sanguíneas de los ratones, lo que provoca la reorganización de los cromosomas y la alteración permanente de las secuencias de ADN dentro de estas células.

Imagen ilustrativa. (Pixabay)

“Este documento proporciona pruebas muy sólidas de que un metabolito del alcohol causa daño en el ADN, a las células madre importantes que se convierten en tejidos”, explica Ketan Patel, líder del trabajo y agrega: “Vimos gran cantidad de daño en el ADN de estas células. Se eliminaron pedazos de ADN, se rompieron pedazos e incluso vimos partes de los cromosomas moviéndose y reorganizándose”.

“Es importante comprender cómo se daña el diseño del ADN dentro de las células madre porque cuando las sanas se vuelven defectuosas, pueden provocar cáncer. Algunos cánceres se desarrollan debido al daño del ADN en las células madre, lo que indica que beber alcohol puede aumentar este riesgo”, comenta Patel.

Estos nuevos hallazgos ayudan a comprender cómo el consumo de alcohol aumenta el riesgo de desarrollar siete tipos de cáncer: mama, intestino, hígado, boca, garganta, esófago y laringe.

En el estudio también explicaron cómo el organismo tiene ciertos mecanismos para “defenderse” de los daños adversos producidos por el alcohol que entra en el cuerpo.

El primero de ellos es una familia de enzimas llamadas aldehído deshidrogenasas (ALDH) que descomponen el acetaldehído dañino en acetato, que nuestras células pueden usar como fuente de energía.

Sin embargo, hay millones de personas alrededor del mundo, sobretodo las del sudeste asiático, que no tienen estas enzimas o las tienen defectuosas, lo que hace que el acetaldehído se acumule y les produzca malestar y una tez sonrojada. Estas personas son las que tienen mayor riesgo de padecer cáncer de esófago.

El organismo tiene otra línea de defensa contra las lesiones causadas por el alcohol: las células tienen una variedad de sistemas de reparación del ADN que, la mayoría de las veces, les permite reparar y revertir diferentes tipos de daños celulares. Pero en muchos casos estos mecanismos no siempre funcionan y algunas personas portan mutaciones, lo que significa que las células no pueden llevar a cabo estas reparaciones adecuadamente.

“Nuestro estudio destaca que no procesar alcohol de manera efectiva puede conducir a un mayor riesgo de problemas relacionados con el alcohol y, por lo tanto, ciertos cánceres. Pero es importante recordar que los sistemas de eliminación de alcohol y reparación del ADN no son perfectos y el alcohol puede causar cáncer de diferentes maneras, incluso en personas cuyos mecanismos de defensa están intactos”, destaca Patel.

Por otro lado, Linda Bauld, experta en prevención del cáncer del Cancer Research de Reino Unido comenta: “Esta investigación resalta el daño que el alcohol puede causar en nuestras células, a algunas personas les cuesta más que una simple resaca. Sabemos que el alcohol contribuye a más de 12.000 casos de cáncer en Reino Unido cada año, por lo que es una buena idea pensar en reducir la cantidad que se bebe”.

Según La Organización Mundial de la Salud (OMS) se sabe que en 2012 el consumo de alcohol produjo más de 3,3 millones de muertes en el mundo y que aumenta el riesgo de desarrollar más de 200 enfermedades.

En otras palabras, antes de consumir alcohol deberíamos reflexionar sobre el costo vs. beneficio. Si beber alcohol puede producir daño irreparable en las células, cáncer o incluso la muerte, como muestran los estudios, la próxima vez que te inviten a beber, piensa antes, ¿realmente vale la pena?

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Categorías:Ciencia Salud

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