Redacción BLes – La Antártida no siempre fue un continente helado, de hecho, hace 250 millones de años bosques, ríos y temperaturas templadas constituían el hábitat de una gran variedad de animales salvajes como el Antarctanax, una desconocida especie de iguana emparentada con los dinosaurios cuyos restos acaban de ser descubiertos por los investigadores. 

“Este nuevo animal era un archosaurio, un pariente primitivo de cocodrilos y dinosaurios”, explica Brandon Peecook, investigador del Field Museum y autor principal de un artículo publicado en el Journal of Vertebrate Paleontology que describe la nueva especie, según un comunicado

“Por sí solo, solo se ve un poco como un lagarto, pero evolutivamente, es uno de los primeros miembros de ese gran grupo. Nos dice cómo los dinosaurios y sus parientes más cercanos evolucionaron y se propagaron”.

Aunque el fósil está incompleto los científicos tienen una buena percepción del animal, llamado Antarctanax shackletoni (lo primero significa “rey antártico”, lo último es un guiño al explorador polar Ernest Shackleton).

Los restos fósiles del Antarctanax / The Field Museum
Los restos fósiles del Antarctanax / The Field Museum

Basándose en sus similitudes con otros animales fósiles, Peecook y sus coautores (Roger Smith de la Universidad de Witwatersrand y el Museo Iziko de Sudáfrica y Christian Sidor del Museo Burke y de la Universidad de Washington) suponen que Antarctanax era un carnívoro que cazaba insectos, primitivos parientes de los mamíferos y anfibios.

Pero lo más interesante del Antarcnax es su hábitat para los investigadores, “cuanto más descubrimos sobre la Antártida prehistórica, más extraño es”, dice Peecook, quien también está afiliado al Museo Burke.

“Pensábamos que los animales antárticos serían similares a los que vivían en el sur de África, ya que esas masas de tierra se unieron en ese entonces. Pero estamos descubriendo que la vida silvestre de la Antártida es sorprendentemente única”, añade. 

Hace unos dos millones de años, un abrir y cerrar de ojos en tiempo geológico, la Tierra sufrió la exterminación masiva mayor de su historia debido al cambio climático provocado por erupciones volcánicas. 

Esta catástrofe exterminó el 90% de la vida en nuestro planeta y fue el punto de partida de la proliferación de nuevas especies. Entre las que más éxito tuvieron se encontraban los archosaurios, incluyendo los dinosaurios, que experimentaron un enorme crecimiento. 

“Antes de la extinción masiva, los archosaurios solo se encontraban alrededor del ecuador, pero después de eso, estaban en todas partes”, dice Peecook.

“Y la Antártida tenía una combinación de estos nuevos animales y de animales rezagados que ya estaban extintos en la mayoría de los lugares, lo que los paleontólogos llaman ‘clados muertos caminando’. Tenías los animales del mañana y los animales del ayer, que convivían en un lugar fresco”, explica el experto.

El hallazgo de esta sorprendente iguana refuerza la idea de que la Antártida fue hace millones de años un lugar donde la vida proliferó muy rápidamente tras la extinción masiva. 

“Cuantos más tipos diferentes de animales encontramos, más aprendemos sobre el patrón de archosaurios que se beneficiaron de la extinción masiva”, señala Peecook.

“La Antártida es uno de esos lugares en la Tierra, como el fondo del mar, donde todavía estamos en las primeras etapas de exploración”, dice Peecook. “Antarctanax es nuestra pequeña aportación al descubrimiento de la historia de la Antártida”.

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