BENI, Congo (AP) — El bebé de Faida Mwenge tiene casi tres meses, pero no se les permite salir del hospital sin antes pagar su cuenta. La congoleña de 20 años está detenida desde que dio a luz mediante cesárea y debe pagar 190 dólares al hospital para que le permitan salir con el pequeño Jospin.

Al igual que Mwenge, se calcula que cientos de miles de personas son detenidas ilegalmente por los hospitales en países pobres del mundo, de acuerdo con un estudio que intenta cuantificar el problema, considerado una violación flagrante de los derechos humanos. The Associated Press encontró una docena de personas detenidas en el mismo hospital por falta de pago.

En el informe publicado el miércoles por el instituto de investigaciones británico Chatham House, los expertos estudiaron nueve casos y una gran cantidad de artículos periodísticos sobre enfermos en 14 países de Latinoamérica y el África subsahariana. Los investigadores contaron más de 950 casos entre 2003 y 2017, entre ellos un informe de 400 pacientes detenidos en un hospital en Kenia en 2009.

Los investigadores dijeron que sobre la base de esos datos, la tasa de detenciones y la población de los países donde se originaron los informes, es probable que cientos de miles de personas sufran la misma suerte.

“Parece ser un problema muy sistémico y muy grande en países donde las tarifas no están reguladas”, dijo Robert Yates, el autor principal del informe. “Aunque todos esos países dirían que la práctica es ilegal, no se vela por la aplicación de la ley y las instalaciones de salud violan la ley al mantener a la gente esencialmente como rehenes hasta que sus familiares pagan la cuenta”.

Yates y sus colegas hallaron que el problema afecta en forma desproporcionada a mujeres que, como Mwenge, padecen complicaciones inesperadas en el embarazo.

Yates dijo que muchos hospitales en África tienen un sector especial más parecido a una cárcel que a una institución de salud, vigilado por guardias de seguridad, para alojar a la gente que no puede pagar. A los pacientes se les niega tratamiento y se los mantiene en condiciones antihigiénicas e incluso abusivas. Una mujer en Nigeria fue encadenada al caño de un orinal y varias mujeres en Kenia dijeron que las habían forzado a tener relaciones sexuales con personal del hospital a cambio de dinero para pagar sus cuentas.

El doctor Pierrot Komba, principal autoridad médica de la región de Beni donde Mwenge está detenida, dijo que es común detener a los pacientes que no pueden pagar, incluso los heridos de bala en la zona arrasada por los conflictos.

“Frecuentemente las ONG pagan por los pacientes que han pasado muchos días en el hospital”, afirmó.

Mit Philips, de Médicos Sin Fronteras, dijo que el cálculo de cientos de miles de personas detenidas ilegalmente parece verosímil a la luz de lo que ha visto el grupo y la escasez de denuncias. Ella no participó de la investigación.

“La gente lo ve en casi todas las instalaciones de salud y podría desconocer que ésta no es una práctica normal”, dijo Philips, asesora en políticas y promoción de la salud. “A los hospitales no les gusta destacarlo, pero tampoco lo ocultan”.

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