En su intento por superar el estancamiento en torno al Brexit, la primera ministra británica Theresa May anunció el martes que le pedirá a la Unión Europea modificar el acuerdo de separación alterando la salvaguarda sobre la frontera irlandesa a la que se oponen muchos legisladores británicos.

Los líderes de la UE han descartado la modificación del pacto del Brexit, pero aun así May le imploró al Parlamento que le dé un mandato al respaldar una moción sobre la frontera que autorice la aplicación de “arreglos alternativos” no especificados.

“Hoy tenemos la oportunidad de mostrarle a la Unión Europea lo que se necesita para hacer que un acuerdo sea aprobado por esta Cámara de los Comunes; lo que se necesita para superar esta confusión, esta división, esta incertidumbre que nos invade”, dijo May a los parlamentarios.

La primera ministra británica Theresa May
La primera ministra británica Theresa May

La Cámara de los Comunes votará el martes en torno a dos propuestas paralelas sobre el Brexit: una formulada por el sector a favor del divorcio y otra por el sector en contra. Ambas fueron elaboradas desde que hace dos semanas el Parlamento rechazó la versión de May para el acuerdo, lo que ha dejado a Gran Bretaña encaminada a una salida del bloque sin pacto para el 29 de marzo.

El titular de la Cámara de los Comunes, John Bercow, seleccionó siete mociones que serán sometidas a votación, entre ellas la medida fronteriza presentada por May y otras declaraciones que tratarían de evitar un Brexit sin acuerdo.

Sin embargo, en medio de la crisis política en Londres y a solo dos meses para el Brexit, la UE no parece tener voluntad alguna de alterar el pacto que forjó con May el año pasado.

May, quien tiene planeado llamar a los líderes de la UE más tarde el martes, insistió en que su acuerdo todavía podía recibir el respaldo necesario en el Parlamento si se modificaba la cláusula sobre la frontera irlandesa. Según la salvaguarda, el Reino Unido permanecería en una unión aduanera con la UE a fin de eliminar la necesidad de inspecciones en la frontera entre Irlanda del Norte (que pertenece al Reino Unido) e Irlanda (que pertenece a la UE) después del Brexit.

Esa frontera será crucial en el acuerdo porque será el único vínculo terrestre entre el Reino Unido y la UE después del Brexit, y debido a que el libre tránsito de personas y productos es pilar tanto de la economía local como del proceso de paz de Irlanda del Norte.

La oposición a la salvaguarda por parte de parlamentarios a favor del Brexit – que temen que dejará a Gran Bretaña demasiado pegada al bloque – fue en parte lo que hundió el acuerdo de May en la votación del 15 de enero, cuando el Parlamento lo rechazó por 432 votos contra 202.

May respaldó el llamado de un parlamentario conservador de crear “arreglos alternativos” para la frontera irlandesa, y le pidió a todos los legisladores de su Partido Conservador que la apoyen.

Fuente de información AP

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