Compartir

Redacción BLes – Un fósil de Ictiosaurio de 180 millones de antigüedad con evidencias de grasa y piel ha sido encontrado y analizado por un equipo de investigadores que han concluido que esas criaturas eran mucho más parecidas a los delfines de lo que se pensaba. 

El equipo de científicos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte y la Universidad de Lund de Suecia estudió el fósil a través de análisis molecular y microestructural y determinó que el animal era probablemente de sangre caliente y podría haber utilizado la coloración de su piel para protegerse de los depredadores. 

El descubrimiento que fue presentado el 5 de diciembre en la revista Nature, destacó que el espécimen conservaba pliegues y ondulaciones de su piel así como células que contenían parte de la pigmentación del animal y rastros químicos de grasa, informa National Geographic.

“Los ictiosaurios son interesantes porque tienen muchos rasgos en común con los delfines, pero no están relacionados en absoluto con esos mamíferos que habitan en el mar”, explica la coautora de la investigación Mary Schweitzer en un comunicado

Las representaciones fotográficas (arriba) y diagramáticas (abajo) muestran detalles del Stenopterygius examinado en el nuevo estudio. El cráneo del animal se encuentra a la izquierda
Las representaciones fotográficas (arriba) y diagramáticas (abajo) muestran detalles del Stenopterygius examinado en el nuevo estudio. El cráneo del animal se encuentra a la izquierda.

“Tampoco estamos muy seguros de su biología. Tienen muchas características en común con los reptiles marinos vivos como las tortugas marinas, pero sabemos por el registro fósil que daban a luz, algo que se asocia con la sangre caliente”, revela Schweitzer. “Este estudio revela algunos de esos misterios biológicos”, agrega. 

La presencia de grasa es un indicador de sangre caliente, según los investigadores, ya que el tejido adiposo solo se encuentra en “animales capaces de mantener la temperatura corporal independientemente de las condiciones ambientales”, aseguran. 

Hasta ahora se había pensado que el Ictiosaurio era una clase de reptil, sin embargo, este hallazgo ayuda a los científicos a entender el proceso por el que estos animales perdieron la piel escamosa para aumentar la maniobrabilidad en el agua. 

La inusual preservación de este ejemplar ha proporcionado pruebas de que estos tejidos y moléculas pueden preservarse durante períodos extremadamente largos, y que el análisis de tejidos blandos puede arrojar luz sobre los patrones evolutivos, las relaciones y el funcionamiento de los animales antiguos en su entorno. 

En abril, se descubrió un fósil de ictiosaurio de 205 millones de años en el suroeste de Inglaterra. Se estimó que la criatura tenía casi 25 metros de longitud, casi del tamaño de una ballena azul y “uno de los animales más grandes que jamás haya existido”, según un estudio publicado en el medio científico Plos One. 

Increíble fósil de un ‘delfín jurásico’ todavía tiene piel y grasa
5 (100%) 1 voto

Compartir
Temas: Categorías: Ciencia

Video Destacados

Ad will display in 09 seconds