Jiang Wei es la chef principal de un restaurante chino muy conocido en Houston, Texas, Estados Unidos. Ha trabajado en ese lugar durante 24 años y su equipo incluye cuatro chefs y dos asistentes. Los restaurantes chinos son conocidos por su trabajo duro en la cocina y es muy difícil encontrar una chef femenina. Sin embargo, Wei nunca está cansada. Entonces, ¿cuál es su secreto?

A diferencia de cómo se la ve ahora, energizante y proactiva, Wei solía sufrir de numerosas enfermedades incluyendo rinitis, problemas estomacales y síndrome de Ménière.

“Cuando llegué a los Estados Unidos en 1993, la mayor parte de mi equipaje era medicina”, recuerda. “Como yo me veía, podía sobrevivir sin comidas, pero no sin medicina”, explica.

La situación empeoró después de que comenzó a trabajar en la cocina de su actual restaurante.

“Debido a las especias, aceite, y el humo, mi nariz me dio problemas”, señala.

El comer a horario irregular también empeoró sus problemas de estómago. Para aliviar el dolor, a menudo tenía que apoyar su estómago contra grandes paquetes de comida. En cuanto se sentía mejor, volvía a trabajar.

Encontrando el camino

“Fue un gran cambio después de visitar a mis padres en China en 1996”, afirma Wei con una sonrisa.

Sus padres vivían en un séptimo piso y siempre habían estado enfermos y débiles, sin embargo Wei quedó sorprendida al ver que de pronto podían subir y bajar las escaleras muchas veces sin ninguna dificultad.

¿Qué había pasado con ellos?

Tanto sus padres como su hermano mayor practicaban en ese momento Falun Dafa.

(Una señora haciendo la meditación de Falun Dafa. (Minghui))

Falun Dafa, también conocida como Falun Gong, es una disciplina ancestral de origen chino que combina una serie de ejercicios -suaves y energizantes- y una meditación, con el estudio de tres principios universales: Verdad – Benevolencia – Tolerancia.

Desde que se hizo pública por primera vez en 1992, esta práctica espiritual de la Escuela Buda se hizo sumamente popular en China durante los años ´90, generando un notorio cambio en la sociedad china que, no solo experimentó una evidente mejoría en la salud, sino que también se reencontró con sus valores milenarios.

(Más de 500 personas realizan el primer ejercicio de Falun Dafa frente de la Plaza de Geología de Changchun, provincia de Jilin, China, en mayo de 1998. (Minghui.org))

“La relación familiar también mejoró mucho”, describe Wei al recordar cómo fue el inesperado encuentro con su familia.

Regresando con una nueva vida

Wei aprendió rápidamente los ejercicios y empezó a leer los libros de Falun Dafa.

Desde ese momento, ya nada volvería a ser igual.

(Jiang Wei en Houston Texas, asegura que Falun Dafa le dio una nueva vida. (Minghui))

Después de regresar a los Estados Unidos, siguió haciendo los ejercicios todos los días y leyendo los libros de la disciplina.

Ciertamente su trabajo es muy duro. “Es muy frecuente regresar a casa después del restaurante, cerca de la medianoche o incluso más tarde”, detalla pero -a diferencia de sus colegas gastronómicos- ella no tiene estrés y disfruta de su vida todos los días.

“Con Falun Dafa siempre tengo mucha energía”, asegura. “El crédito es para Falun Dafa”, afirma.

Todo tiene una retribución

(China Photos/Getty Images)

Al estar tan atareados, muchos empleados solo se centran en sus propias cosas y ponen el mantenimiento básico de la cocina en segundo plano. Cuando esto sucede, y a pesar de ser la chef principal, Wei siempre se encarga de eso en su tiempo libre, para que el restaurante funcione sin problemas.

Para mantener a un buen chef, los propietarios de restaurantes chinos suelen ofrecer vinos especiales como un incentivo. Pero considerando que es practicante de Falun Dafa, Wei no bebe y siempre rechaza tales ofertas.

Dada su buena conducta y desempeño, el propietario del restaurante trata bien a Wei y asegura que ella es uno de los mejores chefs que ha conocido.

Resolviendo conflictos

(China Photos/Getty Images)

Wei se lleva bien con su equipo y dice: “Falun Dafa me enseña los principios de Verdad-Benevolencia-Tolerancia. A menudo me recuerdo esto y muchos conflictos son así fácilmente resueltos”.

Un día, un asistente cocinó algunos platos y los clientes se quejaron. Wei le explicó al asistente la forma correcta de cocinar, pero no escuchó.

Más tarde su jefe oyó hablar de esto y le dijo a Wei que podía despedir al asistente si era necesario. El asistente oyó esto, y estaba muy molesto y enojado.

Wei le dijo al dueño del restaurante al día siguiente que ella no despediría al asistente. Luego le pidió al asistente que hablaran en privado. Para su sorpresa, el asistente se disculpó con ella diciendo que no debería haber hecho eso. A partir de entonces, trabajó duro y se llevaba bien con Wei. También quería aprender los ejercicios de Falun Dafa.

Una vez un cliente estaba descontento con un plato cocinado por un chef que había estado trabajando en ese restaurante durante tres años.

El dueño del restaurante le dijo a Wei que lo ayudara, así que preparó un plato y el cliente estaba muy satisfecho.

Cuando Wei recibió su salario, sin embargo, encontró que era 500 dólares menos de lo habitual: resultó que el dueño del restaurante había mezclado su salario con el del otro chef. Wei no dijo nada y lo dejó pasar.

Después de atestiguar la mente tranquila de Wei y su tolerancia hacia los demás, el propietario del restaurante estaba realmente impresionado.

Una nueva vida

(Una mujer occidental hace la meditación, el quinto ejercicio de la práctica espiritual Falun Dafa. (Jeff Nenarella/La Gran Época))

Wei una vez fue a ayudar a su amiga, en otro restaurante chino en 2002. Sin embargo, mientras llevaba una salsa agridulce caliente, se cayó y el preparado caliente se derramó sobre su rostro.

Al ver la lesión, una persona en el restaurante dijo que el rostro de Wei podría verse desfigurado. Esta persona sugirió que Wei debería demandar al dueño y pedir cientos de miles de dólares como compensación. Wei dijo que no haría esto ya que haría que el dueño quedara en la quiebra.

Ella se quedó en casa e hizo los ejercicios de Falun Dafa como de costumbre. Después de una semana, su herida había sanado.

“Falun Dafa me dio una nueva vida. Eso es seguro”, sintetiza Wei.

Artículo publicado originalmente en Minghui.org.

Esta chef trabaja arduamente todos los días, sin embargo nunca está cansada: ¿Cuál es su secreto?
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Categorías: Cultura Historias de vida

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