A través de La Gran Época le presentamos el libro:  “Nueve comentarios sobre el Partido Comunista chino“, del mismo equipo editorial de “Nueve comentarios sobre el Partido Comunista chino“, que publicó el mismo medio.

Este artículo es la continuación de: “Cómo el espectro del comunismo rige nuestro mundo — Introducción”.

Es necesario tener una perspectiva amplia para entender la estratagema del demonio para destruir a la humanidad, ya que la miríada de sus maquinaciones han estado en funcionamiento durante siglos. Por otro lado, el dicho ‘el diablo está en los detalles’ tiene su razón. No podemos dejar de considerar cómo el demonio se ha manifestado en un laberinto de cuestiones sociales, desde movimientos masivos a élites de gobierno por todo el mundo y a lo largo de la historia, trabajando sin cesar para que el hombre caiga en su trampa y así eliminarlo.

Capítulo 1: Contenido

1. Corrupción del pensamiento humano
i. El engaño del ateísmo
ii. La falacia del materialismo
iii. La blasfemia de la evolución
iv. El culto a la ciencia
v. Filosofía de lucha
vi. Redundancia intelectual
vii. Lenguaje adulterado

2. Socavar la cultura tradicional
i. Educación degradada
ii. Arte degenerado
iii. Control de los medios de comunicación
iv. Promoción de pornografía, apuestas y drogas
v. Corrupción de todo tipo de ocupaciones

3. El colapso de la sociedad
i. Erosión de la iglesia
ii. Desintegración de la familia
iii. Totalitarismo en Oriente
iv. Infiltración en Occidente
v. Perversión de la ley
vi. Manipulación financiera
vii. Hipergobierno

4. Maquinar la revuelta social y fabricar disturbios
i. Conflictos armados
ii. Revolución
iii. Crisis económica
iv. Apartar al hombre de su tierra y sus raíces
v. Apropiación de movimientos sociales
vi. Terrorismo

5. Divide y reinarás
i. Exterminar el disentimiento
ii. Involucrar a las élites
iii. Embrutecer a las masas
iv. Fabricar el populacho
v. Acelerar el reemplazo generacional
vi. Fragmentar la sociedad

6. Engaño y defensa
i. Conspiración abierta
ii. Acción camuflada
iii. Demonizar a la oposición
iv. Evasión del escrutinio
v. Capturar a la mayoría

1. Corrupción del pensamiento humano

El demonio ha invertido el criterio para discernir el bien del mal. Coloca a la rectitud como perversa y a los vicios como compasión. Disfraza de “ciencia” a sus conceptos siniestros y enmascara su lógica mafiosa utilizando la “justicia social”. Utiliza la “corrección política” para imponer el control del pensamiento y difunde el “valor de la neutralidad” para volver a la gente insensible a las atrocidades brutales.

i. El engaño del ateísmo

El hombre fue creado por Dios, y los devotos reciben protección divina. Por lo tanto, el primer paso para la destrucción de la humanidad es cortar la conexión entre el hombre y los dioses. El demonio despachó a sus agentes en el mundo humano para difundir el ateísmo y distorsionar constantemente el pensamiento humano.

En la década de 1850, el filósofo materialista alemán Ludwig Feuerbach dijo: “Dios es meramente la proyección de la naturaleza interior del hombre”. El himno socialista, “La internacional”, dice que “nunca hubo ningún creador”. De hecho, los estándares morales, la cultura, la estructura social y el pensamiento racional del ser humano provienen de lo divino. En las tumultuosas corrientes de la historia, la fe en los dioses es como una fuerte ancla que evita que la humanidad se pierda en las olas.

Al reflexionar sobre el baño de sangre que fue la Revolución Francesa, la que acabó con la monarquía y el clero, el filósofo británico Edmund Burke dijo: “Cuando los hombres juegan a ser Dios, inmediatamente actúan como demonios”. El ateísmo fue un cebo para que los arrogantes jugaran a ser Dios e intentasen controlar el destino de otras personas y de la sociedad. Los comunistas más fanáticos tienden a autodivinizarse. Difundir el ateísmo es el primer paso entre todas las artimañas del demonio para arruinar a la humanidad.

ii. La falacia del materialismo

Mente y materia coexisten simultáneamente. La principal doctrina del marxismo es el materialismo dialéctico, que niega la existencia del alma. El materialismo se arraigó durante la Revolución Industrial, cuando los rápidos progresos en la ciencia, la tecnología y la producción estimularon un culto al empirismo y al ateísmo. La gente perdió la fe en los milagros divinos y rechazó los mandamientos de Dios.

