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Mis padres fueron arrestados por su creencia espiritual cuando tenía unos tres o cuatro años.

Cuando empezó la persecución a Falun Dafa, todos los periodistas y todos los periódicos en el mundo reportaban lo que afirmaba el gobierno chino, que era falso. Por eso, mis padres contactaron a periodistas Occidentales que vinieron a China para entrevistar a otros practicantes de Falun Gong que estaban siendo perseguidos. El gobierno chino se llenó de odio por eso, y encarcelaron a mis padres.

Empecé a practicar Falun Dafa (también conocido como Falun Gong) cuando tenía 14 años. En ese momento mis padres salieron de prisión. Aún creían en Falun Dafa aunque habían estado 10 años en prisión. Mi mamá me presentó a Falun Dafa, y me mostró a través de sus acciones cómo superar los momentos difíciles y ser mejor. Porque vi que mi mamá, aunque había estado 10 años encarcelada, aún intentaba ser una mejor persona, intentó reinsertarse en la sociedad, y finalmente consiguió un trabajo. Y pensé, yo también puedo hacerlo. Mi papá también me ayudó, me enseñó a pensar lógicamente.

Creo que lo más importante que me enseñó Falun Dafa es a tener mi propia identidad. Porque antes en China me habían enseñado que uno es valioso por tener calificaciones altas, por ir a un club determinado, o involucrarte en alguna actividad. Básicamente, todo tiene que ver con tus calificaciones. En ese momento, mis notas eran bastante bajas, y me sentía afligido. Ahora sé que hay algo más importante, como la benevolencia, la tolerancia. Debo ser una buena persona. Ser mejor persona no necesariamente significa tener calificaciones más altas, pero significa tratar a otros con bondad. Debo fortalecerme mentalmente. Y cuando entiendo esas cosas, ya no me evalúo por mis calificaciones. Pero también por esta razón, mis calificaciones mejoraron.

Las consecuencias de la persecución en mis familiares

Antes de que mis padres fueran liberados, no sabía lo que era Falun Dafa. Cuando mis abuelos vieron cuán severa era la persecución hacia mis padres, tenían miedo, primero, de que yo fuera perseguido; y segundo, temían que la policía me atrapara y me persiguiera para amenazar a mis padres.

Grady cerca de la edad en que sus padres fueron detenidos. (Cortesía de Minghui.org)

No pensaba mucho cuando era pequeño. Porque en ese momento, cuando estaba en primer y segundo grado, tenía buenas maestras; no me maltrataban porque mis padres estaban en prisión. Tampoco le contaban a otros estudiantes sobre mi situación. Así que creía que quizás todo eso era normal.

Pero cuando fui a la escuela secundaria, las cosas empezaron a cambiar. Mis calificaciones cayeron. Y en ese momento, no tenía a mis padres como los demás estudiantes. No tenía a mis padres para hablar, y no los tenía para ayudarme. Sufrí terriblemente por su ausencia.

Creo que todo el ambiente escolar era malo para todas las familias que eran perseguidas por el régimen chino. ¿Por qué? Porque, cuando estás en la escuela, te evalúan según tus calificaciones, así que debes tener calificaciones altas. No lo logras solo asistiendo a clases en la escuela, también es necesario tomar clases después de la escuela. Todas estas clases requieren dinero. Mucho dinero. Como mis padres estaban en la cárcel, no tenían ingresos. Era una desventaja para mí. Y tampoco tenía con quién hablar cuando tenía problemas. No tenía a nadie que me ayudara.

También estaba la propaganda de odio. Cuando sufría acoso, no me atrevía a decirle a mis abuelos sobre esas cosas, hasta que el bullying se volvió realmente malo. Mis compañeros me empujaban al baño de mujeres y mis profesores ignoraban todas estas situaciones. No era porque me odiaran o no les cayera bien, creo que era por la propaganda de odio del gobierno chino. La propaganda dice que Falun Dafa es malo, y aunque en ese momento yo no era un practicante, sino solo un familiar de practicantes, como mis padres eran practicantes de Falun Dafa, me persiguieron.

Un nuevo comienzo en los Estados Unidos

Cuando mis padres fueron liberados de prisión en 2012, solicitaron sus pasaportes. Llegamos a los Estados Unidos en mayo de 2013. Si aún estuviera en China, no tendríamos las libertades que tenemos en los Estados Unidos. Probablemente ni siquiera me permitirían asistir a la universidad como aquí. Así que tendría un trabajo de bajos ingresos, y haría un trabajo duro por poco dinero para sobrevivir en China. Esta persecución es realmente cruel. No solo es una persecución física, sino también mental. Y no solo son perseguidos los practicantes de Falun Dafa, sino también sus familias. Es realmente malvada y cruel.

Dando voz a los hijos de los practicantes de Falun Dafa

El cartel de la derecha le dio voz cuando no tenía voz. (Cortesía de Minghui.org)

Mi familia y yo recibimos asilo en los Estados Unidos y ahora vivimos en Minnesota.

Quiero generar conciencia por los hijos de los practicantes de Falun Dafa y también por los niños practicantes en China. Me considero realmente afortunado porque, a pesar de haber vivido la persecución, finalmente logramos salir de China y venir a Estados Unidos, un país libre. Cuando llegué aquí, vi un cartel con mi fotografía en un desfile de Falun Dafa. Incluso cuando estaba en China y no sabía de esto, incluso así, alguien en este mundo me estaba dando voz. Ahora mismo, por suerte, puedo estar en Estados Unidos y hablarte. Pero para aquellos que no tienen esta posibilidad, otros pequeños practicantes de Falun Dafa o los hijos de los practicantes, que siguen en China, pueden estar viviendo una persecución incluso más dura. Creo que necesitan que les prestemos más atención.

Fuente: lagranepoca.com.

Nota del editor: Falun Dafa (también conocido como Falun Gong) es un sistema de ejercicios y meditación de la Escuela Buda para la mejora personal basado en los principios universales de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Fue presentado al público por el Sr. Li Hongzhi en 1992 en China. Actualmente es practicado por más de 100 millones de personas en 114 países. Pero este pacífico sistema de meditación está siendo brutalmente perseguido en China desde 1999, sin embargo la persecución no tiene bases legales, ya que la Constitución china avala la libertad de creencia y expresión. Para obtener más información, visite: falundafa.org

“Sufrí el encarcelamiento de mis padres siendo niño, 10 años después entendí la razón”
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Categorías: Cultura Historias de vida

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