[Redacción BLes] Nuestra casa no es un hospital ni un laboratorio, sin embargo, por miedo a los virus y bacterias usamos artículos desinfectantes cada vez más fuertes creyendo que así mantendremos alejadas a las enfermedades y limpios a los ambientes. También nos fuimos acostumbrando a usar perfumes y aromas artificiales permanentemente, como sinónimo de que el ambiente, los muebles y la ropa estarán limpios y con buen aroma.

Pero en realidad no hay necesidad de desinfectar el hogar a diario con estos productos. Es más, al utilizarlos con frecuencia, podrían hasta poner en peligro nuestra salud.

Diversas investigaciones han mostrado que algunos químicos microbianos (también conocidos como desinfectantes) y aromatizantes que se usan en los productos de limpieza y hasta en productos básicos de higiene personal podrían tener consecuencias serias para la salud de adultos y niños. Suena alarmante… sí, lo es.

El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Estados Unidos recomienda el uso de desinfectantes en los hogares particulares solo en casos excepcionales justificados. Para protegerse contra las infecciones, es suficiente, como principio general, respetar las normas básicas de higiene en el hogar y utilizar productos de limpieza y detergentes para la ropa sin ningún principio activo biocida (sustancia química empleada para matar organismos vivos o para detener su desarrollo, plaguicidas de uso no agrícola). Además, el riesgo de que los microorganismos desarrollen resistencia a los principios activos biocidas es actualmente una posibilidad y objeto de debate.

En diversos estudios, se ha relacionado la exposición a estos químicos y aromáticos en el trabajo y el hogar con impactos importantes en la salud, pudiendo causar desde irritación simple de la piel, los ojos, y el sistema respiratorio al desequilibrio hormonal, los impactos al sistema inmunológico y nervioso, alergias, asma, y la reducción potencial de la fertilidad.

Algunos químicos tóxicos que puedes encontrar en tu hogar

Según una publicación de Women’s Voices, una ONG de mujeres que lleva 20 años pidiendo por la regulación y eliminación del uso de químicos tóxicos para el ambiente y la salud, estas sustancias químicas suelen encontrarse entre los desinfectantes para el hogar:

El blanqueador de cloro es un irritante fuerte para el sistema respiratorio, los ojos y la piel. Mezclar este químico con otros artículos de limpieza, como el amoníaco, puede provocar la emisión de gas de cloro peligroso. La exposición al gas de cloro puede causar tos, falta de aliento, dolor de pecho, náusea u otros síntomas.

El amoníaco a menudo se incluye en los limpiadores para el cristal y para las superficies duras, y puede irritar la piel, los ojos, la garganta y los pulmones. Asimismo puede quemar la piel y dañar los ojos (hasta el punto de provocar ceguera) al hacer contacto.

El Triclosán y el Triclocarbán forman un componente agregado común también en el jabón para las manos y el detergente para lavar los platos, incluso se encuentra en la pasta de dientes y hasta los calcetines. Estos químicos se mantienen permanentemente en el ambiente, y están asociados al desequilibrio hormonal y a un mayor riesgo potencial del cáncer de mama.

¿Qué productos de limpieza usamos a diario?

Los compuestos cuaternarios de amonio (“cuats”) se encuentran en artículos para el hogar como los sprays desinfectantes y limpiadores de baño, y algunos han sido identificados como inductores del asma ocupacional. Ciertos cuats también han sido asociados con la fertilidad disminuida y los defectos de nacimientos en los ratones.

La nano-plata puede incorporarse en los textiles, plásticos, jabones, envoltorios y otros materiales, dándole a cada uno la propiedad antibacteriana natural del metal de plata. Las partículas nano-plata pueden penetrar en lo profundo del cuerpo y han demostrado ser tóxicas para el hígado y el cerebro.

La inmunidad en las etiquetas

Si una persona es alérgica a las nueces o sensible al gluten, por lo general puede leer los ingredientes en un paquete de alimentos y mantenerse alejada. Por el contrario, las fragancias se han considerado durante mucho tiempo secretos comerciales. En muchos casos, el ingrediente meramente está descrito como “fragancias”, sin especificar las sustancias químicas que incluye.

Los términos “sin aroma” y “sin perfume” son otra fuente de confusión en las etiquetas, suenan igual, pero no son lo mismo. “Sin aroma” significa que un producto no tiene un olor detectable, pero no significa que no contenga fragancias artificiales. Los fabricantes están autorizados a utilizar aromas artificiales en productos “no perfumados” para ocultar el olor de otros ingredientes.

Por el contrario, “sin perfume” es la etiqueta que hay que buscar si te molestan las fragancias químicas, ya que significa que no se han añadido sustacias artificiales a un producto. Puedes comprobar esta afirmación, buscando las palabras “perfume”, “parfum” o “fragancia” en la lista de ingredientes.

Lee atentamente los rótulos. Llama en caso de intoxicación. Desinfectantes con fragancias, mata virus y bacterias, ¿qué contienen?

¿Cómo es el proceso mediante el cual podemos enfermarnos y dañar gravemente nuestra salud?

La Dra. Anne Steinemann, experta alergóloga e inmunóloga, reconocida internacionalmente en estudios a contaminantes y efectos asociados a la salud, y profesora de la Universidad de Melbourne, Australia, sugiere seriamente la necesidad de encontrar alternativas no perfumadas para limpiar nuestras casas, la lavandería y a nosotros mismos.

Típicamente, las fragancias creadas para los cosméticos o productos para la limpieza se caracterizan por tener ingredientes sintéticos, en lugar de los ingredientes naturales a base de plantas. Los cálculos indican que el 80 al 90% de los materiales puros que se usan en las fragancias hoy en día son sintéticos.

