El sistema circulatorio se encarga de la distribución de nutrientes esenciales, oxígeno y agua por todo el cuerpo y a las células. También, a través del mismo sistema se elimina el dióxido de carbono y otros residuos.

Sin embargo, a veces ocurren diversas dificultades que generan una mala circulación, como la formación de placas en las paredes de las venas que puede restringir el flujo de sangre a través del sistema circulatorio

Muchas veces, los síntomas de mala circulación pasan desapercibidos durante bastante tiempo.

De hecho, no es infrecuente que la mala circulación se descarte durante años o que sea completamente inaparente hasta que hayan surgido problemas graves.

Por estas razones, muchas de las condiciones asociadas con la mala circulación se conocen como “asesinos silenciosos” por su poca exposición de síntomas.

Pero, aunque algunos de los síntomas pueden aparecer de manera inaudible e invisible, hay algunos signos que el cuerpo puede mostrar para indicar que existe una mala circulación sanguínea.

Algunos de ellos pueden ser leves e infrecuentes, mientras que otros síntomas de mala circulación pueden ser muy graves.

1. Inflamación de los miembros

Inflamación de las piernas.

Es muy común notar nuestras extremidades abultadas, los pies y piernas así como las manos sobre todo.

La mala circulación en las piernas y los pies es una de las señales de alerta temprana más frecuentes que se pasan por alto. Esto puede llevar a que se presente dolor muscular (a menudo durante el ejercicio) en las partes inferiores de la pierna. La mayoría de las veces, la molestia puede aliviarse con reposo.

Otros signos de las extremidades inferiores que no deben pasarse por alto incluyen calambres y cambios de color en las piernas y los pies.

Estos pueden aparecer y desaparecer y pueden ocurrir con más frecuencia con la actividad física.

Sin embargo, los síntomas de mala circulación no sólo se encuentran en los pies y las piernas, aunque la región está muy asociada con los problemas circulatorios.

2. Frío en las extremidades

Este es uno de los síntomas más frecuentes de mala circulación, y evidencia que a la sangre le cuesta, más de lo normal, llegar a las áreas alejadas del cuerpo, por lo que es lógico que descienda la temperatura.

Un recorrido correcto de la sangre ayuda a nuestro cuerpo a mantenerse a una temperatura adecuada. Por el contrario, en zonas con muchas terminaciones nerviosas como manos y pies se perderá calor por la disminución de la circulación sanguínea.

El fenómeno de Raynaud, por ejemplo, es una condición común en las mujeres que afecta los vasos sanguíneos de las manos más predominantemente cuando ocurre la exposición al frío.

Los síntomas relacionados con la mala circulación en las manos asociados con la enfermedad de Raynaud incluyen cambios de color en las manos, entumecimiento y hormigueo e incluso períodos temporales de dolor.

3. Cianosis en la piel

En la cianosis la piel toma una coloración azulada.

Se trata de una ligera coloración azulada en la piel.

Se produce porque al haber mala circulación no llega a la piel una concentración adecuada de oxígeno y adopta ese  color.

Las puntas de los dedos, los labios y los pies son los primeros en perder el color.

4. El cabello y las uñas quebradizas

Uñas quebradizas.

El cabello y las uñas se rompen con facilidad debido al suministro insuficiente de vitaminas que finalmente incide en su debilitamiento y falta de resistencia.

Independientemente de la causa, los problemas en el pelo y las uñas son una fuerte señal que te manda el cuerpo diciendo que no le llegan los nutrientes necesarios, algo común en personas con mala circulación.

5. Heridas en la piel

Heridas en la piel que no cicatrizan adecuadamente.

Junto con el pelo y las uñas, las afecciones que se reflejan en la piel son unos de los síntomas fácilmente visibles.

A veces aparecen heridas parecidas a rozaduras. Las primeras zonas en mostrarlas son las piernas, los tobillos y los pies.

Esto es debido a la sequedad; no llega sangre a las capas más superficiales de la piel y los efectos son una piel descascarillada y seca.

A este tipo de piel también se le llama “piel de cartón” y es frecuente en los fumadores. El fumar te rompe las terminaciones sanguíneas más finas (que son las que cubren la piel) y al llegar menos sangre la piel se hidrata menos.

Las heridas o llagas que sanan lentamente también son características de los problemas circulatorios y, aunque estas lesiones superficiales pueden no parecer problemáticas, la clave para identificar su verdadera señal es el tiempo que tardan en resolverse.

Este síntoma de mala circulación también es muy común en los diabéticos.

La pérdida de cabello en estas áreas, como la que se presenta en los pies o en las piernas, también puede ser un síntoma revelador, aunque comúnmente se pasa por alto.

6. Aparición de várices en las piernas

Aparición de venas várices.

Hay múltiples causas para la aparición de las varices, pero son indicios de problemas de circulación. Las válvulas venosas están debilitadas y al bombear dejan que la sangre se acumule en las venas. 

El resultado son unas venas abultadas. Normalmente duelen, sobre todo al pasar mucho tiempo sentado, aunque no siempre.

Los signos anteriores se ven a simple vista pero hay síntomas que solo nosotros vemos y que son tan o más importantes que los anteriores:

7. El sistema inmunitario no funciona correctamente

Podrás notarlo si te enfermas frecuentemente o notas que las heridas tardan más tiempo de lo normal en cicatrizar.

