En el mundo de las manías y trastornos psiquiátricos existe una gran cantidad de comportamientos que superan el imaginario de lo que el ser humano puede llegar a hacer.

Muchos de estos comportamientos son el resultado de experiencias traumáticas que desencadenan ansiedad y estrés en las personas que los manifiestan.

Uno de los comportamientos que en la actualidad es tomado como un trastorno psicológico se llama “síndrome de Rapunzel”.

Escena de Rapunzel Foto: Pixabay

Este trastorno se caracteriza por la ingesta de cabello, pero no es un comportamiento que surja de una manera simple y tampoco tiene consecuencias menores.

En realidad, el síndrome de Rapunzel puede surgir de una respuesta a situaciones estresantes mediante la tricotilomania; que es el hábito de arrancarse el propio cabello o los vellos de distintas zonas del cuerpo.

La tricotilomania puede, en casos muy extremos, desencadenar calvicie parcial. Incluso existen casos en donde se consumen cabellos de otras personas.

Tricolitomanía. Foto: Instituto Médico Dermatológico.

La tricotilomania es la primera etapa del síndrome de Rapunzel. En esta etapa suele permanecer un 70% de quienes la padecen, no obstante, un 30% pasa a la segunda fase que es llamada tricofagia.

A la ingesta de cabello se le llama tricofagia. Esta se caracteriza porque la parte que se consume, por lo general, es el bulbo del cabello.

Cuando se ha dado pie a la ingesta de los cabellos hay un “ritual” que por lo general antecede el proceso; se toca el bulbo de la raíz con los labios y se saborea el cabello para posteriormente engullir la raíz de los mismos.

La consecuencia directa de la tricofagia se llama tricobezoar que es la formación de una bola de pelos en el tracto digestivo.

El tricobezoar, de acuerdo con un informe de la revista Vix, causa obstrucción intestinal ya que el pelo no es digerido por el ser humano. El pelo se acumula junto con restos de comida y fluidos corporales hasta formar un tipo de pelota.

Las personas que padecen el síndrome de Rapunzel tienden a manifestar severos dolores abdominales y diarrea.

El tratamiento de este trastorno puede pasar desde la asistencia psicológica hasta una intervención quirúrgica, ya que el cabello engullido en los intestinos, cuanto más denso y abundante se encuentre con mayor velocidad debe ser extraído.

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Categorías: Salud

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