Creado por el demonio, el materialismo no es un concepto filosófico, sino un arma demoníaca para derrocar a la fe espiritual del hombre. El materialismo, producto del ateísmo, a su vez estableció las bases para una gran cantidad de pretensiones intelectuales.

iii. La blasfemia de la evolución

En sí misma, la teoría de la evolución de Darwin es una hipótesis fallida que ha sido desacreditada hace tiempo. Pero el demonio ha convertido a sus vulgares argumentos en un instrumento para cortar la conexión entre los dioses y los humanos. De manera blasfema, iguala a la humanidad con los animales, socavando el autorrespeto del hombre y al mismo tiempo su reverencia hacia la creación de Dios. El siglo XX vio cómo la teoría de la evolución se apoderó de las esferas de la investigación y la educación, y el creacionismo quedó prohibido en los salones de clase.

De la teoría original de Darwin proviene el pernicioso concepto del darwinismo social. La “selección natural” y la “supervivencia del más apto” redujo a la comunidad internacional a una jungla de luchas salvajes entre las naciones.

iv. El culto a la ciencia

Armado con el empirismo y el cientifismo, el demonio ha promovido el culto a la ciencia para reemplazar la razón humana con la “racionalidad científica”. Esta lleva a la gente a creer solo en lo que puede ver y sentir

de manera tangible, reforzando la cosmovisión ateísta.

La comunidad científica contemporánea descarta todos los fenómenos que no puede explicar o verificar con sus métodos, ya sea catalogándolos de superstición o pseudociencia, o ignorándolos completamente. La ciencia se ha convertido en una especie de religión secular utilizada para reprimir la fe y la moral al dominar la educación y el pensamiento académico.

v. Filosofía de lucha

La teoría dialéctica articulada por el filósofo alemán Georg Hegel es una serie de principios generales para el pensamiento lógico. Los pensadores de la antigua China habían elaborado estos principios en la época anterior a la Dinastía Qin (221 a.C.)

El marxismo absorbió aspectos seleccionados de la obra de Hegel y al mismo tiempo exageró la naturaleza del conflicto dialéctico. En palabras del líder republicano chino Chiang Kai-shek, el objetivo del comunismo no es resolver problemas, sino “expandir las contradicciones globales al máximo grado posible y causar que la lucha humana continúe para siempre”.

Tal como se ha visto incontables veces en la práctica, el espectro perverso del comunismo incita el odio entre la gente, crea y aumenta los conflictos y finalmente toma el poder mediante la revolución violenta o el subterfugio.

vi. Redundancia intelectual

El ateísmo y el materialismo engendraron muchas tendencias filosóficas e ideológicas, como el marxismo, el maquiavelismo, el socialismo, el nihilismo, el anarquismo, el esteticismo, el freudismo, el modernismo, el existencialismo, el postmodernismo y el deconstructivismo. Sus partidarios y seguidores chapotearon en ampulosos discursos sin sentido sobre asuntos de genuina importancia.

La clase intelectual supo estar compuesta por la élite más sabia y culta de la sociedad, pero en el último siglo, los intelectuales se convirtieron en una herramienta del espectro perverso para promover sus ideologías y malinterpretar al mundo con su desviación.

vii. Lenguaje adulterado

Al igual que el idioma “Neolengua” creado por el superestado Oceanía en la novela “1984” de Geroge Orwell, los agentes del demonio reformularon el idioma para ajustarlo a los intereses del demonio. En el diccionario del demonio, “libertad” significa un estado extremo que no es restringido por la moral, la ley o la tradición. Frases como “todos los hombres son hijos de Dios”, “todos los hombres son iguales ante la ley” e “igualdad de oportunidades” han sido distorsionadas al punto del igualitarismo absoluto. “El hombre bueno ama a su prójimo” y “ama a tu vecino como a ti mismo” se han convertido en una falsa “tolerancia” sin principios. El pensamiento racional ha sido convertido en una herramienta para la ciencia empírica de mentalidad estrecha. En la búsqueda de igualdad de resultados, la justicia se ha convertido en “justicia social”.

El lenguaje es un instrumento del pensamiento. Al tomar control de las definiciones y connotaciones del lenguaje, el demonio restringe los pensamientos del hombre para llegar a conclusiones demoníacas.

