(Redacción Bles) Medios alternativos y mucha gente que ha investigado por su cuenta están revelando lo que parece ser una ‘novela de espías’ pero no lo es: las élites internacionales planean establecer un nuevo orden mundial conspirando para controlar los asuntos mundiales, interviniendo en eventos gubernamentales y comerciales, e infiltrándose en todos los sectores del mundo plantando agentes para obtener un poder político permanente.

Uno de los mencionados en este plan es el actual Papa Francisco, quien tiene definidas ideas de izquierda y, según un grupo de líderes católicos, fue puesto allí por las élites con un claro propósito de socavar la institución religiosa y promover ideas políticas.

No es la primera vez que este tipo de denuncias recae sobre esta ‘élite’ de alto poder en el mundo, sino que este es un paso más de sistemáticos arreglos que han planeado desde hace años.

Citando a varias fuentes, incluyendo la plataforma de filtraciones WikiLeaks, líderes católicos denuncian que George Soros, Barack Obama y Hillary Clinton orquestaron un golpe en el Vaticano para que dimita el Papa conservador Benedicto XVI y así reemplazarlo por el izquierdista Papa Francisco en un plan que denominaron “Primavera Católica”.

Desde 2005 a 2013, el Papa Benedicto XVI ocupó el cargo de Papa de la Iglesia Católica, pero intempestivamente renunció al mismo bajo circunstancias inusuales. Así fue como se convirtió en el primer Papa en hacerlo desde el Papa Gregorio XII en 1415. Benedicto XVI es ampliamente considerado como el primero en hacerlo oficialmente como por su propia iniciativa desde el Papa Celestino V en 1294.

De acuerdo a las denuncias, Soros, Obama y Clinton usaron la maquinaria diplomática de los Estados Unidos, sus ‘músculos políticos’ y su poder financiero para coaccionar, sobornar y chantajear el ‘cambio de régimen’ en la Iglesia Católica Apostólica Romana con el fin de reemplazar al conservador Benedicto con el actual Papa Francisco, quien desde entonces se ha convertido en una suerte de portavoz de la izquierda internacional, asombrando a los católicos de todo el mundo.

Por este motivo, el grupo de líderes católicos envió una carta al actual presidente Donald Trump–ni bien asumió su gestión en enero de 2017- instándole a iniciar una investigación oficial sobre las actividades de George Soros, Barack Obama, Hillary Clinton (junto a otros) que alegan estuvieron involucrados en la orquestación del plan de la ‘Primavera Católica’ que resultó en su objetivo de “cambio de régimen” en el Vaticano.

El Papa Francisco junto a Barack Obama cuando era presidente de EEUU.
El Papa Francisco junto a Barack Obama cuando era presidente de EEUU.

Los líderes católicos –entre ellos la abogada y defensora internacional de los derechos del niño Elizabeth Yore y el abogado, activista pro-vida, periodista, fundador y actual presidente de la Asociación Estadounidense de Abogados Católicos Christopher A. Ferrara– consignan ocho preguntas específicas sobre eventos sospechosos que llevaron a la renuncia del Papa Benedicto XVI, la primera abdicación papal en 700 años.

Específicamente, tenemos razones para creer que un ‘cambio de régimen’ del Vaticano fue diseñado por la administración Obama“, dicen los peticionarios, en su carta del 20 de enero de 2017 al presidente Trump.

Nos alarmó descubrir que durante el tercer año del primer mandato de la administración Obama su oponente anterior, la Secretaria de Estado Hillary Clinton, y otros funcionarios del gobierno con los que se asoció propusieran una ‘revolución’ católica, lo que llevaría a la desaparición final de lo que quedaba de la Iglesia Católica en América”.

La carta incluye enlaces a documentos y noticias que subrayan sus afirmaciones. Primero dirige la atención a los llamativos correos electrónicos de Soros-Clinton-Podesta revelados el año pasado por WikiLeaks, en los que Podesta y otros progresistas discutían el cambio de régimen para eliminar lo que describieron como la “dictadura de la edad media” en la Iglesia Católica.

Se conoce que Soros financió la campaña de Hillary Clinton a la presidencia, y su director de campaña, John Podesta, tiene graves denuncias por pedofilia y tráfico de niños, siendo un participante muy activo de la llamada Pizzagate, una red de pedófilos que opera en Washington a través de símbolos y palabras clave dentro de pizzerías familiares, puesta en evidencia por Wikileaks.

George Soros junto a Hillary Clinton. Él fue quien financió gran parte de la campaña de Clinton por el Partido Demócrata.

Con respecto a los correos electrónicos de Podesta, la publicación conservadora estadounidense The New American informó:

“Podesta, un consejero/confidente de Clinton desde hace mucho tiempo y principal activista del inversor izquierdista George Soros, manifestó en un correo electrónico de 2011 que él y otros activistas estaban trabajando para llevar a cabo una revolución de la‘Primavera Católica’”, una referencia obvia a los desastrosos golpes de estado de la ‘Primavera Árabe’ organizados ese mismo año por el equipo de Obama-Clinton-Soros que desestabilizó Medio Oriente y llevó al poder a regímenes islamistas radicales y grupos terroristas en la región. 

En su carta al presidente Trump, el grupo de líderes católicos escribe: “Aproximadamente un año después de este debate por correo electrónico, que nunca se hizo público, descubren que el Papa Benedicto XVI abdicó en circunstancias muy inusuales y fue reemplazado por un Papa cuya aparente misión es proporcionar un componente espiritual a la agenda ideológica radical de la izquierda internacional”. 

