¿Sabías que hay un “tercer ojo” enterrado en lo profundo de tu cerebro? La ciencia moderna ha demostrado que existe una estructura de un ojo humano no funcional en la sección frontal de la glándula pineal. ¿Pero es realmente un “ojo vestigial” como afirman los científicos? ¿O es en realidad el “tercer ojo” o “sede del alma”, como creen el espiritualismo oriental y la filosofía occidental?

Parecida a una piña, la glándula pineal es un órgano de un centímetro de largo que se encarga de producir la melatonina, una hormona que regula las hormonas reproductivas y controla los patrones de sueño y vigilia. Pero diferentes estudios durante el último siglo indican que esta pequeña glándula es potencialmente mucho más de lo que parece ser.

Durante miles de años, tanto en el espiritualismo oriental como en la filosofía occidental, la glándula pineal ha sido considerada como el “tercer ojo” o “puerta de entrada a la conciencia superior” que puede ver más allá del mundo físico. Un renombrado filósofo francés del siglo XVII, René Descartes, la consideraba como la “sede principal del alma y el lugar en el que se forman todos nuestros pensamientos”.

Por increíble que parezca, los estudios han descubierto alguna evidencia que podría probar esas afirmaciones. A continuación se presentan algunos de los estudios científicos que pueden hacer que cambies tu perspectiva.

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Los científicos han descubierto un ojo “no funcional” con una estructura similar a la de los ojos externos, con tejidos y células retinianas que actúan como receptores de luz, en nuestra glándula pineal. En 1919, Frederick Tilney y Luther Fiske Warren escribieron que las similitudes de la estructura de la glándula pineal con la del ojo humano sugerían que el órgano se formó para ser sensible a la luz y probablemente posea otras capacidades visuales.

En 1995, la Dra. Cheryl Craft, presidenta del departamento de células y neurobiología de la Universidad del Sur de California, afirmó que la glándula pineal es el “ojo de la mente”.

“Usando técnicas de biología molecular, Craft ha demostrado que la pineal y la retina tienen un número de genes en común”, dice un artículo basado en los hallazgos de la Dra. Craft que fue publicado en USC Health & Medicine.

El trabajo de la Dra. Craft coincide con lo que los científicos habían descubierto en la década de 1950: la capacidad del cuerpo pineal para detectar la luz y producir melatonina.

En un estudio de 2013, que apoya la investigación científica sobre la naturaleza de la conciencia, se encontró una molécula conocida como DMT (N,N-Dimetiltriptamina) en los cuerpos pineales de las ratas. La investigación fue financiada parcialmente por la Cottonwood Research Foundation y fue dirigida por el Dr. Rick Strassman. El DMT es una droga psicodélica, y el Dr. Strassman la llama “la molécula del espíritu”.

El Dr. Strassman, investigador de la Universidad de Nuevo México, que inyectó DMT a voluntarios en una investigación clínica aprobada por el gobierno de Estados Unidos, dijo que “los resultados más interesantes fueron que las altas dosis de DMT parecían permitir que la conciencia de nuestros voluntarios entrara en un reino de existencia independiente fuera del cuerpo…”.

Según otra teoría publicada en el Journal of Biological Rhythms, la glándula pineal “parece haber evolucionado como una forma indirecta de mejorar la visión”. La teoría estudia la melatonina, la hormona pineal que regula los ciclos de sueño y vigilia, y representa el trabajo del Dr. David Klein, jefe de Neuroendocrinología del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD).

¿Qué piensas después de leer estos extractos científicos?

¿Es la glándula pineal solo un ojo vestigial que produce hormonas? ¿O es realmente el “tercer ojo” que tiene el potencial de ver las cosas más allá de nuestras dimensiones?

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Categorías: Vida

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