2. Socavar la cultura tradicional

La cultura ortodoxa de la humanidad fue impartida por los dioses. Al tiempo que mantiene el funcionamiento normal de la sociedad humana, el rol más importante de la cultura inspirada por lo divino es brindar los medios para que la humanidad entienda la Ley divina enseñada en la época final y de este modo sea salvada de la eliminación.

La cultura inspirada por lo divino advierte a la gente a que esté atenta a las conspiraciones del demonio, por eso el demonio emplea métodos encubiertos para separar a la gente de sus tradiciones y destruir sus culturas. Para abolir la perspectiva tradicional hacia la vida y los valores morales, el demonio inventó muchos objetivos idealistas que llevan a la gente a pasar sus vidas luchando y sacrificándose por estos nuevos ideales distorsionados.

i. Educación degradada

Durante miles de años, la educación tradicional preservó y transmitió la exquisita cultura de la humanidad. Asumió el rol de guiar a la gente a ser compasiva, a mantener su virtud moral, a perfeccionar sus habilidades profesionales y a ser buenas personas y ciudadanos. A partir del siglo XIX, naciones de Europa y América establecieron sistemas gratuitos de educación pública.

Sin embargo, a partir de comienzos del siglo XX, las escuelas públicas comenzaron a adoctrinar a los estudiantes contra la tradición y la moral. La teoría de la evolución se convirtió en enseñanza obligatoria. Los libros de texto lentamente se llenaron de ateísmo, materialismo y luchas de clases, a medida que el demonio expandía su control sobre el contenido. La cultura tradicional, ejemplificada en los grandes clásicos de la literatura, no concordaba con la corriente ideológica demoníaca y fue marginalizada cada vez más.

Estudiantes inteligentes y reflexivos fueron tentados a seguir la ideología del demonio, que enfocó su brillantez en la búsqueda de sinsentidos, dejándolos ignorantes en las cuestiones esenciales de la vida y la sociedad. Horas de clases prolongadas separaron a los niños del cuidado de sus padres y del ambiente de sus familias, alimentándolos por la fuerza con la ideología del demonio desde pequeños.

Con el eslogan de “pensamiento independiente”, los estudiantes fueron alentados a romper con las tradiciones y a despreciar a sus padres y maestros, criándolos para ser antitradición y antiautoridad. Los estándares académicos fueron bajando gradualmente, con un impacto en las habilidades matemáticas y literarias de los estudiantes. Se les inculcó relatos “políticamente correctos” de la historia y los estudios sociales, y se los sumergió en entretenimiento vulgar.

En países regidos por el demonio, los estudiantes son sometidos a lavado de cerebro con su ideología demoníaca en un ambiente prácticamente aislado desde el jardín de infantes hasta la educación superior. Aunque se gradúen y formen parte de la sociedad, sus mentes están llenas de una lógica retorcida.

ii. Arte degenerado

Las artes tradicionales rectas provienen de los dioses; aparecieron primero en templos, iglesias y otros lugares de adoración. El verdadero arte presenta verdad, bondad, belleza y rectitud, y ayuda a mantener una cultura moral ortodoxa.

El demonio usa el arte degenerado para destruir la cultura tradicional. Con la excusa de “presentar la realidad”, introdujo el impresionismo a las artes visuales y el realismo y el naturalismo a la literatura. Bajo el disfraz de la “innovación” y la “crítica a la realidad”, se introdujeron el expresionismo, el arte abstracto, el modernismo, el postmodernismo, etc. El arte sublime, noble y puro es ridiculizado, mientras que lo vulgar y lo indecente es halagado.

La basura ocupa las galerías de arte. El ritmo cacofónico y el ruido obsceno se han convertido en música. Cuadros oscuros y siniestros describen cosas del inframundo. Los límites morales se rompen bajo el disfraz de arte escénico. Muchos jóvenes son fanáticos intransigentes de celebridades degeneradas.

iii. Control de los medios de comunicación

El demonio engaña a la gente utilizando todos los medios posibles para controlar toda su fuente de información, principalmente los medios masivos de comunicación. En países donde tiene el poder político, los medios de comunicación son máquinas de propaganda controladas por el Partido Comunista. En otros lugares utiliza la libertad de expresión para enterrar las coberturas serias y el debate con una avalancha de noticias falsas, contenido vulgar y sensacionalismo trivial.

