Los colegios electorales abrieron este domingo  sus puertas en el inicio de los comicios legislativos celebrados en Tailandia, después de casi cinco años de junta militar liderada por el general golpista Prayut Chan-ocha.

Unos 51 millones de tailandeses están llamados a votar en unas elecciones que han sido retrasadas media docena de veces por la junta militar desde que tomó el poder en un golpe de Estado en mayo de 2014.

Los votantes elegirán 500 escaños de la Cámara de Representantes (Cámara baja), 350 de ellos elegidos por circunscripción y otros 150 en lista de partido.

Los diputados serán los encargados de designar al nuevo primer ministro en una votación conjunta con los 250 senadores, elegidos a dedo por la junta militar y que incluyen a los jefes de las fuerzas armadas.

Partido destronado es favorito

Según los sondeos, el partido Puea Thai, afín a la familia Shinawatra y que fue defenestrado en la asonada de 2014, es el favorito, aunque no se prevé que pueda alcanzar mayoría absoluta, a pesar de contar con el respaldo de la mayoría rural del norte y noreste.

Otras formaciones relevantes son el Partido Demócrata, el más antiguo de Tailandia y con gran apoyo entre la clase media-alta y en el sur, y el emergente Anakot Mai (Nuevo Futuro), que se ha grajeado las simpatías de gran parte del voto joven.

Prayut es el único candidato para primer ministro del promilitar Palang Pracharat y, aunque tiene en principio menos tirón electoral que el resto de los partidos, contará con toda probabilidad con los votos de los senadores y solo necesitaría ganar 126 escaños.

El primer ministro tailandés, Prayut Chan-ocha, del partido Palang Pracharat, pronuncia en Bangkok un discurso ante partidarios durante la campaña electoral

Tailandia, marcada por los golpes de Estado

En estos comicios no se ha autorizado una “misión internacional de observadores”, aunque la delegación de la Unión Europea informó de que ha acreditado a diplomáticos para supervisar el proceso solo para informes internos.

Tailandia padece una profunda crisis política desde el golpe de Estado de 2006 contra el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, que actualmente vive en el exilio y fue condenado en rebeldía a dos años de cárcel por un caso de corrupción en 2008.

El Ejército volvió a dar otra asonada en mayo de 2014 contra el Gobierno de Yingluck Shinawatra, la hermana de Thaksin que también vive en el exilio, donde huyó antes de ser condenada a cinco años de prisión por negligencia en 2017.

Un soldado tailandés vota en las elecciones generales del país, en un centro de votación en Bangkok, Tailandia, el 24 de marzo de 2019. (AP Foto)
Un soldado tailandés vota en las elecciones generales del país, en un centro de votación en Bangkok, Tailandia, el 24 de marzo de 2019. (AP Foto)

Líder militar aventaja en elecciones

Un partido respaldado por los militares llevaba ventaja el domingo en las primeras elecciones mostraron resultados preliminares, lo que sugiere que el líder de la junta y el primer ministro Prayuth Chan-ocha podrían mantenerse en el poder.

Con el 89% de los votos contados, el partido Palang Pracharat lideraba con 7 millones de votos. Pheu Thai, que era el partido gobernante derrocado por el golpe, era el siguiente con 6,6 millones de votos.

Un nuevo partido, Futuro en Delante, que se hizo popular entre los votantes jóvenes, habría obtenido casi 4,8 millones de votos. Los votantes abandonaron el Partido Demócrata, el más antiguo de Tailandia, y su líder renunció.

Los tailandeses votaron para elegir un Parlamento de 500 miembros que, junto con un Senado nombrado por la junta de 250 miembros, decidirá al próximo primer ministro.

Thaksin fue derrocado en un golpe militar en 2006 y vive en el exilio para evitar la cárcel.

El primer ministro Prayuth Chan-ocha, el jefe del ejército que lideró el golpe de estado en 2014, espera extender su control luego de diseñar un nuevo sistema político que busca sofocar la influencia de los grandes partidos políticos que no están alineados con los militares.

Unos 51 millones de tailandeses estaban convocados para votar. Los líderes de los partidos políticos que se oponen al gobierno militar pidieron una alta participación como única forma para frustrar los planes de Prayuth, pero muchos electores se quedaron en casa.

El primer ministro fue uno de los primeros en votar en la capital, Bangkok. Llegó a un centro electoral en un auto Mercedes negro poco después del inicio de la votación a las 8:00 de la mañana.

“Espero que todos se ayuden mutuamente viniendo a votar hoy ya que es un derecho de todos”, dijo a reporteros tras depositar su boleta. Más tarde en la mañana jugó al golf antes de dirigirse a una base del ejército para esperar los resultados.

Los partidos políticos y sus principales líderes celebraron sus últimos mítines el viernes por la noche en Bangkok.

Sudarat Keyuraphan, líder del partido Pheu Thai, el principal aliado con Thaksin, dijo que lucharía para superar los obstáculos constitucionales erigidos en su contra por el régimen de Prayuth.

Las preocupaciones sobre una economía en desaceleración bajo el gobierno de Prayuth han sido un problema en la campaña.

Cuando tomó el poder en 2014, el ejército dijo que iba a poner fin a los disturbios políticos periódicos que se habían vuelto violentos e interrumpían la vida diaria y la economía.

Fuente: DW

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Categorías: Mundo

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