Seguimos sorprendidos por el comportamiento de este Papa y su carga ideológica, cuya misión parece ser la de promover los programas de seculares de la izquierda en lugar de guiar a la Iglesia Católica en su misión sagrada”, dicen, expresando los pensamientos de millones de católicos de todo el mundo aturdidos por la ideología izquierdista del Papa Francisco.

“Simplemente no es la función propia de un Papa involucrarse en política hasta el punto de que se lo considera el líder de la izquierda internacional”, agregan.

Asimismo continúan: “Con todo esto en mente, y deseando lo mejor para nuestro país, así como para los católicos de todo el mundo, le solicitamos que autorice una investigación sobre las siguientes preguntas:

– ¿Con qué fin estaba la Agencia de Seguridad Nacional monitoreando el cónclave que eligió al Papa Francisco?

– ¿Qué otras operaciones encubiertas fueron llevadas a cabo por agentes del gobierno de EE. UU. con respecto a la renuncia del Papa Benedicto o el cónclave que eligió al Papa Francisco?

– ¿Los agentes del gobierno de los EE. UU. tuvieron contacto con el mafioso Cardenal Danneels?

– Las transacciones monetarias internacionales con el Vaticano fueron suspendidas durante los últimos días antes de la renuncia del Papa Benedicto. ¿Hubo alguna agencia del gobierno de los Estados Unidos involucrada en esto?

– ¿Por qué se reanudaron las transacciones monetarias internacionales el 12 de febrero de 2013, un día después de que Benedicto XVI anunciara su renuncia? ¿Fue pura coincidencia?

– ¿Qué acciones, en su caso, fueron tomadas por John Podesta, Hillary Clinton y otros vinculados a la administración Obama que participaron en la discusión proponiendo el fomento de una “primavera católica”?

– ¿Cuál fue el propósito y la naturaleza de la reunión secreta entre el Vicepresidente Joseph Biden y el Papa Benedicto XVI en el Vaticano el 3 de junio de 2011 o alrededor de esa fecha?

– ¿Qué papeles jugó George Soros y otros financieros internacionales que actualmente residen en el territorio de los Estados Unidos?”.

La investigación que el grupo de líderes católicos está solicitando al presidente Trump debería ser de interés para algo más que católicos.

La capacidad de George Soros para reclutar figuras políticas importantes para ayudar a sus planes radicales para las naciones es bien conocida; pero su capacidad para forzar un “cambio de régimen” en la iglesia católica, una institución previamente impenetrable desde el exterior, plantea serias preocupaciones sobre su potencial para el caos global, que debería requerir una investigación internacional.

Un Papa poco ortodoxo y su trato con el régimen chino

En una jugada que rompió con siglos de tradición católica, el Vaticano -bajo el mando del Papa Francisco- habría forzado a dos obispos chinos, debidamente designados, a que se aparten para hacer lugar a aquellos impuestos unilateralmente por el régimen comunista chino.

El régimen chino siempre rechazó categóricamente la figura del Papa y su autoridad para designar obispos, sin embargo ahora el Vaticano y el régimen chino están reanudando sus relaciones diplomáticas, cortadas en 1951, poco después del ingreso del comunismo en China.

Peregrinos de China asisten a la audiencia semanal del Papa Francisco en la Plaza de San Pedro, 26 de noviembre de 2014, Ciudad del Vaticano, Vaticano.

A su vez, a través de la historia, bajo el mando de todos los Papas anteriores, el Vaticano se rehusó a reconocer los obispos “designados” unilateralmente por la Asociación Católica Patriótica de China (ACPC), célula creada por el régimen para controlar el catolicismo en China. En el país asiático, todos los obispos y sacerdotes del ACPC tienen que ser miembros del Partido Comunista Chino (PCCh), por lo que juran a él su lealtad incondicional y le entregan su vida. ¿Cómo encaja todo esto con la espiritualidad más aún cuando el PCCh es ateo?

De acuerdo a Asia News, en diciembre del año pasado se envió una delegación del Vaticano a China para obligar al Obispo Peter Zhuang de Shantou a “retirarse” o ser degradado, de manera que el régimen chino pudiera establecer sus propios obispos que provengan de iglesias autorizadas por el régimen.

Si bajo estas condiciones el Papa Francisco está reconociendo y legitimando sacerdotes que juran su lealtad al Partido Comunista chino y dan su vida por él, cabe preguntarse entonces ¿Dónde está el Dios en esto?¿Acaso los católicos en el mundo y las personas de fe no encuentran esto como algo desviado de la enseñanza básica original de la iglesia católica?

Esto seguramente crea una profunda confusión en la iglesia católica y el comportamiento del Papa Francisco es ciertamente cada vez menos ortodoxo. Él sigue profundizando y manifestando en acciones su alineación con las ideologías de izquierda que a su vez han devenido muchas veces en dictaduras, empobrecimiento del pueblo, violencia, ateísmo, (incluso satanismo), muerte, terror y división a lo largo de la historia de la humanidad.

Lea: La compilación completa de “El nuevo orden mundial”.

El cuestionado rol del sector religioso en el ‘Nuevo orden mundial’
Califique esta publicación
Temas: Categorías: Mundo

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds