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La capacidad de pensar con racionalidad y desarrollar la ciencia es algo exclusivamente humano.

De una forma u otra, el uso del pensamiento racional es inextricable desde la experiencia, que es esencialmente la facultad de observación.

Una persona puede aprender toda la información que existe en el mundo humano, y ser capaz de describir esa información desde dentro de la información, sin embargo, esto significa que siempre estará restringida al límite objetivo que parametriza su información.

En otras palabras, su nivel de comprensión es justo allí y no puede ir más allá porque su experiencia subjetiva de la vida está precisamente rodeada por esa objetividad.

Es decir, aunque se conozcan bien los campos de la genealogía, la biología, la física, la física cuántica, las matemáticas, la filosofía, etc., la metafísica no puede ir más allá de los límites de las facultades perceptivas y conceptuales de la humanidad.

Así que si hubiera un medio más elevado o más intuitivo de experiencia/observación, sería posible trascender estos límites para lograr un mayor grado de comprensión.

En la colisión de partículas a alta velocidad, podemos observar cómo y qué ocurre en la fisión nuclear de un protón, pero por qué ocurre, es un misterio.

The Large Hadron Collider (LHC)
Gran Colisionador de Hadrones (LHC). Crédito: CERN.

De manera similar, al observar el movimiento de los planetas y galaxias, existe el fenómeno de la gravedad. Con una observación cuidadosa, podemos entender en qué forma y cómo existe la gravedad, pero una vez más, el por qué fundamental, que es lo más importante, sigue siendo inescrutable.

El Sol y los planetas.
El Sol y los planetas. Crédito: VectorStock

Desde la perspectiva puramente física, toda la materia tiene un origen. Esto significa que todas las cosas son inherentemente información, con una trayectoria que puede ser rastreada.

Una célula se compone de moléculas, que a su vez se compone de átomos, electrones, núcleos, quarks y neutrinos, etc. Entonces, desde la perspectiva de la comprensión de las cosas, comprender verdadera y fundamentalmente el mundo físico es ser capaz de observar la materia más original en su totalidad. En otras palabras, el observador estaría en el nivel más alto de existencia en el sistema cósmico.

Para usar una jerga de practicantes del Dao o del Camino, el observador ha obtenido un estado de Iluminación.

De hecho esta es la meta de la mayoría de las disciplinas espirituales, elevar su carácter en alineación con el carácter de los niveles superiores.

Esto se debe a que cuando el entendimiento de una persona es capaz de asimilarse a la verdad objetiva de un nivel dado dentro del universo, podrá experimentar naturalmente el reino de la existencia en ese nivel del universo.

Por Gray, L.

El Universo, la vida y el cuerpo humano parte IV – La clasificación de los niveles dentro del sistema cósmico
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Temas: Categorías: Ciencia

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