Los incentivos financieros son utilizados para controlar a los medios de comunicación y apropiarse de la opinión pública. La mayoría de la gente, ocupada con sus asuntos e intereses personales, es incapaz de distinguir los asuntos y hechos relevantes en el aluvión de información. Las voces de los pocos que tienen la sabiduría y el valor de identificar a la conspiración del demonio quedan ahogadas y marginadas por el ruido, y no tienen impacto en el panorama general.

iv. Promoción de pornografía, apuestas y drogas

El demonio promueve los estilos de vida degenerados, la libertad sexual y la homosexualidad. Alienta las apuestas y el uso de drogas, creando así una población de adictos. Los jóvenes están pegados a dispositivos electrónicos y videojuegos llenos de violencia, pornografía y abominaciones.

v. Corrupción de todo tipo de ocupaciones

Los dioses planearon las profesiones tradicionales en la sociedad humana, permitiendo así a la gente retener la memoria de los dioses y mantener su conexión con lo divino mediante su trabajo. El demonio no tolera esto.

El demonio envió incontables demonios para infestar y socavar las ocupaciones tradicionales. En nombre de la innovación, quienes buscan fama y ganancias inventaron todo tipo de “creaciones” desviadas, llenando al mundo de tendencias excéntricas y degeneradas.

Cuando la gente se aparta de la voluntad de los dioses, pierde el interés en el verdadero propósito del ser humano. Al final, caerán con el demonio y serán destruidos.

3. El colapso de la sociedad

La organización e ideología del comunismo derivan de las pandillas y las sectas. En Oriente, el comunismo es representado por líderes del partido como Lenin, Stalin, Mao Zedong, Jiang Zemin, y sus seguidores. La situación en Occidente es más compleja, ya que el demonio eligió élites poderosas en el ámbito gubernamental, comercial, académico, religioso y otros para llevar a cabo sus artimañas a fin de socavar la sociedad.

i. Erosión de la iglesia

Las religiones que supieron ser rectas están ahora llenas de la religión secular del socialismo. Los representantes del demonio dentro de la iglesia alteran las enseñanzas tradicionales e incluso alteran las sagradas escrituras. Crearon la “teología de la liberación” para infundir en la fe recta, la ideología marxista y la lucha de clases, y difundir la perversión moral entre el clérigo. Debido a esto, muchos creyentes perdieron la esperanza en la iglesia y han abandonado su fe en la salvación de Dios.

ii. Desintegración de la familia

Los dioses crearon la familia, el Estado y la iglesia para ser las piedras fundamentales de la civilización humana. La familia es un baluarte importante de la moral y la tradición, y funciona como un conducto para que la cultura continúe de una generación a la siguiente.

El demonio ataca a la familia tradicional y a los roles de los géneros utilizando el feminismo, el antipatriarcado, la liberación sexual y la legalización de la homosexualidad, alentando el concubinato, el adulterio, el divorcio y el aborto. Destruir la familia es una parte fundamental del plan del demonio para erradicar a la humanidad.

iii. Totalitarismo en Oriente

Aprovechando la oportunidad de una Rusia débil después de la Primera Guerra Mundial, el demonio incitó la revolución para forzar al zar a abdicar, luego lanzó la Revolución de Octubre para usurpar el poder. A eso le siguió la creación de la Unión Soviética, el primer régimen socialista del mundo. También se creó la Internacional Comunista para exportar la revolución a todo el mundo.

En 1919 y 1921, se establecieron los partidos comunistas en Estados Unidos y China, ambos bajo las órdenes de la Rusia soviética. Amparados por la Unión Soviética y aprovechando la devastación de la Primera Guerra Mundial, el Partido Comunista Chino tomó el poder en China con violencia y traición.

Luego de tomar el poder, tanto el partido comunista soviético como el chino masacraron despiadadamente a decenas de millones de su propia gente en tiempos de paz. El Partido Comunista Chino continuó el curso de la revolución bajo la “dictadura del proletariado” y lanzó la Revolución Cultural –sin precedentes hasta el momento–, declarando así la guerra a los logros de la civilización humana y lanzando un ataque salvaje contra los 5000 años de la cultura tradicional de China.

