El tratamiento del cáncer mediante la medicina tradicional china ha sido documentado desde la antigüedad. Los principios de los tratamientos de la medicina china abarcan tanto el valor tradicional chino de la ‘moderación’ como la práctica de la coexistencia.

El Dr. Zhou Lizhong, fundador del Instituto de Medicina China de Hong Kong, ha estado investigando fatigosamente el cáncer y otras enfermedades incurables desde 1970. Nacido en una familia de practicantes de la medicina tradicional china, Zhou aplica remedios tradicionales en su tratamiento clínico.

“Cuando se contrae una enfermedad, esto tiene relación con el estado mental de la persona, el estilo de vida y otras cuestiones”, explica el Dr. Zhou.

La medicina china relaciona las enfermedades con elementos internos y externos. Los elementos internos son la alegría, el enojo, la preocupación, la obsesión, la pesadumbre, el temor y el terror, que en la medicina china se los conoce como ‘los siete daños emocionales internos’. Mientras que los factores externos son el viento, el frío, el calor, la humedad, la sequedad y el fuego, conocidos como ‘los seis elementos exógenos’; entre estos se incluyen los agentes patógenos modernos como bacterias, virus y parásitos, además de factores químicos, físicos y de otro tipo.

Los médicos de la medicina tradicional china a menudo explican que la exultación daña al corazón, el enojo daña al hígado, la tristeza daña a los pulmones, la ansiedad daña al bazo y el temor daña a los riñones. Es decir, los diferentes trastornos emocionales dañan directamente a los órganos internos.

Al respecto, el Dr. Zhou explica que “como el estado mental de una persona afecta la función de sus órganos internos, asimismo afecta al sistema inmunológico de la persona”.

El ‘Canon interno del Emperador Amarillo’ (uno de los pilares de la medicina china) dice: “El qi [en relación con el enojo] debe ser agotado antes de que las fuerzas malvadas se junten”. De acuerdo con Zhou, esto significa que “si a una persona le falta rectitud, las fuerzas malvadas lo invadirán”.

Las causas del cáncer son complejas e involucran múltiples áreas, pero estudios muestran que la disminución de la función del sistema inmunológico lleva a la mutación de genes.

Según Zhou, “las mutaciones resultan de la enfermedad y el daño de la ‘esencia de rectitud’. Las personas mayores y débiles son propensas al cáncer. Sin embargo, en el presente, los jóvenes también lo padecen; esto probablemente se desencadena por la polución del aire, toxinas químicas de la comida, el estrés, la radiación, el abuso de drogas y otros factores”.

El Dr. Zhou dice que cuando a algunas personas se les diagnostica cáncer, éstas se ponen nerviosas y temerosas, no pueden comer ni dormir, lo que hace que su sistema inmunológico empeore y finalmente mueran. Cuando las siete emociones de una persona están desbalanceadas, su condición se empeora.

Zhou cree que la mayoría de los casos de muerte en los pacientes se debe a los tratamientos que reciben, más que a la enfermedad. Según el Canon interno del Emperador Amarillo, no se debe ni acumular ni erradicar algo en exceso. Hay que detenerse una vez que se haya removido la mayor parte; de lo contrario, el paciente lo sufrirá.

“En la medicina china, cuando se trata a un tumor, la meta es eliminar más de la mitad”, indica el Dr. Zhou. “Si se excede, se terminará dañando tanto a las fuerzas negativas del cuerpo como a las positivas, y al final, perecerán ambas”.

“Desde la antigüedad hasta el presente, la medicina viene hablando de la ‘coexistencia’ con los tumores; es decir, vivir con un tumor y suprimir su desarrollo. Este principio ejemplifica la filosofía china antigua”, dice el Dr. Zhou.

El Dr. Zhou dio el ejemplo de un paciente que fue diagnosticado con cáncer pancreático en 1998, pero que murió hace muy poco. Vivió 13 años con cáncer, algo muy raro para esta clase de cáncer.

Su tratamiento para el cáncer radicaba en tomar medicinas chinas un par de veces a la semana, al punto que entre 2007 y 2011 su tumor creció sólo un centímetro. El paciente pudo trabajar y viajar como una persona sana y normal, algo que se ve muy poco con los tratamientos de medicina moderna.

La medicina tradicional china tiene una larga historia de tratamientos efectivos del cáncer. Sin embargo, muy pocos pacientes acuden a los médicos tradicionales chinos cuando se les diagnostica cáncer por primera vez. Generalmente se acercan después de una cirugía, quimioterapia o radiación, y esperan hasta que el cáncer esté bastante avanzado.

Tras varias décadas de estudios, el Dr. Zhou llegó a la conclusión de que el 80% de las muertes de pacientes con cáncer resultan como consecuencia del tratamiento o por miedo. “Muchos pacientes se han debilitado, y su capacidad de auto-sanación ha disminuido después de una cirugía, quimioterapia y radiación. Se deprimen, lo que agrava su situación”, cuenta.

“Nadie puede sobrevivir sin su propia energía de rectitud, y no puede ocurrir ningún milagro médico sin la energía de rectitud. El tratamiento médico se utiliza para complementar la energía de rectitud y regular su condición. Con energía de rectitud, uno vivirá, y sin esta energía, morirá. Este es el gran principio de la medicina tradicional china y de sus tratamientos desde los tiempos antiguos.”, explica el Dr. Zhou.

El Dr. Zhou enfatiza que la gente tiene el instinto de vivir y que, por lo tanto, uno nunca debería subestimar el poder de la auto-sanación que tenemos en nuestros cuerpos. En realidad, la investigación médica mundial ha descubierto que el 1% de los pacientes con cáncer pueden curase por sí mismos sin tratamiento. En el proceso de curación, él enfatiza la psicoterapia para estimular el poder de vida en el cuerpo del paciente.

Fortalecer demasiado el sistema inmunológico no es necesariamente bueno. Algunos piensan que cuanto más fortalecido esté el sistema inmunológico, más saludable estará  uno. “Pero esto es un pensamiento erróneo”, dice el Dr. Zhou. “Muchas de nuestras enfermedades, como diabetes, dermatomiositis, psoriasis, artritis reumatoide, hipertiroidismo, lupus y otras, resultan de una reacción anormal de nuestro sistema inmunológico”, agrega.

De acuerdo con el Dr. Zhou, esas condiciones, que son difíciles de curar, resultan todas de un aumento de la función del sistema inmune. Y a la inversa, “El Sida y cáncer provienen de una disminución de la función inmune”, explica.

“El tratamiento médico consiste en un ajuste del equilibrio en el cuerpo. La medicina no puede irse a los extremos. Cuando el tratamiento del cáncer se realiza a través del uso de métodos que son destructivos tanto para las fuerzas malas como para las buenas, al final, todo termina”.

La medicina tradicional china enfatiza el equilibrio entre yin y yang. Primero se tratan los síntomas principales, y luego se restaura la condición fisiológica normal. Cuando la energía de rectitud es suficiente, el sistema inmunológico alcanzará su función normal y la enfermedad desaparecerá naturalmente”, concluye el Dr. Zhou.

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