Lo que las compañías no están diciendo es que los artículos de limpieza contienen químicos tóxicos que pueden dañar la salud. Comúnmente, se recomienda el uso frecuente y repetido de productos de limpieza. Pero esto también significa exposiciones frecuentes y repetidas a químicos posiblemente nocivos.

Uno inhala estos químicos al respirar el aire interior y algunos de estos pueden absorberse por la piel. Las exposiciones a largo plazo a ciertos químicos que contienen los productos de limpieza doméstica se han asociado con problemas de salud graves como complicaciones en el embarazo, el cáncer de mama, defectos de nacimiento, problemas renales, asma y las reacciones alérgicas.

A veces es mejor no seguir las últimas tendencias.

Cuando usamos un artículo perfumado en nuestras casas, todos inhalamos o absorbemos algunos de estos químicos tóxicos. No solo los adultos, también los niños y bebés. Algunos, como los almizcles sintéticos y los ftalatos, por ejemplo, se han detectado en la sangre, la orina y el tejido de grasa de las personas examinadas, según un estudio. Los niveles de estos químicos en nuestros cuerpos parecen estar relacionados a los productos perfumados que usamos.

Por ejemplo, un estudio determinó que un uso mayor de detergente perfumado para la ropa durante el embarazo causó niveles considerablemente superiores de los almizcles sintéticos en la leche materna. Es decir que estas madres pueden pasarles estos químicos a los niños al amamantar. Otro estudio encontró niveles superiores de los almizcles en la sangre de las mujeres que con frecuencia usaban loción perfumada para el cuerpo, desodorante y perfume.

También se detectaron varios alérgenos en productos de compañías que comúnmente encontramos en las góndolas, y en aquellos artículos con fragancias agregadas, los niveles presentes de alérgenos son mayores. Algunos productos contienen toxinas reproductivas, cancerígenas y sustancias que afectan a las hormonas. Ninguno de estos productos químicos estaban listados en la etiqueta de los productos.

Más del doble de asmáticos preferirían que los lugares de trabajo, los centros de salud, los hoteles y los aviones no tuvieran fragancias en el aire. Sin embargo, según un estudio llevado a cabo en los Estados Unidos, el 99.3% de los asmáticos están expuestos a productos perfumados al menos una vez a la semana. Estas personas reportan problemas de salud por los ambientadores o desodorantes, por estar en una habitación limpia con artículos perfumados, e incluso por estar cerca de alguien que los usa.

¿Cómo limpiamos entonces el hogar?

Es posible limpiar sin usar sustancias perjudiciales.

Los productos químicos antimicrobianos son eficaces para matar a los gérmenes, pero a causa de los riesgos asociados a la salud, deberían usarse con extremado cuidado. El mejor consejo es desinfectar con moderación y con el mejor criterio.

La verdad es que en la mayoría de los hogares, la necesidad para desinfectar de rutina es rara. Los científicos están de acuerdo que el jabón y agua son eficaces para la mayoría de los trabajos de limpieza de rutina.

Asimismo las investigaciones han demostrado que las alternativas más seguras, como el vinagre y bórax (un cristal blanco y suave que se disuelve fácilmente en agua), tienen propiedades antibacterianas que pueden usarse en lugar de los productos químicos fuertes. Además, se pueden tomar otras medidas para prevenir la necesidad de desinfectar en primer lugar.

Regrese a lo básico con el jabón y agua

Los surfactantes que contiene el jabón, al fregar y enjuagar bien, ayudan a quitar la mugre de las superficies (y cualquier microbio).

Use productos naturales para la limpieza

  • El vinagre a menudo se usa como un limpiador para los cristales y las ventanas debido a su habilidad de producir un brillo “sin dejar rayitas”. También conocido como un ácido acético, es altamente acídico, lo cual lo hace efectivo para destruir las bacterias.
  • El bórax es una sustancia en polvo de origen natural. Las propiedades químicas del bórax en la cantidades recomendadas lo hacen tanto un buen limpiador como también un excelente agente blanqueador y aromatizante.
  • Los aceites esenciales son líquidos concentrados destilados de las plantas. El aceite de tomillo, romero, clavo, eucalipto, orégano, entre otros, han demostrado tener propiedades naturales antibacterianas.

¡Lávese las manos!

Se ha demostrado que la mejor manera de prevenir la propagación de las enfermedades contagiosas, como los resfríos y virus, es lavarse las manos regular y vigorosamente con jabón y agua por 20 segundos cada vez.

Las buenas noticias son que los científicos están de acuerdo que para la mayoría de los trabajos de la limpieza de cada día, usar el jabón y agua caliente mantiene los gérmenes controlados. Y las alternativas más seguras, como el vinagre o bórax, tienen propiedades antibacterianas que pueden utilizarse en lugar de los productos químicos fuertes. También contamos con el limón y el bicarbonato de sodio.

No hay que dejarse llevar por las publicidades que que incluso usan niños o bebés y apelan a la culpa y el miedo prometiendo matar gérmenes, combatir virus, aromatizar el ambiente, 100% limpieza y blancura, nuevos perfumes, y demás, sino que tenemos que decidir a conciencia, qué productos son necesarios, cuáles queremos usar.

Si tomamos conciencia de esto, podemos mejorar el ambiente del hogar y evitar los daños para nuestra salud. Estemos alerta y limitemos el uso de aromatizantes y desinfectantes, esto beneficiará a nuestra salud, y el mercado seguramente comenzará a ofrecer productos más naturales y menos perfumados y químicos.

Limpieza peligrosa: Los productos que usas a diario pueden enfermarte
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Categorías: Salud

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