La notoria reputación de China como el principal fabricante de productos falsificados ha sido oficialmente reconocida.

Aktion Plagiarius, una organización alemana que fomenta la concientización sobre el robo de propiedad intelectual, recientemente otorgó a las empresas chinas los premios más importantes en sus premios anuales “Plagiarius” para dar a conocer y desprestigiar la marca de los imitadores.

Según un informe de Deutsche Welle, los productos falsificados cuestan a la economía alemana unos 30 000 millones de euros (unos 36 700 millones de dólares) al año.

Solo en 2016, los funcionarios aduaneros europeos incautaron más de 41 millones de productos infractores de la propiedad intelectual, estimados en un valor de 670 millones de euros (unos 820 millones de dólares), según Aktion Plagiarius. China resultó ser el país de origen de la mayoría de esos productos.

La 42ª edición de los premios otorgó los tres primeros premios a los fabricantes chinos. Los jueces “ponen especial énfasis en las imitaciones torpes que se parecen deliberadamente al producto original y que no muestran absolutamente ninguna contribución personal creativa o constructiva”, según el comunicado de prensa de Aktion Plagiarius.

Pingyang County Leyi Gift Co. ubicado en la provincia de Zhejiang-China, ganó por copiar una cortadora/picadora de cocina de una empresa alemana. Las cuchillas de corte del producto de imitación resultaron ser desafiladas y fácilmente rompibles.

Mientras tanto, Sunny Kingdom copió el diseño de un dispositivo inflable para parques acuáticos e incluso adoptó el mismo concepto que el original para su video comercial.

El parque acuático inflable original a la izquierda, comparado con la réplica china a la derecha. (Cortesía de Aktion Plagiarius)

Xingtai Kurbao Toys Co. imitó un auto de juguete fabricado por la firma alemana Puky y lo comercializó bajo una marca china, Qidong. El original costaba 66 euros (aproximadamente 81 dólares), mientras que la versión falsificada costó sólo 10 euros (12 dólares), lo que demuestra que los chinos además de copiar utilizan materiales de mala calidad y una mano de obra más barata.

El auto de juguete de la marca original Puky a la izquierda, en comparación con la réplica china de la marca Qidong. (Cortesía de Aktion Plagiarius)

Otras dos empresas chinas recibieron un premio “distinción”: una que copiaba los moldes de silicona de una marca italiana para hornear, con un embalaje y una marca casi idénticos, lo que hacía difícil para los consumidores distinguir lo real de lo falso; y un calentador táctil de China que incluso imitaba el mismo manual de usuario y números de certificado, pero que tenía una diferencia significativa en los estándares de calidad, rendimiento y seguridad.

El original a la izquierda, de la marca italiana Silikomart, en comparación con la réplica china de la derecha. (Cortesía de Aktion Plagiarius)

Después del anuncio de los premios, debido a la deshonra pública de Akton Plagiarius, muchas compañías suelen retirar el stock remanente del mercado, firman cartas de cese y desistimiento o revelan públicamente a sus proveedores, según informa la organización.

China es el mayor exportador mundial de productos falsificados y representa más del 70 por ciento de las falsificaciones relacionadas con el comercio físico mundial, según un informe de la Cámara de Comercio de Estados Unidos de 2016.

Además, se calcula que los bienes falsificados, el software pirateado y el robo de secretos comerciales, le cuestan a la economía estadounidense más de 225 mil millones de dólares y llegando hasta los 600 mil millones de dólares anuales, según la Comisión de Propiedad Intelectual, un grupo independiente de expertos que investiga el robo de la propiedad intelectual estadounidense.

A través de La Gran Época.

Todos los premios alemanes por plagio van a las empresas chinas que fabrican productos copiados
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Categorías: China

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