Científicos han descubiertos gigantescos glaciares de más de cien metros de profundidad, que están a tan sólo uno o dos metros bajo la superficie de Marte. Estos depósitos de agua helada se han destapado a lo largo de los años como producto de la erosión y aumentan las expectativas de que en el futuro puedan proveer el preciado recurso líquido a eventuales exploradores.

A pesar de que en el planeta rojo ya se habían identificado con anterioridad y mediante radar diversos lugares en los que existe hielo en forma de agua, esta es la primera vez que se confirma la existencia de agua mediante fotografías.

Bancos erosionados de tierra en Marte. (NASA, JPL-CALTECH, UNIVERSITY OF ARIZONA)

Este nuevo estudio liderado por Colin Dundas, del Servicio Gelológico de EEUU, en Flagstaff (Arizona), empleó los datos de Mars Reconnaisance Orbiter (MRO). Esta sonda espacial, desde 2006, orbita el cuarto planeta en orden de distancia al Sol para mapearlo.

Interpretación artística de la Mars Reconnaissance Orbiter (MRO). (NASA/JPL)

Los investigadores localizaron a través de la cámara HiRISE de la MRO, hasta ocho puntos donde la erosión de la superficie ha creado pendientes escarpadas orientadas a los polos que muestran “importantes cantidades de hielo”. Fueron localizados siete en el hemisferio Sur del planeta y la octava en el cráter Milánkovic, al Norte.

En el estudio publicado esta semana en la revista Science explican que cuando analizan esos lugares se dan cuenta que las fracturas y ángulos empinados indican que el hielo está fuertemente unido, así como que las bandas y variaciones de color “sugieren que el hielo contiene capas definidas, lo que podría emplearse para comprender los cambios que ha experimentado el clima de Marte a lo largo del tiempo”.

Escarpadura en Marte que muestra el hielo en la región azul. (Foto: NASA/JPL/University of Arizona/USGS)

“La superficie expuesta que hemos visto es pequeña, pero forma parte de unidades más grandes”, informa por correo electrónico Colin Dundas, director de la investigación, al diario La Vanguardia.

“Además, datos obtenidos mediante radar apuntan a que existen otros muchos glaciares cerca de la superficie que los científicos todavía no han podido observar”, añade Dundas.

Las imágenes captadas han revelado que el hielo está retrocediendo en los lugares en los que está al descubierto, a un ritmo de unos pocos milímetros por año. Eso provoca que se desprendan algunas rocas que lo recubren, lo que causa alteraciones en la superficie del planeta.

La sonda muestra las zonas heladas (en azul) de Marte. (NASA)

Los autores del estudio afirman que analizando los glaciares subterráneos podrán conocer mejor la historia del planeta rojo y que el hielo podría servir como una fuente de agua para futuras misiones tripuladas.

Además estos depósitos se podrían transformar en hidrógeno y oxígeno, para usarlos “como fuente de energía para la subsistencia de los astronautas o para propulsar las naves de regreso”, señala a La Vanguardia Alberto G. Fairén, investigador del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) en Torrejón de Ardoz, quien no ha participado en el estudio.

“Sería extremadamente interesante analizar estos depósitos de hielo en busca de vida”, destaca Fairén, explicando que la nieve que los formó “habría sido habitable para una interesante diversidad de microorganismos terrestres”.

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Categorías:Ciencia

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