Investigadores alertan que la radiación aumentará mucho más con la cobertura del Internet 5G, afectando aún más el evidente daño sobre mamíferos, plantas, insectos, pájaros y otras especies.

En un reporte del proyecto Eklipse sobre biodiversidad y ecosistema -financiado por la Unión Europea– se revisaron 97 estudios que evidencian que la vida silvestre es afectada por la radiación electromagnética emanada del Wi-Fi, las torres de telefonía móvil, transmisores de radiodifusión y líneas eléctricas.

“Los mamíferos (por ejemplo, murciélagos y ratones) tienen un sentido magnético”, explican los investigadores en el análisis llamado ‘Los impactos de la Radiación electromagnética artificial sobre la vida silvestre (flora y fauna)’.

Asimismo, las aves registran la mayor sensibilidad y son perjudicadas en cuanto a la magneto recepción, es decir, la capacidad de usar los campos magnéticos de la Tierra de los cuales se sirven como referencia en sus desplazamientos.

Que los humanos no sientan el impacto de la radiación no significa que la vida silvestre tampoco sea afectada.

Incluso se sabe que aún los animales grandes como los ciervos usan los campos magnéticos para guiar su ubicación, al igual que los pequeños invertebrados como los gusanos, moluscos y moscas de la fruta.

Aún más, en las plantas se han encontrado “cambios significativos… demostrados a nivel celular y molecular” que afectan su metabolismo, siendo específicos para las plantas de tomate en las cuales hay señales de estrés.

Con base en sus hallazgos, los investigadores expresaron “una necesidad urgente de fortalecer la base científica del conocimiento sobre la REM [radiación electromagnética] y sus impactos potenciales sobre la vida silvestre”.

En particular recomiendan manifestar los resultados de manera que sean lo suficientemente gráficos como para motivar a la sociedad y a los políticos responsables, en procura de que aprueben las políticas y disposiciones de protección pertinentes.

Por otro lado la organización benéfica Buglife, de Gran Bretaña, propone evitar la ubicación de transmisores 5G cerca de las luces del alumbrado público -que atraen insectos nocturnos como las polillas- y en lugares próximos a la vida silvestre.

“Existe un riesgo creíble de que la 5G pueda tener un impacto significativo en la vida silvestre”, reconoce Matt Shardlow, CEO de Buglife, quien actuó en el grupo directivo del informe.

Shardlow hace énfasis en el hecho de que si los humanos no se sienten directamente afectados eso no significa que los animales no lo sean, y por eso insta a que se profundice en los estudios respectivos.

Es insospechado el impacto de la red 5G sobre los animales.

Por otro lado, el directivo de Buglife llama la atención sobre el hecho de que los campos de EMR aumentan la temperatura en el tejido vivo, y el incremento exponencial que se espera de la telefonía celular implica una amenaza emergente para la vida silvestre.

Los datos suministrados por la página especializada en estadísticas Statista proyectan que para el 2019 los teléfonos inteligentes aumentarán a 2.500 millones, lo cual significa más torres de telefonía móvil y más radiación diseminándose al medio ambiente.

Asimismo, en mayo Qatar pasó a ser la primera nación en disponer de una red 5G, en tanto que se proyecta que para el resto del mundo estará disponible a partir del año 2020.

José Ignacio Hermosa – BLes

Nuestra adicción a los teléfonos móviles podría representar un arma invisible contra la vida silvestre
Califique esta publicación
Categorías: Ciencia Mundo Tecnología

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds