Bao Shuya era un funcionario del Estado de Qi, reconocido por ser un juez talentoso durante el Período de Primavera y Otoño (722 a.C. – 481 a.C.). Bao fue amigo de toda la vida de Guan Zhong, quien, gracias a su recomendación desinteresada, fue perdonado por Huan de Qi y nombrado Primer Ministro.

En principio, el duque Huan de Qi le había pedido a Bao Shuya que fuese el Primer Ministro, pero Bao recomendó a Guan Zhong en su lugar. “Guan es más conveniente que yo”,replicó Bao. “Él me ha superado en su capacidad de amar al pueblo, nunca abusa del poder, es digno de confianza, garantiza la ley y el orden y es capaz de dirigir al ejército”.

Sin embargo, el duque Huan guardaba resentimientos hacia Guan desde que, en una oportunidad, Guan puso en marcha un plan para matarlo y falló por poco. Sobre esto, Bao argumentó: “En ese entonces, Guan servía a su enemigo, por eso concibió el plan para matarlo, pero era por la lealtad que le tenía a su señor. Si usted pudiera eximirlo y posicionarlo con gran respeto, él le servirá con todos sus talentos y gran lealtad”. Gracias a la persuasión de Bao, Huan renunció a su plan de venganza y más tarde lo nombró su Primer Ministro.

Bajo el gobierno de Guan, el Estado de Qi se convirtió en el estado más poderoso. Pero posteriormente Guan contrajo una enfermedad terminal. En aquel tiempo, el duque Huan lo visitó para discutir sobre sus posibles sucesores y, como entre los favoritos estaba su amigo Bao Shuya, le pidió que le diera una opinión sobre él. Guan respondió: “Bao Shuya es una persona muy justa, pero espera que el resto se comporte de la misma manera. Un primer ministro tiene que ser tolerante”.

Alguien filtró el comentario de Guan para provocar a Bao: “No solo por tu recomendación Guan Zhong quedó exento de las represalias, sino que también fue designado Primer Ministro. En cambio, en lugar de recompensarte, desalentó al duque de nombrarte el próximo Primer Ministro”.

Bao se rió de las habladurías y dijo: “Guan antepone el interés público por encima de la amistad personal. Esa es la razón por la que lo recomendé en primer lugar”.

Bao Shuya y Guan Zhong fueron amigos durante toda su vida. Guan dijo una vez: “Bao y yo fuimos socios de trabajo cuando éramos jóvenes. Cuando dividíamos nuestros beneficios, siempre tomé más y Bao nunca pensó que yo era codicioso; él sabía que mi familia era pobre. Cuando tuve pérdidas en el negocio, Bao nunca me culpó, sólo dijo que el mercado no estaba bien. Yo fui saqueado varias veces por los duques, pero Bao nunca pensó que fue mi culpa. Escapé del campo de batalla unas cuantas veces y Bao nunca me tomó como un cobarde, ya que él sabía que tenía que cuidar de mi anciana madre que estaba sola en casa. Cuando me rendí ante el duque Huan después del fallido golpe de Estado, Bao no se avergonzó de mí, pues sabía que mi sueño era servir al Estado y ganar la gloria. Mis padres me dieron la vida, pero sólo Bao Shuya realmente me comprende”.

Bao Shuya puso el interés público por encima de los propios y recomendó a Guan Zhong como Primer Ministro. Durante ese período agitado de la historia de China, ellos confiaron el uno en el otro durante toda la vida. Así fue como se acuñó el proverbio chino “La amistad de Guan y Bao”. El concepto de amistad de hoy en día suele incluir algunas pretensiones o sentimentalismos egoístas. La historia de Guan y Bao engloba virtudes como la comprensión y la entrega desinteresada, que nos pueden servir para replantear y dar nuevo sentido a nuestras amistades.

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Categorías:Legado divino

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