Desde la década de 1980, el Partido introdujo la reforma económica para evitar el colapso, pero la esfera política se mantuvo bajo un estricto control totalitario. Hasta la fecha, el Partido se mantiene aferrado al poder mediante campañas de supresión, como la represión del movimiento democrático y la persecución a Falun Dafa.

iv. Infiltración en Occidente

La corte imperial de China, el derecho divino de los reyes en Occidente y el sistema estadounidense de controles y equilibrios, son formas de gobierno establecidas por los dioses para los humanos según sus culturas y ambientes particulares. Incapaz de tomar el poder en Occidente mediante la revolución, el demonio utilizó la subversión ideológica para establecer y ejercer el control. Con excepción de la ausencia de la revolución violenta, los países occidentales han adoptado ampliamente varias características del sistema comunista.

v. Perversión de la ley

La ley se origina del mandamiento divino y está basada en la moral. Al redefinir los conceptos de moral y libertad, el demonio ha influido en la formulación e interpretación de las leyes. En países comunistas de Oriente el demonio interpreta las leyes como le place.

En Occidente distorsiona las leyes mediante la subversión y modifica la ley para redefinir las acciones humanas y desarraigar los conceptos morales del bien y el mal. Protege vicios como el asesinato, el adulterio y la homosexualidad, mientras castiga a ciudadanos honrados.

vi. Manipulación financiera

Abolir el patrón oro y adoptar monedas fluctuantes ha causado crisis económicas perennes. La sabiduría tradicional para regir un sistema financiero sustentable ha perdido relevancia, y tanto gobiernos como individuos han quedado atrapados en una cultura de consumismo y gasto en exceso. La soberanía nacional es debilitada con deudas gubernamentales y la gente es incentivada a pedir préstamos por interminables cantidades de dinero a los bancos y al Estado.

vii. Hipergobierno

El demonio ha manipulado a la globalización para ayudar a establecer un gobierno mundial que infrinja los derechos soberanos de los países individuales. Por un lado, promovió las perspectivas utópicas de organizaciones y lemas como la Liga de las Naciones, Naciones Unidas, “integración regional” o “gobierno mundial”.

Por otro lado, amenaza a los líderes y las naciones para que sigan sus directivas. Le roba a la gente su paz y seguridad al fabricar guerras y revueltas sociales. El objetivo es tener a todo el mundo bajo un hipergobierno totalitario e imponer un fuerte control administrativo, ideológico y poblacional.

4. Maquinar la revuelta social y fabricar disturbios

A fin de derribar la sociedad humana tradicional, el demonio ha dirigido la inmigración masiva, los movimientos sociales y la agitación social a una escala masiva. Este abrumador proceso ha estado en progreso durante al menos varios siglos.

i. Conflictos armados

La guerra es una de las herramientas más efectivas del demonio, ya que puede romper el viejo orden internacional, destruir los pilares de la tradición y acelerar el desarrollo de la ideología del demonio. Muchas guerras se realizaron bajo influencia demoníaca. El demonio aprovechó la Primera Guerra Mundial para derribar varios imperios europeos, principalmente la Rusia zarista, lo cual pavimentó el camino para la revolución bolchevique.

La Segunda Guerra Mundial brindó las condiciones para que el Partido Comunista Chino tomara el poder y para que la Unión Soviética invadiera Europa del Este, estableciendo así el campamento socialista de posguerra.

La Segunda Guerra Mundial también creó el desorden de la descolonización, de la cual se aprovecharon los regímenes comunistas soviético y chino para apoyar el movimiento comunista a nivel mundial. Los “movimientos nacionales de liberación” ubicaron a muchos países de Asia, África y Latinoamérica dentro del campo socialista.

ii. Revolución

Tomar el poder político es la forma más rápida para que el demonio destruya a los seres humanos y por eso es su primera opción, donde sea posible. Karl Marx sintetizó la lección aprendida por la Comuna de París, y observó que la clase trabajadora debe derrocar al aparato original de gobierno y reemplazarlo con su propio Estado. El poder es siempre el tema principal de la teoría política marxista.

La instigación de la revolución puede dividirse en los siguientes pasos:

  • Fomentar el odio y la discordia entre la gente.
  • Engañar al público con mentiras y establecer un “frente unido revolucionario”.
  • Derrotar a las fuerzas de la resistencia una por una.
  • Usar la violencia para crear una atmósfera de terror y caos.
  • Realizar un golpe de Estado para tomar el poder.
  • Suprimir a los “reaccionarios”.
  • Construir y mantener un nuevo orden usando el terror de la revolución.

