(Redacción Bles) Una joven desconcertada que llega a una sede de Planned Parenthood, lo que seguramente recibirá es asistencia para terminar su embarazo, no importa si tiene 6 semanas de gestación o 30.

Según esta misma organización promueve en su página web, “el aborto es una manera legal y segura de terminar un embarazo. Existen dos tipos de aborto en Estados Unidos: el aborto en una clínica y la píldora abortiva. Algunos centros de salud de Planned Parenthood ofrecen una o las dos opciones de aborto. El aborto es algo muy común. 3 de 10 personas en Estados Unidos tendrán un aborto al llegar a los 45 años de edad”.

Pero esto no termina solo en un aborto. Hay muy graves acusaciones hacia esta y otras clínicas abortivas sobre venta de tejidos y órganos fetales, aún sin el consentimiento de la madre.

Los orígenes de Planned Parenthood

Aunque su nombre suene muy bien (“Planificación familiar”), esta ONG se dedica principalmente al aborto y a educar sexualmente –incluso a niños- para así controlar la natalidad. Pero no solo en EE.UU. sino que en todo el mundo, principalmente en América Latina y África, el plan parece encaminarse a cambiar la mentalidad de la sociedad acerca del aborto, convirtiéndolo en algo positivo y opcional.

La organización tiene sus raíces en Brooklyn, Nueva York, donde Margaret Sanger –pionera en este campo aún cuando el aborto era ilegal en Estados Unidos- abrió la primera clínica de control de natalidad en 1916, opuesta a los valores americanos de formar familias numerosas para educarlas en la fe cristiana.

Tanto Planned Parenthood como Margaret Sanger están fuertemente asociados con el tema del aborto hoy.

Los académicos describen a Sanger como una persona cuya convicción era que el control de la natalidad y la esterilización deberían ser voluntarios y no estar basados en la raza. Sin embargo, como parte de sus esfuerzos para promover el control de la natalidad, encontró una causa común con los defensores de la eugenesia, creyendo que buscaban “ayudar a la raza hacia la eliminación de los no aptos”.

En este sentido, en su campaña para promover el control de la natalidad, Sanger se asoció con organizaciones eugenistas como la American Eugenics Society.

El mejor momento de Planned Parenthood –que a su vez comanda muchísimas clínicas más pequeñas dentro y fuera de EE.UU.- fue sin duda en la era del presidente estadounidense Barack Obama (2009-2017), en donde contaba con una legislación propicia para recibir generosas subvenciones por parte del Estado.

Cabe destacar que esta multinacional apoyó al entonces candidato Barack Obama en las elecciones presidenciales de 2008 y 2012. En el ciclo electoral de 2014, Planned Parenthood gastó US $ 6,587,100 en contribuciones a candidatos y partidos políticos (abrumadoramente demócratas).

El entonces presidente Barack Obama junto a Cecile Richards, presidente de Planned Parenthood.

Un oscuro negocio sale a la luz

En el año 2015, el investigador del Center for Medical Progress (CMP) David Daleiden, grabó y difundió una serie de vídeos -con cámara oculta- en los que se puede ver cómo los directivos y médicos de Planned Parenthood les ponen precios a partes de los miembros de bebés abortados, hacen chistes y bromas sobre ello y explican la “mejor manera” de desmembrar y vender sus partes después de quitarles la vida.

A pesar del escándalo, los principales medios de comunicación intentaron no darle demasiada difusión a estos vídeos, mientras que las organizaciones pro-vida en Internet y los medios independientes lo han promovido bastante.

La versión de la presidenta de Planned Parenthood, Cecile Richards, a estas acusaciones, es que los órganos de los bebés son “donados” a las universidades y empresas de investigación científica.

En el pasado mes de enero, Richards anunció su renuncia para hacerse efectiva en mayo de 2018, posiblemente para dedicarse a la política.

¿Será justicia?

Bajo el mandato del expresidente Barack Obama, el juez William Orrick le prohibió a Daleiden difundir esas imágenes y le impuso una multa de 200.000 dólares.

Actualmente -bajo la administración Trump- parece que los vientos ya no son tan favorables para la organización abortista debido a que la Corte Suprema -a partir del próximo 29 de marzo- va a tomar en consideración la demanda de David Daleiden contra la National Abortion Federation (NAF), después de que esta a su vez demandara al activista provida por publicar los vídeos que había obtenido con cámara oculta y en la que se veía cómo miembros de Planned Parenthood traficaban con órganos de fetos abortados en sus centros.

En los vídeos se veía a doctores que explicaban cómo aplastar los fetos de manera que los órganos no se vieran afectados y a otros doctores que explicaban los ingresos que obtenía Planned Parenthood por el tráfico de partes del cuerpo.

Planned Parenthood en números

Planned Parenthood extiende sus redes hacia 650 clínicas de salud en los Estados Unidos. Asimismo, la ONG se asocia con instituciones en 12 países a nivel mundial.

