Cuando ordenas algo en un restaurante, no es raro sentir una punzada de remordimiento al ver el plato de tu acompañante. Puedes bromear sobre hacer un intercambio o simplemente empezar a comer de su plato.

Pero solo un perrito labrador súper lindo puede salirse con la suya con ese tipo de comportamiento. Y por suerte, estos nueve cachorros son muy, muy lindos.

Todos comienzan comiendo de sus respectivos tazones, pero poco a poco todo se vuelve un caos.

El labrador negro de la izquierda inicia la reacción en cadena de “compartir es querer” cuando intenta robarle un bocado a su vecino de la derecha.

Sin embargo, la cosa no pasa a mayores ya que el labrador amarillo se encarga de empujar al intruso. Pero las cosas se intensifican cuando el labrador amarillo termina su comida y decide que el labrador negro de enfrente está comiendo demasiado lento.

Claramente, esa es una invitación para que el todavía hambriento labrador amarillo no tenga reparos en comenzar a comer del tazón del labrador negro.

Después de eso, todo se convierte en un frenesí de comida. Ningún tazón está seguro y los perritos invaden todos los lugares y buscan sobras en los tazones abandonados.

Compartir puede ser querer, pero si nadie te da permiso, ¿es realmente compartir?

videoPlayerId=5e63f779b

Ad will display in 09 seconds
Share
Categorías: Animales

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds

Chef peruano elabora la más bella escultura de un ave en hielo

DESTACADAS Ver más