Los países comunistas intentaron lanzar una revolución mundial a través de la Internacional Comunista, exportando el activismo revolucionario y apoyando a izquierdistas locales para crear disturbios en Estados no comunistas.

iii. Crisis económica

Las crisis económicas pueden ser creadas y utilizadas como formas de alentar la revolución o para colocar a movimientos socialistas como salvadores. Cuando los políticos en países democráticos están desesperados por encontrar soluciones, hacen un pacto con el demonio y gradualmente dirigen a sus países hacia el gran gobierno y un socialismo con altos impuestos. Como Saul Alinsky escribió en “Tratado para radicales”: “La acción real está en la reacción del enemigo”.

La Gran Depresión de la década de 1930 fue un punto crítico en el que Europa y Estados Unidos se embarcaron en el camino al gran gobierno y difundieron ampliamente el intervencionismo. La crisis financiera de 2008 continuó inclinando la balanza a favor de la expansión de las políticas izquierdistas.

iv. Apartar al hombre de su tierra y sus raíces

Desde la antigüedad, la gente se ha movido de un lugar a otro. Sin embargo, el traslado masivo nacional e internacional de población que se ve en los tiempos modernos es el resultado de la manipulación intencionada del malvado espectro. La inmigración masiva disuelve la identidad nacional, las fronteras, la soberanía, las tradiciones culturales y la cohesión social.

A medida que a grupos masivos de personas se les remueven sus identidades tradicionales, es más fácil que los absorba la corriente de la modernidad. Es difícil ganarse la vida para los inmigrantes que viven en un ambiente que no conocen, mucho más participar profundamente en los procesos políticos y tradiciones culturales del país que los recibe.

Los inmigrantes recién llegados son fáciles de reclutar como votos gratuitos para los partidos de izquierda. Mientras tanto, la inmigración crea las condiciones para provocar animosidades raciales o religiosas.

v. Apropiación de movimientos sociales

El espectro malvado del comunismo aprovecha las tendencias sociales para enardecer y perturbar a la gente, aumentar los conflictos y activar movimientos colosales para desestabilizar a la sociedad, apalear a sus oponentes políticos, dominar el relato y apropiarse de la autoridad moral. Ejemplos de esto incluyen el movimiento antiguerra, el ambientalismo y otros movimientos de la sociedad occidental.

vi. Terrorismo

Las revoluciones comunistas logran el éxito mediante actos de terror, y los regímenes comunistas implementan políticas de terrorismo de Estado. Los comunistas soviéticos y chinos apoyaron a grupos terroristas como una especie de fuerza especial contra el mundo libre. La mayoría de los movimientos terroristas están inspirados en el modelo organizativo leninista. El demonio aprovecha las divisiones entre la gente y canaliza la ira de las personas hacia un odio colectivo.

La irracionalidad que lleva a las matanzas terroristas de gente inocente crea una atmósfera de impotencia absurda. Al estar expuesta a muchos incidentes de violencia gratuita, la gente se vuelve más antisocial, deprimida, paranoica y cínica. Todo esto causa daños al orden público y fragmenta la sociedad, haciendo que para el demonio sea más fácil establecer su poder.

5. Divide y reinarás

El demonio maneja a la gente según sus características y motivaciones particulares. Puede hacer que los asesinen o los sobornen, o adoctrinarlos para que sirvan como los peones de la revolución y la rebelión.

i. Exterminar el disentimiento

Algunas personas son más sabias y más perceptivas que otras. Algunas están más cerca de lo divino, poseen una buena cualidad de iluminación y no son susceptibles a los ardides del demonio. Especialmente en países como China, que tienen una larga y rica historia, es difícil que la gente se deje llevar por el engaño.

El Partido Comunista Chino tuvo que lanzar una serie de campañas políticas que masacraron a decenas de millones de personas y quebraron el orden cultural mediante el asesinato de las élites que servían como custodios de la cultura tradicional china.

Sea en China o en Occidente, el demonio no duda en liquidar físicamente a los integrantes de la sociedad que pueden darse cuenta de su conspiración y son lo suficientemente valientes como para ponerse de pie y resistir. Para esto, el demonio planea campañas políticas, persecuciones religiosas, juicios falsos y asesinatos.

ii. Involucrar a las élites

El demonio recluta a las élites de todas las naciones e industrias. Para hacerlo, saca partido de sus intereses y les otorga poder según lo fieles que sean a su agenda. A quienes buscan fama e influencia, el demonio les da reputación y autoridad. A los ambiciosos, les da ganancias. Infla los egos de los arrogantes y mantiene felices a los ignorantes. Los dotados son seducidos con ciencia, materialismo y una libertad de expresión sin restricciones.