En su Informe Anual 2014, Planned Parenthood reportó haber tratado más de 2,5  millones de pacientes en más de 4 millones de visitas clínicas y realizar un total de casi 9,5 millones de “servicios discretos”, incluyendo 324.000 abortos.

Los ingresos anuales combinados declarados son de 1.300 millones de dólares, incluidos aproximadamente 530 millones de dólares en fondos del gobierno, como los reembolsos de Medicaid, un seguro médico patrocinado por el gobierno en Estados Unidos, bajo la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, conocida comúnmente como “Obamacare“, ya que fue promulgada durante su mandato.

Sin embargo, una nueva propuesta de Ley de Cuidado de la Salud de los Estados Unidos, anunciada por los republicanos del Congreso en marzo de 2017, describe que Planned Parenthood “no es elegible para reembolsos de Medicaid o subvenciones federales de planificación familiar”, quitándole todo el apoyo concedido por la administración de Obama. Esta nueva ley no se enfoca en oponerse a la ONG sino que que está en consonancia con los lineamientos de la Casa Blanca de no fomentar el aborto y promover políticas pro-vida.

Testimonio de una ex empleada

Una denunciante que trabajó con Planned Parenthood extrayendo partes de cuerpos de bebés abortados, dijo que algunos órganos de los fetos fueron cosechados sin el consentimiento de sus madres.

“Es un robo, es robar partes de bebés”, afirmó Holly O’Donnell, en un video del Center for Medical Progress.

“Creí que me iba a limitar a extraer sangre, no a conseguir tejido de fetos abortados”, explicó. Cuenta el estado de shock en el que quedó en su primer día de trabajo en un abortorio de Planned Parenthood, cuando se encontró de repente ante una bandeja de laboratorio de vidrio con los restos de un ser humano destrozado por el procedimiento abortivo, y un operario eligiendo con unas pinzas los trozos que eran aptos para ser vendidos.

El trabajo de Holly consistió en seleccionar mujeres embarazadas que pudiesen satisfacer los criterios de Planned Parenthood para utilizar los restos de sus fetos, y luego elegir los trozos del cuerpo fetal tras el aborto.

O’Donnell es una flebotomista de California que trabajó en StemExpress, uno de los mayores centros de aborto quirúrgico de Planned Parenthood en el norte de ese Estado, desde diciembre de 2012 hasta abril de 2013, pero finalmente renunció disgustada con el modus operandi de la compañía y comenzó a generar conciencia sobre esta atrocidad.

“Si había un feto con muchas semanas de gestación, he sido testigo de que no se firmó el consentimiento, y estas mujeres no sabían que se lo estaba tomando”, declaró O’Donnell.

Ella además aseguró que las partes de los cuerpos de los bebés abortados en período tardío son las más “valiosas”.

Lo que expone O’ Donell tiene relación con una reciente investigación en la que organizaciones provida efectuaron llamadas clandestinas a una clínica de aborto en Seattle, dejando en claro que las empresas de aborto tardío están dispuestas a organizar abortos para mamás sanas con bebés sanos.

Los grupos pro vida Priests for Life y Abortion Free New Mexico pusieron en evidencia estas prácticas abusivas de las clínicas de aborto.

En las dos comunicaciones efectuadas, la persona que llama consiguió exitosamente una cita para abortar, después de haber explicado que la mujer tenía 24 semanas de embarazo, y que tanto ella como el bebé estaban en perfectas condiciones de salud.

Un informe, emitido por el Congreso estadounidense en 2016, confirma que en las clínicas de Planned Parenthood se viola la ley federal que prohíbe la venta de órganos humanos. Los investigadores han conseguido información interna de la empresa, y, sumando el resto de las pruebas, ha concluido que, en las clínicas abortistas, se obtienen beneficios con partes humanas de bebés abortados.

Extracto del documento donde se pueden ver los beneficios que pueden generar partes de bebés. / Congreso de los EE.UU.

¿Quién financia a Planned Parenthood?

Hillary Clinton mantiene una excelente relación con Cecile Richards, la presidenta de Planned Parenthood, de hecho, una hija de Richards formaba parte del equipo de la campaña presidencial de Clinton.

Algunos opinan que el apoyo insistente de Hillary Clinton a Planned Parenthood –incluso después de la divulgación de los polémicos vídeos– quizás fue una causa más de su derrota en las urnas.

Hillary Clinton junto a Cecile Richards

Otros donantes muy importantes de la organización son la Fundación de Bill y Melinda Gates, la Fundación Buffett, la Fundación Ford, la Fundación Turner, los Cullmans y otras instituciones presididas por multimillonarios. También la apoyan grandes empresas como Pepsico y Nestlé.

Ya sea por control de la población u obtener “sustancias esenciales” provenientes de los tejidos fetales para oscuros propósitos, todas estas personas parecen tener motivos ulteriores para apoyar a las organizaciones abortistas.

