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Redacción BLes – Un nutrido grupo de científicos de cinco instituciones se internaron en una región desconocida e inhóspita del Océano Pacífico, conocida como la guarida o el “White Shark Café” (la cafetería del tiburón blanco), para investigar la razón por la cual estos grandes depredadores acuden allí cada año en peregrinación a pasar los meses de invierno y primavera, informó el San Francisco Chronicle.

Tal misterio desconcertaba desde hace años a los investigadores ya que, al parecer, la zona que se encuentra en ninguna parte entre Baja California y Hawáii, es un punto muy alejado del resto de localizaciones costeras donde se alimentan los tiburones (les requiere un mes de desplazamiento) y carecía, en principio, del tipo de hábitat y de las presas que prefieren estos carnívoros.

Ahora, los expertos declaran que en algunas capas marinas de esta área, también conocida como la versión oceánica del desierto del Sahara, se encuentra una vasta colonia de criaturas diminutas fotosensibles que, sirviendo como reclamo alimenticio, tienen la capacidad de atraer desde enormes distancias a extensas comunidades de tiburones.

La expedición, liderada por científicos de la Universidad de Stanford y el Acuario de la Bahía de Monterrey, descubrió que la porción inexplorada de las capas oceánicas profundas y oscuras, conocida como “aguas intermedias”, en la que se halla tan extraordinaria abundancia de calamares, fitoplancton y pequeños peces, podría proporcionar información de un valor incalculable sobre el ecosistema marino.

“La historia del tiburón blanco nos narra que esta área es de una importancia vital, en formas que nunca imaginamos”, determinó Salvador Jorgensen, un científico investigador del Acuario de la Bahía de Monterey y uno de los líderes de la expedición. “Nos están contando este increíble relato de las “aguas intermedias”, donde existe toda esta vida secreta que necesitamos conocer”.

“Es la migración más grande de animales en la Tierra —una migración que se sincroniza con el ciclo de luz”, explicó Jorgensen. “Durante el día van justo debajo de donde hay luz y por la noche se acercan a la superficie para obtener aguas más cálidas y productivas bajo el manto de la oscuridad”.

El atún patudo, el tiburón azul y el marrajo dentudo también frecuentan este “café”, afirmaron los científicos precisando que esta desconocida región marina es un “laboratorio biológico” que, con más investigación, podría dar lugar a avances en el campo de la medicina y revelar algunos secretos sobre el océano.

Tiburones cooperan para devorar los bancos de peces que se encuentran a nivel de superficie.

Hace 14 años, la científica marina Barbara Block, de la Estación Marina Hopkins de la Universidad de Stanford, fue la pionera en rastrear la extraña conducta de los temibles depredadores, extrañada al comprobar que abandonaban las aguas ricas en alimentos de la costa oeste americana para dirigirse, según mostraban las imágenes satelitales, a un lugar desértico.

“Ahora tenemos una mina de oro de datos. Hemos duplicado el conjunto de datos actual de 20 años sobre las conductas de buceo del tiburón blanco y las preferencias ambientales en tan sólo tres semanas”, aseguró Block, lo cual “nos ayudará a comprender mejor la existencia de este entorno único y el motivo por el que atrae a depredadores tan grandes”.

Científicos investigan por primera vez la guarida del gran tiburón blanco
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Categorías: Ciencia

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