Los ideales de las personas con ambiciones nobles y buenas intenciones son convertidos en autoglorificación, haciéndolos sentir el cálido brillo de ser presidentes, primer ministros, eruditos, congresistas, gerentes, banqueros, profesores, expertos, ganadores del premio Nobel, etc, con un estatus social destacado, influencia política y grandes fortunas. Una vez establecidas, estas grandes personalidades son cooptados, cada uno según su circunstancia. Según los cálculos del demonio, todos ellos son agentes ignorantes e idiotas útiles.

iii. Embrutecer a las masas

El demonio manipula el conocimiento público utilizando relatos falsos, engañando a la gente con su sistema educativo distorsionado y controlando los medios de comunicación. Utiliza hábilmente la sensación de seguridad de la gente y el entretenimiento superficial para hacer que el público solo se preocupe sobre sus intereses inmediatos, entretenimiento vulgar, deportes competitivos, chismes sociales y la indulgencia en los deseos eróticos y carnales. Al mismo tiempo, el demonio satisface al populacho para privar a los votantes de su vigilancia y opinión, y capturar al electorado.

En los países comunistas totalitarios, a la gente no se le permite tener nunca nada que ver con la política. En países democráticos, hacen que quienes se preocupan por el bien público tengan su atención puesta en asuntos triviales (como los derechos de los transexuales), haciendo eco de la famosa estrategema de “avanzar a través de un camino oculto mientras reparamos los caminos afuera” de la antigua historia militar china. Las noticias virales, las sensaciones sociales e incluso los ataques terroristas y las guerras fueron arreglados para encubrir las verdaderas intenciones del demonio.

Al público se le inculca una conciencia moderna y se lo moviliza para envolver por completo a la minoría de personas que se aferran obstinadamente a la tradición. Los intelectuales lanzan fuertes críticas hacia las culturas folclóricas del mundo, promoviendo prejuicios intolerantes entre su público sin educación. Se abusa de los conceptos de pensamiento crítico y creativo para que la generación más joven se enfrente a la autoridad, evitando que absorban el conocimiento y la sabiduría de la cultura tradicional.

iv. Fabricar el populacho

En los países comunistas, luego de asesinar a los abanderados de la cultura tradicional, el demonio adoctrinó al grueso de la población para que participara en la revolución. Luego de que el Partido Comunista tomara el poder en China, le tomó una generación para nutrir a una generación de “lobeznos”. Se los alentó a pelear, destrozar, robar e incendiar de forma indiscriminada.

Durante la Revolución Cultural, niñas adolescentes no tenían reparos en golpear hasta la muerte a sus maestros. Los trolls de internet del Ejército de 50 Centavos, que trabajan activamente en diferentes redes sociales de China, escriben constantemente sobre golpear y matar, con posteos típicos que dicen: “Recuperemos las Islas Diaoyu aun si China queda inhóspita” y “Preferimos que China quede salpicada de tumbas antes que no poder exterminar al último japonés”. Su sentimiento asesino es activamente cultivado por el Partido Comunista Chino.

En Occidente, el Partido Comunista orgullosamente rememora la experiencia de la Revolución Francesa y la Comuna de París. Cada revolución e insurrección es lanzada por un populacho que no tienen escrúpulos, vergüenza ni compasión.

v. Acelerar el reemplazo generacional

El demonio planeó marginalizar a la generación más vieja y removerla de la sociedad a un paso acelerado. A medida que a la gente joven se le otorgan cada vez más derechos, poder político y privilegios, los mayores pierden sus posiciones de autoridad y prestigio, apresurando la ruptura del hombre con la tradición.

La literatura, el arte y la cultura popular contemporánea están dirigidos al gusto y los valores de los jóvenes, que están bajo la presión de seguir las últimas tendencias en la moda para no ser excluidos por sus pares. El rápido progreso científico y tecnológico hace que los adultos mayores sean incapaces de seguir el ritmo y adaptarse a los enormes cambios sociales que ocurren como resultado.

La transformación de las esferas urbana y rural combinada con la inmigración masiva trabajan juntas para aislar a los adultos mayores y alejarlos del presente. El tormento y la indefensión de su soledad se ve exacerbada por la realidad de la vida moderna, donde los jóvenes están en un constante estado de competencia y tienen poco tiempo libre para sus padres y ancianos.

vi. Fragmentar la sociedad

En la sociedad humana tradicional, las personas se ayudan entre sí. Cuando hay conflictos, tienen religión, moral, leyes y costumbres folclóricas para facilitar la resolución y la cooperación.