¿Para qué se utiliza el tejido fetal?

Desde hace décadas, industrias farmacéuticas y clínicas abortivas se han dedicado a comerciar con material biológico proveniente de abortos provocados para la obtención de vacunas y la realización de todo tipo de desarrollos biotecnológicos.

Pero el tejido fetal no se utiliza solo para esto, sino para cosas aún más aberrantes, que por supuesto, no salen en los principales medios de comunicación, ya que estos pertenecen a ciertas ‘élites’ que son las mismas que financian estas campañas.

En este marco, medios de comunicación independientes -que informan sin apalancamiento de nadie- y organizaciones provida -que han estado investigando estas aberraciones- alegan de que los fetos son utilizados principalmente para cosméticos (cremas, maquillajes, etc.) y también para productos alimenticios (con el fin de darles más “sabor”).

Es decir que -de alguna manera- están convirtiendo a los consumidores de estos productos en “caníbales”.

Si bien en EE.UU. hay una ley federal que prohíbe la transferencia de tejido fetal, la normativa establece una laguna legal gigantesca de la que se aprovechan las clínicas de aborto para vender grandes cantidades de partes de bebés abortados a la comunidad científica.

La laguna en la ley federal permite los “pagos razonables relacionados con el transporte, la implantación, procesamiento, preservación, control de calidad, o el almacenamiento de tejido fetal humano”. Sin embargo, no existen directrices en cuanto a cómo deben ser esos “pagos razonables”.

La administración Obama dio su aprobación a Pepsi para continuar utilizando los servicios de una empresa que fabrica saborizantes para las bebidas gaseosas utilizando tejido de fetos humanos abortados. Según informó LifeSiteNews.com, el gobierno del mandatario demócrata -a través de la Security and Exchange Commission (SEC)- decidió que el acuerdo entre Pepsi y Senomyx (la empresa que produce sustancias químicas para ‘mejorar el sabor’ de los productos Pepsi utilizando tejido de riñón embrionario humano) constituye ‘simplemente un tema de operación normal de negocios’.

Del mismo modo, durante la administración de Obama, LifeNews.com puso al descubierto información que muestra un ensayo clínico aprobado por la Food and Drug Administration (FDA), que utilizaba el tejido cerebral de los fetos abortados para tratar la degeneración macular. Asimismo la compañía biofarmacéutica StemCells Inc. inyectaba células madre del cerebro del feto en los ojos de un máximo de 16 pacientes para estudiar el efecto sobre las células de la visión.

Pero los casos de experimentación son aún más y algunos son demasiado horrendos para contar.

La visión de Trump

Con la llegada del presidente Donald Trump, el financiamiento estatal de la trasnacional del aborto Planned Parenthood y otras afines entró en crisis, ya que firmar una orden ejecutiva para quitar la financiación pública a Planned Parenthood International fue una de las primeras acciones que llevó a cabo luego de su investidura en 2017.

Trump es un férreo defensor de la vida y lo ha manifestado en más de una ocasión, junto a  su compromiso por librar a EEUU de las garras de ciertas élites que están infiltradas en casi todas las organizaciones, controlando, manipulando y malogrando la moral de los ciudadanos.

En vivo y desde la misma Casa Blanca, distante solo unos cientos de metros de donde miles de personas se concentraban en favor de la vida y contra el aborto, Donald Trump y Mike Pence sellaron el compromiso de la actual Administración en la lucha contra el aborto.

Me siento honrado y orgulloso de ser el primer presidente que está con ustedes, aquí en la Casa Blanca, para dirigirse a la 45ª Marcha por la Vida, un grupo realmente admirable”, dijo el presidente el 19 de enero de 2018.

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En ese mismo discurso, el presidente norteamericano recordó que Roe vs Wade (la sentencia que legalizó el aborto en Estados Unidos en 1973) “ha dado lugar a las leyes más permisivas con el aborto en todo el mundo. Estados Unidos es uno de los únicos siete países en el mundo que permiten el aborto tardío bajo demanda, junto con China, Corea del Norte y otros. Actualmente, en numerosos estados (de Estados Unidos), las leyes permiten que un niño sea arrancado del vientre de su madre en el  noveno mes. Eso está mal. Eso tiene que cambiar“.

Trump concluyó su discurso diciendo: “El don de la vida es por lo que nos manifestamos, por lo que rezamos, por lo que proclamamos que el futuro de Estados Unidos estará lleno de bien, paz, alegría, dignidad y vida para todos los hijos de Dios. Gracias a la Marcha por la Vida, gente muy especial. Dios los bendiga y Dios bendiga a Estados Unidos. Gracias”.

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Aquí puede ver algunos de los videos grabados en cámara oculta a empleados y funcionarios de Planned Parenthood (con subtítulos en español).

El oscuro negocio detrás de las clínicas de aborto en EEUU y otros lugares del mundo
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Temas: Categorías: Mundo Salud

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