MOSCÚ (AP) — El técnico Stanislav Cherchesov parece ser el único ruso que no se deja llevar por la euforia del mayor triunfo de Rusia en un Mundial en décadas.

En los cuartos de final, Croacia representará un desafío completamente distinto para los anfitriones, que deben adaptarse.

Mientras sus jugadores seguían celebrando en los vestuarios y los rusos inundaban la Plaza Roja para celebrar la victoria sobre España en penales el domingo, Cherchesov revisaba una lista de exámenes médicos, sesiones tácticas y tomaba decisiones sobre su plantel.

“El trabajo está hecho. Ahora pensamos en el siguiente encuentro”, dijo el entrenador. ¿Celebrar? “Para después”, replicó.

El áspero estratega admite que los demás equipos son más talentosos, pero el triunfo ante España, planificado “al milímetro”, demostró que una estrategia correcta lo es todo.

Un planteamiento ultra defensivo de Rusia funcionó ante una España que no estuvo dispuesta a arriesgarse a pesar de completar más de 1.000 pases, pero prácticamente ninguno en el área rival. Los errores defensivos de La Roja, posible síntoma del cambio de entrenador a dos días del inicio del Mundial, le dieron a Rusia la oportunidad de capitalizar sus pocas oportunidades al atacar.

Croacia llegó a los cuartos de final al igual que Rusia, en tanda de penales tras empatar 1-1, pero su triunfo sobre Dinamarca fue completamente distinto, y su estilo podría lastimar a Rusia el sábado en Sochi. El mediocampista Luka Modric hace circular el balón con una intención más frontal, algo que adoleció España. Además, Ivan Rakitic, Ivan Perisic y Mario Mandzukic aportan una versatilidad en el ataque Rusia no tuvo que lidiar en los octavos de final.

Croacia tomará nota del repunte de España en la prórroga, cuando arriesgó más y comenzó exigió más a la zaga rusa. Cuando Rodrigo ingresó por la banda derecha, obligó a una buena intervención del arquero Igor Akinfeev, antes de que Dani Carvajal desaprovechara el segundo intento.

Únicamente Uruguay ha sido capaz de dejar en evidencia a la defensa rusa, superando al conjunto de Cherchesov por 3-0 en el cierre de la fase de grupos. Rusia tuvo problemas para contener a los delanteros Luis Suárez y Edinson Cavani, aunque había poco en juego con ambos equipos clasificados de antemano a la segunda ronda. La expulsión temprana de Igor Smolnikov y el intenso calor en Samara mermaron el oficio ruso. Se pronostica un clima más fresco para el encuentro en Sochi.

Rusia puede jugar con cinco defensas, como lo hizo ante España, o una línea de cuatro, como se mostró en sus tres partidos de la primera fase. Sin embargo, poner a cinco zagueros ante Croacia podría exhibir las limitaciones del cuadro ruso.

El lateral izquierdo Yuri Zhirkov “me temo, ha jugado su último partido del torneo” por una lesión en la rodilla, comentó Cherchesov. Ante la salida de Zhirkov, Fyodor Kudryashov pasó a la banda izquierda. Vladimir Granat ingresó a la defensa central, pero no pudo completar un solo pase en todo el encuentro. La única otra opción era el zaguero central Andrei Semyonov, cuya última participación con el equipo nacional fue en marzo de 2017.

Cherchesov tendrá planes a todo lo que pueda plantearle Croacia.

Una cosa es tener un buen equipo o un buen jugador”, destacó. “Otra cosa es ser un buen equipo o un buen jugador en el momento y tiempo adecuados. Eso es lo que tenemos”.

FUENTE: AP

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