Hace 30 años, el jengibre era totalmente desconocido en América y en muchos países fuera de Asia. Hoy en día, se puede encontrar en casi todo el planeta, aunque no todo el mundo conoce las particulares cualidades de este tubérculo tan especial.

El jengibre da un toque de frescura al paladar, pero es bastante picante si se lo come crudo. Por su aroma, es uno de los condimentos más apreciados y exóticos de Asia, especialmente en lugares como India y China.

Existen escritos del mismísimo Confucio y otros registros también, que remontan su uso a la antigua dinastía china Han. El nombre de este tubérculo proviene del sánscrito ‘sinabera’, que significa “formado como un cuerno”, en alusión a su apariencia similar a las astas de un ciervo. Los griegos derivaron de ahí la palabra ‘zingiberir’, sinónimo de “fuego”, “ardor” o “brío” que transmutó al ‘jengibre’ en español y ‘ginger’ en inglés. El jengibre tiene la cualidad de ser una especia cálida, exótica, con un fuerte aroma que impregna cualquier creación gastronómica.

Las culturas hindúes y chinas lo han utilizado por milenios, pero no solo para el arte culinario, sino también para el medicinal. China lleva a cuestas una experiencia de miles de años en los que se ha comprobado la efectividad del jengibre sobre muchos malestares.

En la medicina tradicional china, el jengibre tiene un protagonismo especial, al punto que en los tiempos antiguos se lo llamaba el “medicamento universal”. Esta cualidad lo convertía en una de las especias más codiciadas por los comerciantes, dada la alta demanda.

Los chinos consideran al jengibre como yang (con la cualidad de la calidez), comida picante y en consecuencia lo utilizan también para equilibrar las comidas frías, de naturaleza yin y crear platos más armoniosos. En el mismo sentido, el jengibre es apropiado para tratar enfermedades de naturaleza fría y no se puede usar para enfermedades de naturaleza cálida.

La medicina china explica que el jengibre entra en los canales energéticos de los pulmones, bazo y estómago.

Por todo esto, el jengibre ayuda a aliviar el resfrío, la gripe, el esputo y la tos. También sirve para tratar las náuseas, indigestión, infecciones y para promover la vitalidad. Se sabe que aporta para prevenir ataques cardíacos, dolores de artritis, dolores intestinales y el cáncer de piel. También ayuda a perder peso.

Investigaciones farmacológicas han comprobado que el jengibre tiene funciones anti envejecimiento y antioxidantes y que puede estimular la secreción de jugos gástricos y promover la digestión.

Delicioso té digestivo

(Larry Washburn)

Ingredientes:
Una naranja
20 pasas de uva
Un bulbo de jengibre
Azúcar o miel
Agua

Ponga a hervir 5 tazas de agua. Corte la naranja y el jengibre en rodajas y las pasas por la mitad. Cuando el agua hierva, agregue todo, hierva con fuego bajo por 20 minutos. Apague el fuego y agregue azúcar o miel a gusto (se recomienda utilizar miel, ya que es más sano). Se aconseja de una a dos tazas por día.

Te contamos por qué el jengibre es considerado una valiosa medicina universal
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Categorías: Salud

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