Redacción BLes – Seiji Iimura y su esposa Fuyumi, dos criadores de bonsáis en Japón, están solicitando a través de las redes sociales, a los ladrones de tres ejemplares de su jardín, que por favor los cuiden, entregándoles instrucciones precisas para que estos árboles en miniatura no mueran.

Tratando de tocar el corazón de los delincuentes y del público en general, la pareja nipona escribió: “No hay palabras para describir cómo nos sentimos. Esos árboles tienen un gran valor emocional para nosotros”.

Publicación del 13 de enero cuando descubren que les sustrajeron los ejemplares. Al día de hoy aun no aparecieron ni se sabe nada de ellos. Uno de los bonsái superaba los 400 años de antigüedad.

Respecto a uno de los bonsái sustraído, que superaba los 400 años de antigüedad, dijo: “puede vivir casi para siempre, incluso cuando nosotros ya no estemos. Lo único que le pido a la persona que lo tiene es que le dé agua, que lo riegue apropiadamente”, declaró Iimura a la cadena CNN.

La pareja -que reside en la localidad de Saitama, cerca de Tokio- no solo ha perdido algo de valor sentimental, sino de valor económico, ya que de acuerdo a lo publicado por los medios locales, el valor de los bonsáis robados es de 118.000 (dólares estadounidenses).

Se estima que el robo ha sido urdido por gente conocedora de los bonsáis y de su valor. Uno de los ejemplares sustraídos es un shimpaku juniper – uno de los tipos más preciados dentro del mundo de los coleccionistas de bonsái.

Recientemente en Japón se despertó la preocupación ya que se han sucedido una serie de robos de ejemplares de estos pequeños árboles que, se sospecha, pueden ser destinados al mercado negro.

Técnica del Bonsái

Esta técnica milenaria oriental consiste en el arte de cultivar árboles y plantas -en macetas- controlándolos para que permanezcan de un tamaño muy inferior al natural, mediante técnicas, como el trasplante, la poda, el pinzado, etc., y modelando su forma para crear un estilo que nos recuerde una escena de la naturaleza. 

El arte del bonsái se originó en China hace unos dos mil años, como objeto de culto para los monjes taoístas. Para ellos era símbolo de eternidad, el árbol representaba un puente entre lo divino y lo humano, el cielo y la tierra.

Durante siglos la posesión y el cuidado de los bonsáis estuvo ligado a los nobles y a las personas de la alta sociedad. Según la tradición, aquellos que podían conservar un árbol en maceta tenían asegurada la eternidad. 

El arte fue llevado a Japón hace unos 800 años, donde se hizo muy popular hasta el día de hoy.

Ir a la portada de BLes.com.

Temas: Categorías: Mundo

Video Destacados