Es imposible que el demonio provoque el colapso de una sociedad orgánica en un corto período de tiempo. Primero tiene que desintegrar a la sociedad en pequeñas unidades atomizadas, rompiendo la confianza tradicional entre las personas y aislando a los unos de los otros. Esto da al demonio los medios convenientes para atacar a la humanidad pedazo por pedazo.

El demonio utiliza cada estándar concebible para dividir a la sociedad en grupos opuestos e instigar el odio y la lucha entre ellos. La clase, el sexo, la raza, la etnia y la denominación religiosa pueden servir como base para la división.

Aumenta la animosidad entre burgueses y proletarios, entre gobernantes y gobernados, progresistas y “retrógrados”, liberales y conservadores –todo mientras el gobierno expande incesantemente su poder. Un individuo atomizado y aislado simplemente no tiene esperanza de resistir ante un gobierno totalitario que tiene acceso a todos los recursos de la sociedad.

6. Engaño y defensa

Del mismo modo que un criminal intenta destruir la evidencia de sus delitos, el demonio hace todo lo que puede para ocultarse. La escala de su engaño es difícil de desentrañar.

i. Conspiración abierta

El demonio lleva a cabo sus argucias más titánicas a plena luz del día mientras las etiqueta de sensatas, razonables y legales. Una persona normal no puede comprender o imaginar la existencia de una conspiración tan enorme y malvada. Incluso cuando uno intenta exponer el plan del demonio, otros no pueden aceptarlo fácilmente. Además, el demonio utiliza una variedad de medios para revelar intencionalmente partes de sus planes oscuros, sembrando sospecha, miedo y confusión.

ii. Acción camuflada

Durante la Guerra Fría, el mundo estaba dividido entre dos campos militares y políticos. No obstante, aunque sus sistemas sociales parecían ser diametralmente opuestos, en ambos lados estaba teniendo lugar el mismo proceso demoníaco de diferentes formas.

Muchos comunistas de estilo occidental, socialistas, fabianos, liberales y progresistas revisionistas rechazaron públicamente los modelos soviético y chino, pero sus esfuerzos llevaron a la sociedad por un camino hacia una estructura social en nada diferente de aquellas de la Unión Soviética y China. En términos simples, el demonio usó el Oriente totalitario como una distracción de la infiltración activa en Occidente.

iii. Demonizar a la oposición

Quienes se atreven a exponer al demonio son etiquetados como “teóricos conspirativos”, “extremistas”, “extrema derecha”, “derecha alternativa”, “machistas”, “racistas”, “belicistas”, “intolerantes”, “nazis”, “fascistas” y otros agravios con el fin de aislarlos y marginarlos del ámbito académico y de la sociedad en general. Siendo objetos de segregación, ridículo y miedo, sus ideas no tienen audiencia y su presencia no adquiere influencia.

iv. Evasión del escrutinio

El demonio dirige a las personas a despreciar y sospechar de ciertas etnias, grupos e individuos, lo que desvía la atención de sus nefastas argucias.

v. Capturar a la mayoría

No todos pueden ser engañados por las tretas del demonio. Siempre habrá quienes son lo suficientemente inteligentes o perspicaces como para descubrir los secretos del demonio. Pero el demonio ya logró que la mayoría de las personas estén bajo su influencia y las utiliza para encubrirse.

Los pocos que logran distinguir al demonio son personas varadas en una tierra salvaje. Sus gritos no son respondidos mientras esperan su final.

Los medios por los que el demonio destruye a la gente son infinitos y cambian continuamente. Las estrategias generales enumeradas arriba serán examinadas más en detalle en los siguientes capítulos.

Fuente: www.lagranepoca.com.

Lea la serie completa: Cómo el espectro del comunismo rige nuestro mundo

Capítulo 1: : Cómo el espectro del comunismo rige nuestro mundo.

Capítulo 2:  Los comienzos europeos del comunismo.

Capítulo 3:  Asesinatos en masa en Oriente.

Capítulo 4: Exportar la Revolución.

Capítulo 5:  Infiltración en Occidente (Parte 1).

Capítulo 5: Infiltración en Occidente (Parte 2)

Capítulo 6: La revuelta contra Dios

Capítulo 1: Las estrategias del demonio para destruir a la humanidad
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