Es debido a que los glóbulos blancos del cuerpo tardan más tempo en viajar por él debido a que la sangre no puede transportarlos a una velocidad adecuada.

8. Permaneces exhausto

Agotamiento y falta de energía.

Un agotamiento continuo es síntoma de que no le llegan a tu cuerpo los nutrientes necesarios aunque te alimentes correctamente.

La sangre se bombea lentamente y el transporte de oxígeno, vitaminas y nutrientes es más lento, le cuesta más llegar a los músculos. El resultado es un cansancio constante.

9. Hormigueo en diferentes partes del cuerpo

Sensación de hormigueo.

Cuando llevas mucho tiempo con un miembro en la misma posición a menudo tienes la sensación de que se te ha dormido. Esto es exactamente lo mismo solo que más frecuentemente.

La falta de sangre también afecta a los órganos, si bien no notamos ese hormigueo sí sentiremos que bajan el ritmo, por ejemplo, digestiones más lentas y estreñimiento.

10. Problemas de memoria

Si notas que te cuesta mantener la atención, concentrarte y te notas “más lento” de lo normal también puede ser que a tu cerebro no le llegue la sangre suficiente para nutrirlo.

Los primeros síntomas relacionados con las funciones cognitivas son los problemas de atención y memoria a corto plazo, pero en situaciones extremas la persona tendrá dificultades para recordar sucesos que pasaron hace tiempo (memoria a largo plazo).

La mejor estrategia es la prevención

La prevención es la mejor estrategia, es decir, no esperar a ver las señales que nos indican problemas de mala circulación sanguínea, porque puede que cuando nos demos cuenta sea demasiado tarde.

Además hay algunas consecuencias que perduran siempre, es el caso de las varices, una vez que salen son muy difíciles y costosas de eliminar.

Por eso, es recomendable empezar desde ya con las siguientes pautas en vez de aplicarlas solo cuando no nos queda más remedio.

1- Una dieta equilibrada es la mejor opción

Una dieta equilibrada para todos.

Aumenta el consumo de frutas y verduras. La sandía, los tomates, las fresas y las naranjas son las mejores por la gran cantidad de licopeno que tienen, que evita la aterosclerosis en los vasos sanguíneos.

Evita el consumo de grasas trans y saturadas, alcohol y azúcares simples. Aumenta el consumo de vitamina B3 que ayuda a promover el movimiento de la sangre, la contienen la mayoría de frutos secos.

Por otro lado el pescado es el mejor tipo de carne que puedes tomar si buscas la prevención y las aves de corral (sobre todo si son orgánicas también serán beneficiosas).

Reduce las cantidades de sal en las comidas porque el exceso solo promueven la hipertensión.

Toma uno o dos vasos en ayunas y bebe al menos dos litros de agua diaria.

Aumenta el consumo de ajo y cebollas que también  mejorarán tu higiene bucal.

2- ¡Haz ejercicio! 

La importancia de hacer ejercicios.

Caminar 40 minutos al día es una de las formas más sencillas de prevenir una mala circulación.

También el ejercicio aeróbico regular es muy beneficioso para estimular la circulación.

Asimismo, 40 minutos al día caminando, en bicicleta o en la piscina son accesibles para casi todo el mundo.

3- Aplícate en las extremidades y zonas donde tengas várices Aloe Vera

Reducirá el mal aspecto de los edemas o várices. La arcilla fresca también te sacará del apuro.

4- Relájate con un buen baño a base de romero, menta fresca y sauco

Un buen baño con hierbas relaja el sistema circulatorio.

Hierve esta mezcla de hierbas y repósalas 30 minutos. A continuación cuélala y viértela con el resto del agua para darte un baño relajante, al menos durante 20 minutos.

Los vapores y las mezclas de las hierbas reactivarán el flujo de la sangre y te aliviarán los síntomas.

Por último, anímate a cambiar tu estilo de vida. Al cabo de un par de meses te notarás con más energía, descansado y con los miembros menos hinchados. Tu corazón te lo agradecerá.

La importancia de prestar atención a los signos de mala circulación

Si ciertos factores de riesgo están presentes, como la obesidad, el tabaquismo, la diabetes o los antecedentes familiares de enfermedades similares, es aún más importante controlar los signos y síntomas de mala circulación que el cuerpo puede estar mostrando, reseña Poor Circulation.net.

Debido a la gravedad de las complicaciones a largo plazo de la mala circulación, es absolutamente esencial que las condiciones relacionadas con la misma se identifiquen lo antes posible para que la intervención, incluidos los cambios en el estilo de vida, así como los medicamentos adecuados, en su caso, se puedan iniciar para prevenir o tratar adecuadamente los problemas de salud a largo plazo.

En algunos casos, puede incluso haber un empeoramiento rápido de estos síntomas de mala circulación que pueden convertirse en un problema grave de salud conocido como gangrena.

Este artículo fue redactado a modo informativo y no pretende reemplazar en absoluto la opinión de un especialista. Ante cualquier inquietud consulte a su médico.

Jose Ignacio Hermosa – BLes

Temas: Categorías: Salud

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